Este año toca Panettone

Panettone casero

Panettone casero

Pues sí señor. Si el año pasado me atreví con el roscón de Reyes, este año ha sido el del Panettone. Siempre me ha intrigado este megabizcocho que desde hace unos cuantos años inunda los supermercados en época navideña.

El panettone es un dulce típico de Italia. Es un bollo con una masa parecida a la del roscón, rellena de frutitas confitadas, pasas o pepitas de chocolate. Tiene forma cilíndrica. Podemos acompañarlo de chocolate caliente o con un vino dulce. Con un poquito de nata tampoco está mal. Yo lo suelo tomar para desayunar o para merendar.

La elaboración es un poco complicada porque se tiene que hacer como mínimo en dos días. La masa tiene que subir para poder tener una textura esponjosa. Mi experiencia es de empezar la noche anterior al día en el que se quiere consumir.

Qué necesitamos (para dos moldes de 800 g):

Ingredientes

Ingredientes

Para la masa madre:

  • 280 g harina de fuerza de trigo
  • 200 ml agua templada
  • 2 cucharaditas de azúcar moreno o normal
  • 25 g levadura fresca  o un sobre de levadura seca de panadería

Para la masa central:

  • 500 g harina de fuerza de trigo
  • 25 g levadura fresca o un sobre de levadura seca de panadería
  • 150 g azúcar moreno o normal
  • 200 g mantequilla o margarina
  • 2 huevos
  • 100 ml leche
  • 1 cucharada de ralladura de naranja
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • 1 cucharadita de jenjibre molido
  • media cucharadita de cardamomo molido
  • 4 cucharadas de coco rallado
  • 350 g de frutas confitadas
  • pepitas de chocolate (opcional)
  • pasas (opcional)
  • una pizca de sal

Para decorar:

  • azúcar moreno
  • 1 huevo batido
  • almendras laminadas

Dudas, aclaraciones previas antes de ponernos a cocinar.

Esto de la harina de fuerza… ¿qué es?

En casi todas las recetas que he visto por internet se emplea harina de fuerza, que es una harina de trigo que tiene más gluten de lo normal. El gluten es una proteína que hace que las masas sean más elásticas y consistentes, además de acelerar el proceso de leudado. La levadura “ataca” a esta proteína y hace que se generen las típicas burbujitas de aire que hacen que las masa se hinche o suba rápidamente.

¿Dónde encuentro esta harina?

Yo la he visto en el Lidl, pero supongo que en cualquier supermercado está disponible. Yo para la receta, utilicé harina de trigo normal porque no tenía de la de fuerza. Lo único que hice fue tamizarla varias veces con un colador para que cogiera un poco de aire.

Esto de leudo, levar, leudar… ¿qué es?

En muchas recetas de masas de pan o de bollo tipo brioche, donuts… váis a encontrar palabras como levar, leudado, leudar… etc.  ¿No os pasa a veces que leéis una receta y no sabéis ni lo que significan ciertas palabras? A mí me pasa y me da tanta rabia… Paarece que son recetas escritas exclusivamente para cocineros profesionales y no para cocineros aficionados.  La verdad es que me ha picado la curiosidad de estas palabras y las he buscado en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: leudo, leudar y levar. La primera de ellas es un adjetivo y significa ” Dicho de una masa o de un pan: Fermentado con levadura”. Leudar es “Dar fermento a la masa con la levadura”. Levar tiene varias acepciones; nosotros nos tenemos que quedar con la segunda que significa levantar. Si, efectivamente, cuando utilizamos el verbo levar en ámbitos culinarios, nos referimos a levantar, en este caso levantar una masa, o lo que es lo mismo subir o fermentar.

Levadura fresca… ¿eso qué es? ¿dónde la compro?

Primeramente explicar que la levadura es un fermento que reacciona químicamente con los azúcares de la harina, produciendo un gas, que es el que hace subir la masa. En el mercado encontramos dos tipos de levadura: la química y la natural. ¿Cómo las diferenciamos? Es fácil; nada complicado.

