Webs que te llevan cestas de comida: mi experiencia en Yocomobien.

Yo como bien

Yo como bien

Hoy no voy a elaborar ninguna receta como siempre hago, sino que voy a hablaros de una de las tantas webs que hay en internet que te llevan determinados ingredientes a casa para que elabores menús. Me explico: webs que semanalmente proponen diferentes recetas de cocina, uno elige, ellos te envían los ingredientes y tú te lo haces en casa. Tienes menús light, menús normales para una, dos, tres personas… eso como uno quiera. Parece que hay personas que prefieren esta forma de hacer la compra para no romperse la cabeza. Desde mi punto de vista yo prefiero ir al supermercado o al mercado tradicional y comprar lo que me parece. ¿Es que ya vamos a permitir que unos extraños decidan lo que vamos a comer?. Bueno, pero para gustos, los colores…

Yo estoy apuntada a las ofertas de descuentos de la página de Groupon y un día me enviaron propaganda de la página Yocomobien, con un descuento bastante tentador. Como se aproximaba el cumpleaños de mi madre, decidí hacer una compra para probrarlo: una de regalo para ella y otra para mí. El menú sería para dos personas. El cupón de descuento incluía cinco menús para dos personas por 19.90€. La dinámica de la página de Groupon es que haces la compra, luego visitas la web del comercio en cuestión y con el código que te proporcionan pues te hacen el descuento.

Yocomobien es una empresa afincada en Valencia y desde allí tramitan todos los pedidos. La página web es bastante normalita, atractiva en diseño. La verdad es que antes de comprar el cupón de descuento, me ví la página por si acaso. Como me pareció bien, seguí con mi pedido adelante.

Pasos para pedir en la web…

Como en cualquier sitio de venta on line te tienes que registrar si quieres hacer un pedido. Y como no, dar un correo electrónico al que luego recibirás infinidad de propaganda… Yo ya tengo un correo exclusivo para este tipo de cosas.

Nada más entrar en el sitio, arriba a la derecha tienes todas las pestaña para curiosear. En la primera que tienes que pinchar para enterarte de qué va el tema es la que pone “Así funciona”.  Ahí gráficamente te explican cómo hacer para pedir la cesta. Dentro de esa página, a la derecha te aparece un círculo que pone “Menús y precios”. Si se pincha se te abre una nueva hoja en la que tienes que elegir “cesta menú a tu gusto” o “cesta menú dieta”. Yo por el cupón tenía que elegir la primera opción. Los precios varían según si eliges “menú dieta” o “menú a gusto” y si es para una o más personas.  El abanico de precios es muy amplio.

Menú dieta.

Son cinco recetas para comer y cinco para cenar. No hay posibilidad de elección de platos ni puedes ver los ingredientes. Solo te aparece el nombre del plato y ya está. Creo que esto es un grave error. Si escoges un menú de dieta te interesa saber los ingredientes. Pero no hay más información: te arriesgas o nada… Lo único es que si quieres conocer los alérgenos que pueden tener los platos puedes pedir información por si acaso. Creo que esto ya es obligatorio en todos los sitios de restauración.

  • Para una persona cinco recetas para comer y cinco recetas para cenar 49,00€
  • Para dos personas cinco recetas para comer y cinco recetas para cenar 98,00€
  • No se permite más de dos personas para este menú.

Menú a gusto.

Aquí la cosa cambia respecto al otro menú. Te aparecen hasta diez recetas para elegir las que quieras. Te vienen fotos de cada plato; los que son vegetarianos tienes un símbolo especial para que se reconozcan. Si quieres saber los ingredientes en la propia foto hay una palabra “info”. Si la pinchas te dice todo lo que se necesita. También puedes preguntar los alérgenos que pueden tener los platos.

  • Para una persona te obligan a elegir mínimo cinco platos y te sale por 34.95€.
  • Para dos personas te obligan a elegir mínimo tres platos y te sale a 34.95€.
  • Para cuatro personas te obligan a elegir mínimo tres platos y te sale a 50.95€.

Como esta es la oferta que había cogido, pues nada a ello me puse.

Para mi madre elegí los siguientes platos:

  • Lubina con salsa putanesca.
  • Solomillo a la mostaza con patatas.
  • Arroz con berenjena, tomate y albahaca.
  • Crema de lentejas con huevo de codorniz, setas y jamón.
  • Setas empanadas con alioli.

Y para mi los mismos excepto el de la crema de lentejas que lo cambié por Pasta con coliflor y nata al curry.

Desde un mismo perfíl no puedes hacer dos pedidos; así que tuve que crearme dos cuentas distintas para poder pedir las cestas. Esto me parece un poco lata. Además se quedan con tus datos para futuros envíos de cestas. Incluso con el calendario de días de entrega… etc. Es sencillo hacer el trámite del pedido. Está todo claro. Luego recibes un mensaje de confirmación. Días más tarde otro con lo que tienes que aportar tú de ingredientes que tengas por casa. De todo esto no me quejo. Todo bien.