La levadura química es la típica que siempre tenemos en casa. Se vende en sobres individuales; es un polvo blanco basado en bicarbonatos y otros ingredientes. Dentro de la cocina a veces se la menciona directamente como levadura Royal. Royal es una marca muy popular en España, la de los sobres rojos. Se puede comprar en cualquier supermercado en la sección de productos de repostería. Antiguamente nuestras madres o abuelas usaban directamente bicarbonato sódico o sobres de gaseosa (si, aunque no os lo creáis vendían sobres con polvos para hacer esta bebida en casa). Si pincháis aquí, veréis que todavía se siguen vendiendo estos sobres.

La levadura natural puede ser de dos tipos: fresca o llamada de panadería o seca.

– La fresca suele venir en forma de bloque rectangular. Se tiene que conservar en frío y caduda rápidamente porque es una materia viva o natural. En el supermercado la puedes encontrar en la sección de refrigerados en cubos de unos 25 g. Yo la suelo comprar en la panadería de mi barrio; allí me la venden al por mayor. Y lo que hago es congelarla en bloques pequeñitos. Esta levadura hay que diluirla en agua o leche tibia antes de incorporarla a la harina.

– la levadura seca viene en sobres; es la misma que la fresca pero está deshidratada y convertida en granitos, es decir, granulada. Se puede añadir a la harina sin tener que diluirla previamente y su caducidad es larga.

¿Dónde compro moldes para hacer panettones?

La gran pregunta del millón para los que nos gusta la repostería. Vemos una receta muy chula, la queremos hacer y no tenemos moldes… Yo, respecto a los panettones he leído de todo, desde comprar los moldes hasta hacerlos en casa con papel de hornear y una lata de galletas gigante.

Yo personalmente fui a comprarlos a una tienda de artículos de repostería que hay cerquita de mi casa. Habré pasado un montón de veces por la puerta y siempre he tenido la curiosidad de entrar para ver lo que se vendía. Así que esta vez me decidí y bueno, la verdad es que dieron ganas de comprarme “una de cada” que se dice en español. Tenéis de todo y en cuestión de moldes de papel hay una oferta bastante buena. Lo malo, que hay que comprar al por mayor. Yo me tuve que comprar veinticinco moldes de panettone de 800 g a 9,20€ el paquete de veinticinco. Si alguno/a quiere adentrarse y probar a hacer este bollo yo tengo moldes de sobra…. El contacto de la tienda es Comercial Mínguez, calle Valverde, 28. 28004 Madrid. El horario es de lunes a viernes de 10:00 a 19:00 y el sábado de 10:00 a 14:00. Tienen tienda on-line en internet.

 Ahora vamos ya a la receta.

Cómo lo hacemos:

Antes ya he comentado que no es una receta para hacer con prisas; hay que tomarse su tiempo e ir despacito. Cuando trabajamos con masas que tienen levadura fresca y que tienen que subir hay que respetar los tiempos de reposo a rajatabla. Si no la masa, en vez de quedar esponjosa, quedará dura.

Tamizamos la harina y la disponemos en una fuente honda y grande.

Tamizamos la harina

Tamizamos la harina

Por otro lado ponemos en un vaso el agua templada y diluimos la levadura fresca. Añadimos las cucharaditas de azúcar.

Diluímos la levadura en el agua

Diluimos la levadura en el agua

Mezclamos la harina con la levadura diluída hasta formar una bola. Tapamos el bol con un film plástico y un trapo y dejamos reposar mínimo doce horas. Os recomiendo que la masa madre la hagáis por la noche. Así estaría lista para el día siguiente.

Ahora pasamos a hacer la siguiente masa.