Los días de entrega son el lunes por la tarde o el martes por la mañana. Esto depende básicamente del lugar en el que vivas. Os preguntaréis si hay gastos de entrega; pues eso también depende de dónde vivas. En el pedido para mi madre el día de entrega era un martes entre las 09:00 y las 13:30 y me cobraron casi cinco euros. Mis padres viven en un pueblo de Toledo, pero vamos que no es el fin del mundo. A mí me lo iban a traer un lunes por la tarde entre las  18:00 y las 21:30 y por vivir en Madrid no me cobraron nada…

La entrega…

Bueno pues sobre la entrega os comento que a mí me enviaron un mail diciéndome que no me lo podían entregar el día acordado por ser fiesta local en Madrid. Y me dieron la oportunidad de recibirlo al día siguiente por la mañana o por la tarde. Así que tuve que elegir por la tarde porque trabajaba. El horario de entrega era de 18:00 a 21:30. Salí del trabajo corriendo para llegar a tiempo a casa. Primera impresión mala: estuve toda la tarde en casa esperando y esperando y la cesta me la entregaron casi a las 21:15 de la noche. El repartidor me dijo que se lo había dejado para el final de la tarde porque vivía muy cerca de mi domicilio. El pedido me vino en una bolsa de papel.

Mi bolsa

Mi bolsa

La entrega a mis padres fue el mismo día por la mañana, a eso casi de la 13:00 de la tarde. Y en vez de bolsa, se lo enviaron en una caja. Creo que los cinco euros sirvieron para eso.

La caha de mis padres

La caja de mis padres

El pedido…

Mi madre recibió una enorme caja con ingredientes y un cuaderno con las recetas de cocina impresas individualmente. Yo le expliqué un poquito por encima cómo iba todo. En principio me dijo que le habían llegado cosas repetidas… Un poco de lío. Pero bueno, como la iba a ver al día siguiente lo dejamos así hasta que llegara.

Cuando recibí lo mío, saqué todos los ingredientes y todo me concordaba con lo descrito en las recetas. Se lo comenté a mi madre y al día siguiente, que era su cumple hicimos recuento de lo que ellos recibieron. Y no es que tuviera ingredientes repetidos. Es que había recetas que usaban los mismos ingredientes. Pero, y muy a mi pesar, a mi madre le faltaron ingredientes: cuscus, berenjena, mostaza y alcaparras. ¡Menudo chasco por su cumple! La verdad es que me jorobó un poco. No sabía si reclamar o no. Finalmente lo hice al correo electrónico que tenía (info@yocomobien.es) y tardaron en contestarme cinco días, después de otra reclamación más que hice. Se disculparon por la tardanza en contestar aduciendo que tuvieron fallos con el correo electrónico (pero yo si recibí correos de propaganda esos días) y la solución que me dieron fue que me descontarían 10€ en la próxima compra. Según ellos a lo mejor había habido un “fallo en la cadena de montaje”.  Esta solución -para captar un nuevo pedido por supuesto a precio real sin descuento- no me pareció correcta. No quise seguir reclamando. Pero tampoco creo que vuelva a pedir nada a esta empresa. Los precios son altos en general; sin el descuento no hubiera comprado nunca nada.

Parte de mi cesta

Parte de mi cesta

Los ingredientes…

Los ingredientes que te vienen son de buena calidad y todo en perfecto estado; la carne y el pescado envasados al vacío; en ese aspecto no tengo ninguna queja. El perejil, la alhabaca, el cuscus y el curry en bolsas transparentes en su justa medida. Las patatas, la berenjena, la coliflor y las cebollas venían sueltas. La pasta, las alcaparras, el arroz y las almendras eran de marca. Las setas venían en una bandejita. La bolsa de lechuga estaba bien… Nada que decir, como he comentado.

Mis ingredientes

Mis ingredientes

 

Los ingredientes de mi madre

Los ingredientes de mi madre

Las recetas…

Te vienen en una carpetilla; son hojas impresas individualmente en papel con un gramaje superior al normal. Las recetas son muy sencillas de hacer. No son nada del otro mundo (mejor que mejor). Son recetas para hacer con ingredientes al alcance de cualquiera. Te indican los minutos que tardas en prepararlo, los ingredientes que tienes que aportar tú, la composición nutricional… Me gustaron mucho la lubina con salsa putanesca, la pasta con coliflor y nata al curry, arroz con berenjena, tomate y albahaca y las setas empanadas.

Las recetas de mi madre

Las recetas de mi madre

No quiero terminar el post sin compartir las recetas en el blog. No son exactamente fieles a las que me enviaron. La verdad es que pocas veces sigo una receta al pie de la letra. Siempre me gusta incluir alguna cosilla o simplemente cambiarla. Las cantidades se suponen que son para dos personas.

Pasta con coliflor y nata al curry

Qué necesitamos:

  • 160 gr pasta (por ejemplo macarrones)
  • media coliflor
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 brick de nata de cocinar (200 ml)
  • un poquito de cilantro (un par de ramitas)
  • 1 cucharadita de curry en polvo
  • aceite de oliva, sal, pimienta negra
  • una cucharadita de cominos
  • Manteca de coco (opcional)

Cómo lo hacemos:

Lavamos la coliflor y la cortamos en ramilletes. La hervimos en agua con una cucharadita de cominos y un puñadito de sal hasta que esté tierna. Escurrimos y reservamos.

Hacemos la pasta según ponga en el paquete. Escurrimos y también reservamos.

Cogemos una sartén y la ponemos a calentar a fuego medio con una cucharada generosa de manteca de coco y aceite de oliva. Si no tenéis manteca de coco no preocuparse, que con aceite de oliva es lo mismo. Lo que pasa es que el sabor del coco le da un toque especial.

Pelamos la cebolla y la picamos finamente; la ponemos a pochar en la sartén. Cuando esté transparente incorporamos los ramilletes de coliflor y salteamos unos minutos. Salpimentamos a gusto. Añadimos el curry y removemos.  Abrimos el brick de nata y lo echamos a la sartén. Removemos y dejamos reducir la salsa unos cinco minutos.

Por último picamos el cilantro y lo añadimos a la salsa.  Servimos la pasta acompañada de la salsa de curry.

Solomillo de cerdo a la mostaza con patatas

Qué necesitamos:

  • un trozo de solomillo de cerdo (más o menos calcular que habrá que partirlo en seis filetitos)
  • 2 patatas medianas
  • 1 diente de ajo
  • 1 chorrito de vinagre
  • 2 cucharadas de mostaza de Dijon (o mostaza vulgar si no tenéis otra)
  • 1 cebolla mediana
  • un par de ramitas de perejil
  • 1 cucharada de harina de trigo
  • aceite de oliva
  • 200 ml de leche
  • sal y pimienta negra

Cómo lo hacemos:

Lo primero que vamos a hacer son las patatas fritas. Esto es fácil. Lavamos, pelamos y cortamos las patatas en bastoncitos. Ponemos a calentar en una sartén aceite de oliva con un diente de ajo. Cuando el ajo esté dorado lo quitamos y añadimos las patatas. Incorporamos un chorrito de vinagre. Freímos las patatas hasta que estén doraditas.

Por otro lado cortamos el solomillo en rodajas de un dedo de tamaño más o menos, salpimentamos y los hacemos en la sartén con un poquito de aceite. Reservamos.

En la misma sartén echamos un poquito de aceite y pochamos a fuego medio la cebolla que previamente hemos cortado. Cuando esté transparente añadimos la cucharada de harina. Vamos a hacer una bechamel ligera. Dejamos que la harina se haga un poquito. Añadimos la leche y removemos para que no se nos formen grumos. Añadimos la mostaza y sal a gusto. Seguimos removiendo hasta que espese la salsa a nuestro gusto.

Incorporamos los solomillos a la sartén con la salsa y dejamos unos minutos para que la carne tome sabor.

Finalmente servimos el solomillo en un plato acompañado de las patatas con un poquito de perejil fresco picado.

Setas empanadas con alioli y ensalada

Qué necesitamos:

  • 1 bandeja de setas
  • alioli (lo podéis comprar o hacerlo en casa)
  • 1 bolsa de lechuga/cogollos de lechuga/ lechuga fresca
  • un puñado de pasas sultanas
  • 1 manzana
  • aceite de oliva, vinagre
  • sal, pimienta negra
  • 1 huevo
  • harina de trigo
  • pan rallado

Cómo lo hacemos:

Lo primero que vamos a hacer es limpiar las setas con mucho cuidado (hay personas que dicen que las setas no hay que limpiarlas, que pierden su aroma…) y las secamos.

Cascamos el huevo y lo batimos. Ponemos en un platito el huevo batido, en otro la harina y en un tercero el pan rallado. Nos toca empanar las setas en este orden: primero la harina; luego el huevo y por último el pan.  Freímos en aceite muy caliente. Una vez hechas las ponemos sobre papel de cocina para que éste absorba el aceite sobrante.

La ensalada es fácil de hacer. Lavamos y pelamos la manzana. La cortamos en trocitos pequeños. En una ensaladera mezclamos la lechuga, la manzana y las pasas. Aliñamos a gusto de cada uno. Si tenemos lechuga fresca o cogollos pues nada la cortamos en trocitos, la lavamos bien y la secamos lo máximo posible.

Para el alioli a mi me enviaron un sobre, pero lo podéis comprar hecho o hacerlo en casa. Cómo lo haría yo, pues como una mayonesa simple echándole un diente de ajo partido en trocitos minúsculos, una cucharadita de perejil y un chorrito de vinagre o de limón. Para los no expertos la mayonesa -como yo la hago- lleva huevo, un buen chorro de aceite, sal y limón/vinagre.  En el vaso de la batidora echamos el huevo y un poquito de aceite; empezamos a batir lentamente incorporando el aceite poquito a poco. Poquito a poco se va emulsionando el aceite con el huevo. Cuando esté un poquito espesa yo le echo un chorro vinagre o limón y la sal. Para hacer el alioli yo echo el huevo, el diente de ajo, el perejil y un poquito de aceite. Comienzo a batir y sigo echando aceite. Que me perdonen las personas que les gusta el alioli y piensan que lo que hago es un sacrilegio…

Ponemos las setas en un plato acompañadas de la salsa y la ensalada.

Arroz con berenjena, almendras, tomate y albahaca

Qué necesitamos:

  • 160 gr arroz
  • 1 diente de ajo
  • un trocito de limón
  • una punta de cuchillo de cominos molidos
  • 1 berenjena mediana
  • un par de ramitas de albahaca
  • 1 lata de tomate entero/triturado
  • 1 cebolla pequeña
  • almendras
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta negra

Cómo lo hacemos:

Lavamos la berenjena, la cortamos en daditos pequeños. No hace falta quitar la piel. Los ponemos en un escurridor y los salamos. Los dejamos reposar unos diez minutos para que se les quite el amargor.

Calentamos en una sartén un poquito de aceite. Picamos la cebolla bien fina y la ponemos a hacerse. Cuando está hechita, lavamos los daditos de berenjena y los echamos a la sartén. Dejamos que se hagan a fuego medio unos diez minutillos. Añadimos la lata de tomate y dejamos que se haga todo otros diez minutos. Salpimentamos a gusto. Yo suelo utilizar latas de tomate entero; me gusta encontrarme trocitos de tomate en las salsas. También suelo echar un poquito de jenjibre seco y un poquito de guindilla molida… Por darle un pequeño toque exótico.