Lo primero que hacemos es rallar la cáscara de naranja. La mezclamos con el azúcar. Yo utilicé azúcar moreno; en el Lidl ya la venden, la verdad es que está muy bien. Si no tenéis azúcar moreno, pues la blanquilla de toda la vida. Removemos para que se mezcle todo bien.

Rallamos la cáscara de naranja y la mezclamos con el azúcar

Rallamos la cáscara de naranja y la mezclamos con el azúcar

En una fuente echamos la harina previamente tamizada, la mantequilla tibia, el jenjibre, el cardamomo, la sal, las dos cucharadas de coco y dos huevos ligeramente batidos. Lo mezclamos bien y lo amasamos primeramente con una cucharada de madera y luego con las manos.

Diluimos la levadura en la leche tibia; añadimos dos cucharadas de agua de azahar. Removemos bien. Lo incorporamos a la masa junto con el azúcar y la ralladura de naranja. Amasamos para que todos los nuevos ingredientes se mezclen por partes iguales.

Cuando todos los ingredientes estén bien mezclados es hora de incorporar la masa madre. Vamos haciéndolo despacito. Esta nueva masa la tendremos que dejar reposar entre una hora y hora y media tapada con un film y con un trapo de cocina.

Pasado el tiempo, la masa ha tenido que subir el doble. Es momento de echar las frutitas confitadas. Yo lo que hice fue cortar en cachitos pequeñitos las frutitas y después las enhariné un poquito. Se supone que así no se te van al fondo del bollo. Esparcimos un poquito de harina sobre la masa, echamos las frutitas y amasamos ligeramente. Si no os gustan las frutas, podéis poner pasas o perlitas de chocolate.

La masa resultante la tenemos que poner en los moldes de panettone. La masa tiene que cubrir 1/2 o 1/3 del molde.  Tenemos que dejar reposar como otra hora hasta que la masa haya subido hasta cubrir 1/3 del molde.

Ahora solo falta decorarlo. Encendemos el horno y lo precalentamos a 180º. Batimos un huevo y pintamos los panettones. Espolvoreamos azúcar moreno y almendras laminadas. Tiene que estar en el horno unos 40-50 minutos a 180º. Puede que se haga antes… la casa empezará a oler a bollo…

Este es el resultado:

33-resultadoUnas cuantas más fotos…:

Por dentro quedó esponjoso.

38-vista del interior

¡En el trabajo se pensaron que era comprado!

Aunque no estamos en temporada… tarta de manzanas y frambuesas

Tarta de manzanas y frambuesa

Tarta de manzanas y frambuesa

 Si os digo la verdad esta tarta la hice hace un par de meses. Como siempre, la excusa de un cumpleaños de un compañero de trabajo. Nos invitó a unos cuantos a su casa y en agradecimiento hice esta tarta. La había leído en el blog Una pincelada en la cocina y bueno -como siempre hago- la he adaptado a mis gustos. En este caso varié las frambuesas por las moras y añadí especias que me gustan. La combinación de manzana y frambuesa/mora me resultaba un poco chocante, un poco exótica. El resultado estupendo. Aunque creo que las manzanas me quedaron un poco enteritas, crujían un poquito. Quizás las partí en trozos demasiados grandes y por eso no se cocieron bien. Tengo que repetirla cuando estemos en temporada de moras o de frambuesas… la siguiente prueba fijo que con moras…

Respecto a la receta, yo os voy a dar cantidades para un molde redondo de unos 28 cm. Pero la tarta que yo hice fue para un molde rectangular tamaño familiar y por eso las fotos que váis a ver son más bien orientativas.