Picamos las almendras y la albahaca. Incorporamos a la salsa. Removemos y reservamos.

El arroz blanco lo hago de esta manera (como siempre se ha hecho en mi casa). A la receta original yo le añado cominos. Pelamos un diente de ajo, le quitamos el corazón y lo ponemos en una cazuela con un chorrito de aceite. Dejamos que el ajito tome color y lo retiramos antes de que se queme. Incorporamos el arroz y removemos hasta que el grano se quede transparente. Después echamos el agua (siempre el doble de agua que de arroz, aunque a veces hay que echar un poquito más), los ajitos, el trocito de limón, los cominos y un poquito de sal. En vez de limón también podemos echar una ramita de perejil, una hoja de laurel u otra hierba que tengamos. Dejamos que el arroz se cueza hasta que se absorba todo el agua.

Para la presentación una de dos, mezclamos el arroz con la salsa o ponemos en el plato un poquito de arroz y al lado la salsa… Eso como os guste.

Lubina con salsa putanesca

Qué necesitamos:

  • 100 g cuscus
  • un poquito de ralladura de limón
  • 2 filetes de lubina
  • 2 tomates de pera
  • alcaparras
  • media cebolla pequeña
  • perejil
  • aceite de oliva
  • sal/pimienta negra
  • guindilla seca

Cómo lo hacemos:

El modo de hacer el cuscus ya os lo puse en la anterior receta con el cordero. Pero bueno, lo repito un poquito. Ponemos a hervir la misma cantidad de agua que de cuscus. Cuando hierva, apagamos el fuego, añadimos el cuscus, un poco de sal, un chorrito de aceite y un poco de ralladura de limón. Dejamos que la sémola absorba el agua y después removemos con un tenedor para que el grano no se apelmace. Reservamos.

Picamos la cebolla y la ponemos a hacerse en una sartén con un chorrito de aceite. Por otro lado, picamos un puñadito de alcaparras. Lavamos los tomates y los troceamos. Cuando la cebolla esté transparente, añadimos los ingredientes anteriores. Cocinamos unos diez minutos a fuego lento. Salpimentamos. Picamos el perejil y un poquito de guindilla e incorporamos. Si vemos que la salsa está muy espesa podemos añadir un poquito de agua.

Por último salpimentamos la lubina y la hacemos en una plancha o sartén con un chorrito de aceite. Con unos minutillos por cada lado sirve. Hay que tener cuidado porque se nos puede romper el filetito.

Servimos la lubina en un plato con la salsa por encima y al lado un poquito de cuscus.

En resumen…

Ha sido una experiencia el pedir una cesta de la compra en este sitio. Pero no creo -como ya he dicho- que repita. Mis razones pues que se hace un poco caro, que me gusta cocinar lo que quiero y sobre todo comprarlo yo. Pero si que animo a visitar la web para ver las recetas que ponen. Suelen ser muy sencillas y podemos aprovechar para hacerlas en nuestra casa. Son ideas buenas y equilibradas.

 

Ví una oferta de cordero por medios y caí: cordero a mi estilo con cus cus.

Guiso de carne de cordero con cuscus

Guiso de carne de cordero con cuscus

Esta receta la empecé a escribir en enero de este año. Y como siempre, pues lo voy dejando día tras día… Hasta la semana pasada, que me saqué un tupper de este plato para llevármelo al trabajo y me acordé que meses atrás había empezado a escribir el post, pero lo había “aparcado”.

El tema empezó yendo a comprar un día al Ahorra Más de mi barrio. Siempre tienen ofertas en la carnicería y en la pescadería. Ví una oferta de cordero y me lancé… Nada más y nada menos que medio cordero. Y todo porque me encantan las chuletitas… Cuando el carnicero me estaba preparando el pedido me di cuenta que como no tenía horno no sabía cómo cocinar la pierna… Así que le dije que me la hiciera trozos… De esta manera podría hacer una caldereta o algo así.  Cuando llegué a casa hice paquetitos para congelar las chuletitas y el resto de carne la deshuesé. También la distribuí en varias partes y una de ellas la utilicé para esta receta. Un recordatorio: la carne de cordero sabe muchísimo: así que no hay que pasarse con las cantidades de carne. Nos podemos cansar del sabor en seguida. Aunque yo no le hago ascos al un buen cordero asado con sus patatitas a lo pobre. A este respecto tengo pendiente una segunda visita al restaurante El fogón de Concha, en el pueblo de La Salceda, cerquita de Segovia. Lo descubrí este verano por casualidad. Más bien porque no encontrábamos otro sitio para comer porque era ya supertarde y el destino nos llevó a este pueblito. Solo pedimos entrantes para compartir, pero me quedé con la espinita de un buen corderito… Lo que comimos me encantó: unas croquetas, una ensalada de gazpacho buenísima, un hummus muy suavecito con pan de pita, guacamole auténtico con tropezones  de aguacate… Para acabar un granizado de limón auténtico (es decir, que sabía a limón natural)… El personal encantador, muy respetuoso. Os lo recomiendo…

Al hilo de la carne de cordero, a parte de esta receta he hecho también albóndigas. Pero como os he comentado, como la carne sabe tanto, hay que tomarla poquita y con acompañamiento.