Qué necesitamos (para un molde de 28 cm):

Ingredientes

Ingredientes

Para la base:

  • 325 g harina de trigo
  • 1 1/2 cucharadita de levadura química
  • 125 g de mantequilla/margarina del tiempo
  • 2 huevos
  • una pizca de sal
  • 80 g azúcar blanca (podéis utilizar también azúcar moreno)
  • 2 sobres de azúcar avainillada
  • 1 cucharada de leche
  • 1 cucharadia de canela
  • una punta de cuchillo de cardamomo
  • 1/2 cucharadita de jenjibre

Para el relleno:

  • 700 g manzanas (yo compré reinetas)
  • 160 g frambuesas frescas
  • 100 g azúcar blanquilla (podéis utilizar azúcar moreno)
  • 2 magdalenas
  • 1 1/2 cucharada de maicena

Para decorar:

  • huevo batido
  • leche
  • canela
  • azúcar moreno

Cómo lo hacemos:

Ya os he dicho que la tarta era para el cumpleaños de un compi y las fotos que os voy a poner corresponden a un tamaño de molde gigante. Siempre hay que jugar a doblar los ingredientes si queréis hacer una tarta más grande. Yo en este caso la hice tamaño “cumpleaños que no sabes cúanta gente va a ir”. Finalmente me salió tal cantidad de masa y relleno que me dio para hacer una mini tarta para mí.

Vamos a por la receta:

Lo primero que vamos a hacer es coger una ensaladera y poner en ella la harina, la levadura, las especias, la sal y el azúcar. Removemos bien para que se mezclen todos los ingredientes.

Mezclamos harina con especias

Mezclamos harina con especias

A continuación echamos la mantequilla y amasamos con las manos… ya sabéis que yo no tengo máquina de amasar. Incorporamos los huevos y la leche. Seguramente tengamos que embadurnarnos las manos con un poco de harina para que la masa no se nos pegue. Seguimos amasando hasta formar una bola de pasta.

La bola de pasta la envolvemos en papel de plástico y la dejamos enfriar en la nevera. Lo normal es dejarla una hora. Pero bueno, yo la dejé como una media hora (en lo que preparé el relleno).

Formamos una bola  con la masa

Formamos una bola con la masa

Empezamos con el relleno lavando y pelando las manzanas. Las cortamos en daditos de tamaño medio. Como os dije al principio, creo que cometí el fallo de partir las manzanas en trozos grandes y quizás por eso estaban un poquito duras.

Incorporamos el azúcar, las frambuesas y tres cucharadas rasas de maicena. Mezclamos bien toda la fruta y la dejamos macerar como una media hora.

Incorporamos las frambuesas y el azúcar

Incorporamos las frambuesas y el azúcar

No se me olvidan las magdalenas; hay que desmigarlas. Podéis utilizar cualquier otro tipo de bizcochito o similar. Las reservamos.

Desmigamos las magdalenas y resevamos

Desmigamos las magdalenas y resevamos

Sacamos la masa de la nevera y la dividimos en dos partes; una la vamos a estirar y la otra la dejamos otra vez al frío.  Es muy fácil estirar la masa entre dos hojas de papel de hornear… así no se nos pegará al rodillo.

Ponemos la masa en el molde cuadrado previamente engrasado con un poquito de margarina. Metemos la base en el horno unos diez minutos a unos 180º. De esta manera la masa se quedará hecha y no correremos peligro de que con el peso del relleno se quede cruda.

Masa horneada

Masa horneada

El relleno tiene una pinta estupenda… las manzanas se han vuelto coloradas… ¡qué bonito! Ahora tenemos que incorporar al relleno las migas de las magdalenas. Os preguntaréis por qué hay que poner esto en el relleno. Al dejar macerando las frutas con el azúcar, éstas sueltan jugo. De esta manera lo que hacemos es que las migas absorban ese jugo y quede más enterito el relleno. Seguro que habréis visto también en alguna otra receta de repostería – por ejemplo el Strudel- que al relleno se le pone pan rallado. Pues las magdalenas y el pan rallado hacen el mismo efecto. Mezclamos las frutas y las migas y echamos el relleno encima de la base de la tarta.

Ahora toca hacer la “tapa” de la tarta. Hacemos la misma operación que con la base: ponemos la bola que nos queda de masa entre dos papeles de hornear y estiramos con el rodillo. Cuando la tengamos estirada, la colocamos encima del relleno, presionamos los bordes con los dedos para que se sellen y recortamos la masa que nos sobre. Hacemos unos cuantos cortes con un cuchillo por toda la tarta con el fin de que salga el vapor al cocerse la fruta.

Quiramos el papel protectod

Quiramos el papel protector

Pintamos la tarta con una mezcla de huevo batido y leche.

Printamos con leche y huevo

Printamos con leche y huevo

Esparcimos un poquito de canela y de azúcar moreno por encima. Metemos la tarta en el horno como unos 45-50 minutos a unos 180º.

Tarca acabada

Tarca acabada lista para entrar en el horno

El resultado es el siguiente:

Y lo que me sobró de pasta lo empleé en una para mí.

Mi mini tarta

Mi mini tarta

Así quedó el relleno:

La verdad es que no quedó nada de la tarta… ni en el cumple ni en casa de mis padres… Os la recomiendo para cuando estemos en temporada de frambuesas y moras… Ahora en diciembre son un poco carassss.

Celebrando el cumpleaños de mi madre: otra tarta de queso fácil de hacer

Tarta de queso con mermelada roja

Tarta de queso con mermelada roja

Pues si, otra tarta de queso… Vamos, que he aprovechado a utilizar restos que tenía por la nevera y por los armarios: galletas, botes de mermelada medio vacíos, queso fresco… Con eso de tener vacaciones y que hay que dejar la nevera sin cosas que se puedan estropear… También tengo otra excusa: mi madre celebró su cumple el sábado y me pidió que hiciera una tarta para unas 16-18 personas. Así que lo más rápido, fácil y sin complicaciones: una tartita de queso.

Salió buena, a pesar de lo “express” que la hice. No hacía más que entrar gente en la cocina; unos me preguntaban que qué estaba haciendo, por qué hacía fotos y otros directamente me preguntaban si iba a publicar la receta en el blog. Me sentía en la cocina de los  concursos de Master Chef o Top Chef.

No dio tiempo a enfriarse del todo; a pesar de ello se la comieron en un abrir y cerrar de ojos. El toque de mis tartas de queso es la canela y el jenjibre… Bueno y la ralladura de naranja le da también un toque especial.

Ingredientes

Ingredientes

Qué necesitamos (para un molde redondo de pizza de 28 cm):

para la base:

  • 200 gr de galletas María
  • 5/6 galletas tipo digestive
  • 1 taza de copos de avena
  • 175 gr mantequilla

para el relleno:

  • 400 gr queso fresco tipo Philadelphia
  • 90 gr azúcar
  • 200 ml nata líquida
  • 3 huevos
  • 1 1/2 cucharada de ralladura de cáscara de naranja
  • 1 1/2 cucharada de harina
  • 1 cucharada de canela
  • 1 cucharadita de jenjibre

cobertura:

  • medio bote de mermelada de fresa
  • un cuarto de bote de mermelada de frutos del bosque
  • un cuarto de bote de mermelada de ciruela negra (morada).
  • un chorrito de ron blanco

Corazoncitos de azúcar de colores

Cómo lo preparamos:

Lo primero que tenemos que hacer es la base de la tarta. Para ello hay que triturar las galletas. Ya he explicado en otras recetas cómo lo hago normalmente. Esta vez, como estaba en casa de mi madre y ella tiene batidora americana de vaso, lo hice allí. Oye, ¡y qué rapidez!

Trituramos las galletas

Trituramos las galletas

Cuando las tenemos trituraditas, las echamos en una ensaladera. Incorporamos la taza de copos de avena. Por otro lado derretimos la mantequilla en el microondas. Con un minuto y medio a máxima potencia vale. Vertemos la mantequilla líquida en las galletas molidas y mezclamos  todo con la ayuda de una cuchara de madera y luego con las manos.