Qué necesitamos:

Ingredientes

Ingredientes

Para la carne

  • 300 gr. de carne de cordero a daditos pequeños
  • sal de hierbas o sal común
  • 1 cucharadita de pimienta negra
  • 1 cucharadita de cominos molidos
  • 1 cucharadita de jenjibre molido
  • 1 ramillete de cilantro fresco
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1/2 cucharadita de lemon grass (es una especia opcional)
  • 2 dientes de ajo
  • aceite de oliva

Para la verdura

  • 4 zanahorias en daditos
  • 1 cebolla grande en juliana
  • dos tomates maduros
  • aceite de oliva
  • 400 ml de agua/caldo de verduras

Para el cuscus

  • 1 taza de cuscus
  •  ralladura de 1/2 limón
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 taza de agua

Para la decoración

  • piñones tostados

Cómo lo hacemos:

Lo primero que vamos a hacer es macerar la carne de cordero con las especias. Para ello ponemos en un bol pequeñito una cucharadita de cominos molidos, pimienta negra, jenjibre, media cucharadita de canela y lemon grass.  Quizás esta última especia no os suene mucho. El lemon grass tambiés es conocida también con el nombre de citronella o hierba limón y se utiliza mucho en la cocina india y tailandesa. Aporta a los platos un toque cítrico y picante. Es una hierba que se asemeja a los “ajetes”, pero lo único que se consume es el bulbo y poquito del tallo. Fresco es difícil encontrarlo, pero en polvo es más fácil. Yo lo encontré en el LIDL en una feria de productos asiáticos. Pero seguro que en una tienda especializada en especias también lo tienen.

Ponemos en un bol todas las especias

Ponemos en un bol todas las especias

Añadimos tres cucharadas de aceite y mezclamos.

Añadimos tres cucharadas de aceite

Añadimos tres cucharadas de aceite

Pelamos los dientes de ajos, les quitamos el corazón y los troceamos en daditos.  Cogemos un mortero y los machacamos con un chorrito de aceite.

Machacamos los ajitos con un poquito de aceite

Machacamos los ajitos con un poquito de aceite

Mezclamos los ajitos con el arreglo de las hierbas y removemos. Este adobo lo tenemos que echar a la la carne y con la ayuda de una cuchara lo distribuimos bien. Dejamos la carne en adobo unos quince minutos.

Añadimos el adobo

Añadimos el adobo

Mezclamos bien con la carne

Mezclamos bien con la carne

Mientras la carne macera, vamos a pelar las zanahorias, lavarlas y cortarlas en círculos; los tomates los lavamos y los cortamos en dados. Por último la cebolla la cortamos en juliana.

Cuando pasen los quince minutillos, ponemos en una cazuela un poquito de aceite de oliva a calentar y procedemos a freir la carne a fuego medio. Salpimentamos a gusto. La retiramos y reservamos en un plato.

Freimos la carne

Freímos la carne

La reservamos

La reservamos

En la misma cazuela sin lavarla ponemos a pochar un poquito primeramente la zanahoria y la cebolla.

Pochamos la cebolla y la zanahoria

Pochamos la cebolla y la zanahoria

Incorporamos la carne y finalmente el tomate a daditos. Para darle un toquecito de sabor, lavamos un poquito de cilantro, lo troceamos y lo añadimos al guiso. Ojo, tened cuidado con el cilantro; tiene un sabor muy intenso y hay que echar de menos que de más…

Incroporamos la carne

Incroporamos la carne

Y el tomate

Y el tomate

Dejamos que todo se haga un poquito y agregamos unos 400 ml de agua.  Tiene que estar al fuego unos 15 minutillos para que reduzca un poco la salsita.

Por último nos queda por hacer el cuscus. Me encanta el cuscus. Es que le pega todo. Leí en un libro el truqui de la ralladura de limón y así está exquisito. Vamos, que te lo puedes comer a cuchadaras sin más.

Cogemos un limón y lo rallamos. Más o menos hay que rallar la mitad del limón.

Rallamos medio limón

Rallamos medio limón

En un bol echamos cuscus como medio vaso de agua.

medio vaso de cuscus

Medio vaso de cuscus

Hervimos medio vaso de agua y lo vertemos en el cuenco.

Vertemos el agua

Vertemos el agua

Añadimos sal a gusto, la ralladura de limón y un chorrito de aceite. Lo dejamos reposar un par de minutos.

Añadimos ralladura de limón, sal y un chorrito de aceite

Añadimos ralladura de limón, sal y un chorrito de aceite

Por último con la ayuda de un tenedor separamos los granitos para que no se apelmacen.

Separar los granitos con un tenedor

Separar los granitos con un tenedor

Y solo falta emplatar. Por encima del guiso podemos echar unos trocitos de piñones tostaditos. Sugerencias de presentación…

Plato final

Plato final

Otra imagen

Otra imagen

 

 

Las lentejas también se pueden tomar en hamburguesas…

Hamburguesas de lentejas

Hamburguesas de lentejas

A mí me gusta comer de todo. Bueno, casi de todo. He de excluir la miel, a la que tengo alergia o intolerancia (no es oficial, pero desde pequeña no puedo con ella), los productos de casquería, los caracoles, los bígaros, los percebes… Por lo demás, me encanta experimentar en la cocina y no quedarme en lo básico. Nada de cocina de diseño, de esa que manchan los platos. Prefiero un plato con la comida en su justa medida con nombres comprensibles por todos.

Hace tiempo que me quiero adentrar un poquito más en la cocina vegetariana. Hay muchas recetas muy fáciles y sabrosas que podemos incluir en la dieta de un “no vegetariano”. Lo que más me interesa es aprender a jugar con las verduras, legumbres, cereales de una manera diferente a la que conocemos de toda la vida. Me da rabia cuando vas a un hotel, a un albergue o a un restaurante de los de toda la vida y la alternativa vegetariana son ensaladas básicas, judías verdes cocidas o rehogadas, espinacas rehogadas o a la crema (con una bechamel espesa o nata líquida), acelgas, cremas en sus distintas versiones (calabaza, calabacín, zanahoria, puerros…etc), las legumbres de toda la vida sin echarle carnaza (lentejas, garbanzos, judías blancas), las típicas berenjenas o calabacines rellenos… Así podría hacer una lista interminable de platos…

Este mes de septiembre he estado una semanita de vacaciones en Punta Umbría, en un albergue. La comida era tipo buffet y, aunque todos los platos estaban descritos perfectamente con sus ingredientes para evitar alergias, con lo que respecta a la oferta vegetariana dejaba mucho que desear. Hubo un día que pusieron arroz integral que estaba duro no, lo siguiente. El tiempo de cocción del arroz integral es superior al normal. Quisieron hacer algo especial en plan alternativo y al final les salió mal la jugada. Por lo demás mucha comida congelada, muchos fritos, fruta básica como manzana, postres tipo natillas, arroz con leche industrial… etc.

Un día de comida en el albergue

Un día de comida en el albergue

Entiendo que en un albergue el presupuesto esté muy justo y que además el tema de la cocina lo lleven empresas externas. Pero soy de la opinión que con un presupuesto justo e ingredientes de toda la vida se pueden hacer platos apetitosos, vistosos y fáciles. Hay que ponerle un poquito de pasión, amor e interés por lo que se hace. Y aprender a hacer alquimia. Alquimia en la cocina. Esta expresión me hace recordar un programa que vi del famoso Jesús Calleja que se llevaba al cocinero David Muñoz  (chef con tres estrellas Michelín) a Perú a bajar unas cascadas. En un momento del programa, David, con ingredientes del lugar, en los fogones de un restaurante humilde, hace un plato de impresión. Eso es jugar.

Pero bueno, que me desvío del tema… Mi incursión en la alternativa vegetariana no solo consiste en ir a restaurantes vegetarianos o a supermercados “alternativos” y en ambos casos gastarme un dineral (el ser vegetariano en este país parece que está reservado para personas con alto nivel adquisitivo), sino en intentar aprender -como dije al principio- a hacer recetas diferentes con ingredientes (verduras, legumbres, fruta…etc) que todos conocemos. ¡Vamos a darle una vuelta a todos los platos básicos que hacían nuestras madres y que tan poco nos gustaban y reinventemos la cocina!

Dentro del “vegetarianismo” me atraen mucho las hamburguesas. Son carísimas para empezar, cosa que siempre me ha echado para atrás a la hora de comprarlas.  Pero por otro lado me fascina la variedad de ingredientes que pueden dar lugar a una hamburguesa de “carne vegetal”, como dicen por ahí. Así que buscando y rebuscando dí a parar con una receta con lentejas. Y bueno quise probar a ver qué tal… Y el resultado es muy bueno. La verdad es que hecho tres intentos y cada vez me salen mejor. Los comienzos son siempre difíciles….

Qué necesitamos:

Ingredientes básicos

Ingredientes básicos

  • 1 cebolla pequeña
  • 4 zanahorias pequeñas
  • 1 vaso de lentejas crudas o de bote.
  • 1/2 vaso de copos de avena (opcional; si no pues un par de cucharadas de harina de trigo o similar)
  • 1 diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 2 clavos de olor
  • un chorro de aceite de oliva
  • sal y pimienta a gusto

Cómo lo preparamos:

Os voy a ofrecer dos alternativas: con lentejas crudas o con lentejas compradas de bote. Yo prefiero cocer en casita las lentejas, que conste. Pero a veces es cierto que andamos un poco mal de tiempo y tiramos de los botes de legumbres (que no digo que sean malas).

Antes de nada hay que poner las lentejas a remojo unas horitas. Las podéis dejar por la mañana para por ejemplo hacer la receta para cenar.

Ponemos en una cazuela/olla (a vuestra elección) las lentejas a cocer junto con los clavos y la hoja de laurel. El tiempo, pues unos veinte minutos a fuego medio. Si quedan un poco duritas no pasa nada.

Cocemos las lentejas

Cocemos las lentejas

Las escurrimos.

Escurrimos las lentejas

Escurrimos las lentejas

Por otro lado, pelamos el diente de ajo, le quitamos el corazón y lo troceamos. Hacemos lo mismo con la cebolla. Ponemos una sarten a calentar con un chorrito de aceite y ponemos a pocharlo todo.

Lavamos bien las zanahorias y las cortamos en daditos. Las añadimos a la sarten.

Y seguimos pochando a fuego lento todo para que se hagan un poquito. Salpimentamos a gusto y dejamos reposar.

Seguimos pochando

Seguimos pochando

Cogemos el accesorio de la batidora para picar/mezclar o si no lo tenéis pues el vaso normal de la batidora. Molemos la avena.