Añadimos los copos de avena y la mantequilla derretida

Añadimos los copos de avena y la mantequilla derretida

Mezclamos todos los ingredientes

Mezclamos todos los ingredientes

El molde que utilicé esta vez fue un molde de pizza gigante. Mi madre no tenía papel de hornear asi que puse papel de aluminio para forrarlo. Poquito a poco fui poniendo la masa de galleta y luego los bordes. Después dejé enfriar el molde en la nevera durante un ratito.

Ponemos la masa de galleta en el molde

Ponemos la masa de galleta en el molde

Ahora vamos con el relleno; aprovechando la batidora americana, ponemos las dos tarrinas de queso, la nata, el azúcar, la harina, la ralladura de la naranja, la canela y el jenjibre.

Echamos el queso y demás ingredientes en la batidora

Echamos el queso y demás ingredientes en la batidora

Por último incorporamos los huevos y batimos la crema a potencia media.

Incorporamos los huevos

Incorporamos los huevos

La crema queda líquida, pero no hay que asustarse luego cuaja en el horno.

Crema terminada

Crema terminada

Vertemos la crema en el molde.

Vertemos la crema en el molde

Vertemos la crema en el molde

Ahora la tenemos que hornear unos 40-50 minutos a unos 180º grados. Como en la anterior receta, la vamos a cocer al baño María. Esto significa que tenemos que echar agua en la bandeja del horno y vigilar que siempre tenga agua.

Tarta semi hecha

Tarta semi hecha

Una foto más de cerca del relleno sin cubrir con la mermelada.

Una foto más de cerca

Una foto más de cerca

Pasamos la tarta a un plato de servir con mucho cuidado. Lo mejor es dejarla enfriar del todo y luego desmoldarla, pero como había prisa lo hice estando caliente y casi se me rompe. Ya emplatada falta hacer la cobertura de mermelada y cubrir. Para ello echamos las mermeladas en una cazuela junto con el ron y calentamos un poquito (un par de minutos) para que se pongan un poco más líquidas. Con ayuda de una cuchara la distribuímos por toda la tarta.

Ponemos la cobertura

Ponemos la cobertura

Tarta cubierta del todo

Tarta cubierta del todo

Una imagen más de cerca…

Mermelada

Mermelada

Ahora solo nos falta añadir corazoncitos de azúcar. Están comprados en el LIDL. Me los regaló mi padre por mi cumpleaños. No hay que abusar de estos corazoncitos; son puro azúcar y no es muy agradable tomar un trozo de tarta con muchos de ellos por encima. Simplemente tienen que decorar la tarta.

Tarta terminada

Tarta terminada

Una visión más de cerca de los corazoncitos:

Corazoncitos de azúcar

Corazoncitos de azúcar

Con las velitas ya puestas… solo teníamos la parte de “cumpleaños” y como no nos cabía al final pusimos “cumple”.

Encenciendo las velitas

Encenciendo las velitas

Con las velitas:

Velitas encendidas

Velitas encendidas

Una porción de tarta:

Una soletilla de tarta

Una soletilla de tarta

La tarta se desmontó un poquito porque no estaba fria del todo. Le faltó ese toque.

trocito

trocito

Una vista del relleno:

Vista del relleno

Vista del relleno

A pesar de estar un poquito caliente, no quedó ni un cuarto de la tarta…

Lo poco que quedó

Lo poco que quedó…

Halloween…: tarta de queso, calabaza y chocolate negro.

Tarta de queso, calabaza y chocolate

Tarta de queso, calabaza y chocolate

Yo nunca he cocinado para la fiesta de Halloween; de hecho es una fiesta que no es de mi devoción. Eso de comer golosinas, caramelos, disfrazarte, ver pelis de miedo… no va conmigo. Prefiero las costumbres europeas.

Lo que recuerdo de pequeña es haber comido huesos de santo y buñuelos. Esto era algo muy exótico y muy especial… No me extraña; ahora de mayor he ido a comprar buñuelos y ¡jopetes lo que valen! Cuando era enana solo había de nata, chocolate y crema… Ahora te los encuentras de cualquier sabor. Quizás me embarque un día en intentar hacerlos.

La idea de hacer una tarta me surgió porque vi dos recetas en dos blogs de cocina que me llamaron la atención. Me parecía muy rara la combinación de queso con la calabaza. Y el resultado os aseguro es exquisito. Me ha encantado. Os dejos los dos enlaces a las recetas que he consultado para hacer mi versión:

Tarta de queso y calabaza.

Tarta Mousse de queso y calabaza para Halloween

Como siempre me pasé en las cantidades y me salieron dos tartas; una grande (molde de 26 cm) y una pequeña; una la llevé al trabajo y la otra me la estoy comiendo poco a poco. Para no liaros he hecho un cálculo para hacer la tarta en un solo molde y el tamaño ideal sería 30 cm. Este no es el tamaño usual; así que si tenéis uno de menor diámetro lo mejor es recalcular las cantidades.

Qué necesitamos (para un molde de 30 cm de diámetro):

Ingredientes

Ingredientes

Para la base:

  • 400 gr. galletas tipo María (rectangulares, circulares… etc)
  • 100 gr. mantequilla/margarina

Para el relleno:

  • 450 gr. calabaza
  • 350 gr. azúcar
  • 350 ml. nata/ crema fresca
  • 1 cucharadita de jenjibre molido
  • una punta de cuchillo de nuez moscada
  • 1 cucharadita y media de canela
  • una puntita de sal
  • 800 gr. queso crema tipo Philadelphia
  • 5 huevos

Para la cobertura:

  • 200 gr. chocolate de postres/cobertura
  • 100 gr. mantequilla o margarina
  • 75 gr. chocolate blanco

Consejitos propios…

Sobre las galletas yo utilicé unas baratitas del LIDL, rectangulares…No hace falta que sean especiales. Si queréis dar un toque exótico a la base le podéis echar una taza de copos de avena.

Sobre el queso tipo Philadelphia yo compré el del LIDL. Las tarrinas son de 200 gr. Si queréis dar un toque especial al relleno de queso yo os recomiendo que cambiéis una de las tarrinas por una de queso tipo Mascarpone. Es una crema de queso fresco igual que la de tipo Philadelphia hecho con nata de leche y la adición de ácido cítrico; su origen es Italia y es uno de los ingredientes básicos del Tiramisú, uno de los postres más conocidos del país italiano. Su sabor es dulce y a la vez un poquito ácido. Os dejo unos enlaces por si queréis probar a hacer queso Mascarpone en casa; es superfácil. Tenéis que pinchar en los siguientes enlaces:

Cómo hacer queso mascarpone en casa.

Queso Mascarpone casero.

Queso Marcarpone hecho en casa.

Cómo se hace:

Lo primero que vamos a hacer es asar la calabaza. Cogemos la calabaza, la lavamos, la pelamos y la cortamos en daditos.

Cortamos la calabaza en daditos

Cortamos la calabaza en daditos

La vamos a asar en el microondas. Para ello ponemos los trocitos en una ensaladera de cristal, la tapamos con film transparente. Hacemos unos agujeritos al plástico para que salga el vapor. Yo puse siete minutos a máxima potencia.

Asamos la calabaza en el microondas

Asamos la calabaza en el microondas

Sacamos el recipiente del micro y dejamos que se enfríe un poco; si quitamos inmediatamente el plástico nos quemaríamos.  Aplastamos la calabaza con un tenedor y hacemos una papilla. Dejamos enfriar.