Ahora ponemos las lentejas en la batidora y las trituramos. No hace falta que se hagan “puré puré”. No importa que haya tropezones. Ponemos la masa en una ensaladera grande.

Por último toca triturar la cebolla y la zanahoria. Hacemos lo mismo que con las lentejas.

Mezclamos lentejas, zanahorias y cebolla

Mezclamos lentejas, zanahorias y cebolla

Mezclamos ingredientes en la ensaladera, incoporamos la harina de avena y salpimentamos a gusto. Si veis que se os ha quedado la masa un poco líquida podéis echar más harina de avena o un par de cucharadas de harina de trigo.

Con la masa hacemos bolitas como si fuéramos a hacer albóndigas. Las aplastamos y las hacemos forma de hamburguesa.

Hacemos bolitas y las aplastamos

Hacemos bolitas y las aplastamos

Para que no se nos deshagan al hacerlas yo os aconsejo que pongáis un platito con harina (la que queráis) y que las enharinéis. Si os salen muchas las podéis congelar individualmente para otra vez.

Ponemos a calentar una sarten o una parrilla con una gotita de aceite. Las hacemos como unos tres minutos por cada lado.

Hacemos las hamburguesas unos tres minutos por cada lado

Hacemos las hamburguesas unos tres minutos por cada lado

Damos la vuelta

Damos la vuelta

No tengo foto de emplatado final. 😦 Las podéis tomar con pan de hamburguesas, acompoñarlas con ensalada, patatas o lo que queráis. Están muy buenas.

Si tenéis lentejas de bote simplemente habría que triturarlas y mezclarlas con el sofrito de zanahorias y cebolla.

Otra opción que ya he probado en dos ocasiones y me ha gustado mucho es cocer las lentejas con la zanahoria, el ajo y la cebolla. Después lo he triturado todo de una vez. Quedan muy sabrosas.

Quiero ir probando a hacer hamburguesas con garbanzos (tipo falafel), mezclando con pimiento o champiñones… Ya contaré los resultados.

Y al terminar una comida o una cena… Vasitos de tarta de queso

Yo sigo en mis trece de buscar recetas que no necesiten horno. Aprovechando que mi amigo Pablo iba a venir a cenar

Vasitos de tarta de queso

Vasitos de tarta de queso

a casa se me ocurrió buscar en internet alguna receta para elaborar un postre sencillo. A él le encanta mi tarta de zanahoria, pero claro sin horno era un poco difícil hacerla. Me acordé de la moda que hay ahora de hacer postres en vasitos, así en plan minimalista e individual, algo tipo lo que ponen en el Vips. Mi búsqueda de recetas se iba acotando: postre en vasito sin horno. Y me topé con la clásica tarta de queso en versión mini. Me leí unas cuantas recetas y bueno, de cada una fui escogiendo lo que más me gustaba hasta llegar a mi propia versión.

El resultado fue muy bueno aunque he de depurar un poquito más la receta. Me pasé con la gelatina y la crema de queso se me quedó un poco en plan ladrillo. Pero estaba comestible… muy comestible.

 

Qué necesitamos:

Cuatro vasos bajitos con boca ancha (yo los compré en una tienda de chinos).

Ingredientes

Ingredientes

Para el fondo:

  • un bote de mermelada de frambuesa, fresas o frutos del bosque. Lo ideal sería que fuera casera, pero bueno…

Para la crema de queso:

  • 200 gr. queso fresco tipo Philladelphia
  • 200 ml nata líquida
  • 100 gr. azúcar moreno
  • 2 sobres de azúcar avainillada
  • 3 hojas de gelatina (yo eché cuatro; así que para que esté más cremoso sería mejor echar tres)
  • ralladura de naranja (opcional si queréis)

Para el crunchy o granola:

  • 6 galletas tipo María o también valen las tipo Digestive
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1/2 cucharada de canela en polvo
  • 25-30 gr. mantequilla blanda

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que tenemos que hacer es poner las hojas de gelatina en un bol con agua para que se hidraten. Como os comenté yo puse cuatro y me pasé. Se me quedó la crema un poco “tiesa”. Así que os recomiendo solo poner tres hojas. Es mejor que la crema quede fácil de coger con la cuchara que no en plan bloque.

Hidratamos la gelatina

Hidratamos la gelatina

Ponemos a calentar en una cazuela el queso fresco y la nata. Tenemos que intentar que el queso se “diluya” en la nata lo más posible para que no queden grumos. Es decir, que se fundan en una crema. Luego añadimos el azúcar moreno y el azúcar avainillado. Si queréis podéis rallar un poco una cáscara de naranja y añadir a la crema para que tenga un poquito de sabor. Seguimos removiendo hasta que hierva.

Añadimos el azúcar avainillado

Añadimos el azúcar avainillado

 

Ahora el azúcar moreno

Ahora el azúcar moreno

 

Removemos y llevamos a ebullición

Removemos y llevamos a ebullición

Cuando empiece a hervir incorporamos las hojas de gelatina hidratadas. Removemos bien y no paramos hasta que se diluyan. Esto es importante, porque si no se diluye del todo podemos encontrarnos trocitos de gelatina en la crema y si os digo la verdad es muy desagradable. Me acuerdo que hace años, cuando iba al instituto, hice una tarta de mousse de chocolate. La mousse llevaba gelatina. Y no la diluí bien. Al partir la tarta me encontré con extraños trozos de “cosas semitransparentes” que afeaban la tarta. No pasó nada, pero los tropezones no eran agradables…

Añadimos gelatina

Añadimos gelatina

 

Removemos bien hasta que esté diluida

Removemos bien hasta que desaparezcan los grumos

Quitamos la crema del fuego. Ahora toca poner la mermelada en los vasitos. Más o menos se puede poner un tercio del vaso. Lo ideal sería que hiciéramos una mermelada casera, pero bueno a veces esto no es posible. Yo, la verdad, es que no lo hice. En aquel momento no tenía y tuve que comprar. Pero si os animáis se puede hacer algo simple: unas fresas, frambuesas o ciruelas (la fruta que queráis), azúcar moreno, un chorrito de limón, un poquito de manzana cortada en daditos con su piel, un poco de canela y si tenéis jenjibre pues una punta de cuchillo. Lo dejáis hervir y que reduzca un poquito y ya teneéis un fondo de tarta de queso espectacular. También se me ocurre compota de manzana…

Tamaño del vaso

Tamaño del vaso

 

Rellenamos los vasitos

Vamos rellenando los vasitos

 

Rellenamos un tercio del vaso

Más o menos cantidad que hay que echar

Cuando tengamos ya el fondo de los vasos con la mermelada, los llenamos de la crema de queso, dejando un dedito de margen para que lo podamos decorar con la granola. Ahora los tenemos que dejar enfriar y luego los podremos meter en la nevera.

Rellenamos

Rellenamos los vasitos uno a uno

 

Vasitos rellenos

Vasitos rellenos

 

Detalle de cómo tiene que quedar

Detalle de cómo tiene que quedar

Por último toca hacer la granola. Si os imagináis la tarta de queso de toda la vida, siempre tiene una base de galletas, la crema y por último la mermelada. Nosotros estamos haciéndolo al revés. Pero en vez de hacer una “tapa” de galleta compacta, lo que vamos a hacer es a esparcirla. Machacamos las galletas con la mano, echamos la canela, el azúcar y por último la mantequilla blandita. Mezclamos todo con las manos. Si lo probáis estará buenísimo. Tiene que quedar como miga de pan.

 

Macacamos las galletas

Macacamos las galletas

 

Añadimos canela

Añadimos canela

 

Añadimos azúcar

Por último el azúcar y la mantequilla

Cuando los vasitos estén fríos y la crema tenga consistencia ponemos la granola. Guardamos los minivasitos con un poco de film plástico en la nevera hasta que los sirvamos. Recomiendo hacer las minitartitas de un día para otro o por lo menos que pasen unas horitas al frío. Estaban buenísimos.

 

Detalle del vasito

Vasitos terminados

 

Detalle

Detalle del vaso

 

Vasito

Vasitos

 

Detalle del crunchy

Detalle del crunchy

 

Ya hincado el diente

Ya hincado el diente

En otro post os voy a poner una receta de cómo hacer crema de queso casera. Os adelanto una foto de hace años. Se parece mucho a lo que os acabo de describir, pero con otro aspecto.

Tartitas de queso fresco con compota de fresas y hierbabuena

Tartitas de queso fresco con compota de fresas y hierbabuena

Una alternativa al típico melón con jamón: ensalada de naranja con virutas de jamón

Ahora en veranito casi que no apetece nada para hacer de cenar: lo más fácil es una ensalada, un tomatito aliñado,

Ensalada de naranja y jamón serrano

Ensalada de naranja y jamón serrano

algo de embutido o simplemente fruta. A veces un simple trozo de melón con jamón es de lo más socorrido. Aunque dicen que el melón por la noche es muy indigesto y la verdad es que no sé por qué. Yo a veces lo ceno.

Navegando y navegando por internet me topé con esta receta en un blog en el que decía que era lo mejor para que los niños comieran fruta: combinar jamón serrano y naranja… La combinación me pareció superrara, pero un día la probé y desde entonces más de una vez me he hecho para cenar esta ensalada. La preparación no puede ser más fácil y es que encima los ingredientes son de esos que podemos tener en casa con facilidad: naranja, jamón serrano, aceite y perejil.

Qué necesitamos (por ejemplo para tres personas):

Ingredientes

Ingredientes

  • 2 naranjas
  • jamón serrano
  • perejil fresco o seco
  • aceite de oliva buenecillo
  • cebolla (esto es opcional; la receta original la lleva, pero yo no la pongo)

 

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que hacemos es lavar las naranjas y pelarlas bien, quitándolas todo lo blanquito que tengan. Luego las tenemos que cortar en rodajas lo más finas posibles. Yo recomiendo cortarlas en el mismo plato de servir; de esta manera el juguito de la naranja no se pierde. Las colocamos en la fuente.

Pelamos las naranjas y las cortamos en rodajas muy finas

Pelamos las naranjas y las cortamos en rodajas muy finas

Cortamos trocitos de jamón serrano. Si el jamoncito es bueno, mejor que mejor, pero cualquiera vale. Lo vamos poniendo sobre la naranja. Si os gusta la cebollita cruda podéis ponerla antes del jamón. La capa sería naranja-cebolla-jamón.

Si tenemos perejil fresco lo lavamos, lo picamos y lo esparcimos por encima del jamón. Si no tenemos, pues ponemos del seco. Por último un buen chorro de aceite de oliva y ya está. Lo mejor es dejar reposar la ensalada unos diez minutillos para que el sabor de la naranja, el jamón y el aceite se entremezclen. Está muy buena.

Ensalada terminada

Ensalada terminada

Una foto más de cerca

Una foto más de cerca