Aplastamos la calabaza

Aplastamos la calabaza

Calabaza aplastada

Calabaza aplastada

Ahora tenemos que hacer la base de la tarta. Para ello, tenemos que triturar las galletas. Yo lo que hago es meterlas en una bolsa y machacarlas pasando el rodillo por encima. La verdad es que queda bien. Hay que darle unas cuantas pasaditas y ya está. Cuando ya tengamos el polvo de galleta, lo echamos en una ensaladera grande. Derretimos la mantequilla en el microondas; con un minutillo a máxima potencia nos vale. Yo la derrito en un vaso Pyrex (resistente al calor). Luego mezclamos los dos ingredientes hasta obtener una masa; yo personalmente lo mezclo con las manos.

Machacamos las galletas con un rodillo

Machacamos las galletas con un rodillo

Untamos el molde con un poquito de aceite y lo forramos con papel de hornear. Ponemos la masa de galleta formando una base apretando bien para que quede lisa; una capita gruesa bastará. Dejamos el molde que se enfríe en la nevera para que endurezca.

Base de galleta

Base de galleta

Ahora vamos a hacer el relleno.

Cogemos el puré de calabaza y añadimos el jenjibre, nuez moscada, canela y sal. Removemos bien para que se mezclen todos los ingredientes.

Meclamos la calabaza con las especias

Meclamos la calabaza con las especias

Cogemos una fuente grande y echamos en ella el queso fresco. Añadimos la calabaza. Removemos bien.

Mezclamos calabaza y queso fresco

Mezclamos calabaza y queso fresco

Incorporamos la nata líquida y el azúcar.

Añadimos el azúcar y la nata

Añadimos el azúcar y la nata

Por último añadimos los huevos; yo en este paso me ayudé de la batidora para que se mezclara bien todos los ingredientes. Ponemos el horno a precalentar a 180º.

Incorporamos los huevos

Incorporamos los huevos

Nos ayudamos de la batidora

Nos ayudamos de la batidora

Sacamos el molde de la nevera y vertemos la crema por encima de la base de galleta. Ni se os ocurra probar la masa… Yo lo hice y estaba buenísima ya sin cocerla. Casi me la como a cucharadas. Os he puesto la foto del molde pequeño; de la tarta grande se me pasó y la metí directamente en el horno sin foto ni “ná de ná”.

Vertemos la crema en el molde

Vertemos la crema en el molde

Esta tarta se hace al baño maría en el horno. Lo que tenemos que hacer es forrar el molde por fuera con papel de aluminio para que no entre agua dentro la base del pastel. Echamos agua suficiente en la bandeja del horno. Así se generará vapor. La metemos en el horno como unos 30-40 minutos a 180º.

Cuando haya pasado el tiempo estimado, la crema estará cuajada y estará oscurita; dejamos que se enfríe en el horno. Si la sacamos antes seguramente se nos raje.

Tarta hecha

Tarta hecha

Una ampliación

Una ampliación

Ahora lo normal es desmoldarla y ponerla en un plato. Yo la dejé en el molde porque quería llevarla al trabajo al día siguiente.

Nos queda el último paso: hacer la cobertura de chocolate.

Partimos el chocolate y lo ponemos a derretir junto con la mantequilla en el microondas. Con un minuto bastará.

Chocolate y mantequilla

Chocolate y mantequilla

Lo sacamos y lo damos vueltas con una cuchara para que se termine de deshacer.

Terminamos de deshacer el chocolate a mano

Terminamos de deshacer el chocolate a mano

Vertemos el chocolate por la tarta y lo esparcimos ccon ayuda de una espátula. Dejamos que se enfríe y que se endurezca.

Cobertura de chocolate

Cobertura de chocolate

Lo último que nos queda es derretir el chocolate blanco; lo hacemos igual que con el negro; pero no añadimos mantequilla. Un minuto vale.

Derretimos el chocolate en un vaso

Derretimos el chocolate en un vaso

Terminamos de deshacer el chocolate con la ayuda de una cucharita

Terminamos de deshacer el chocolate con la ayuda de una cucharita

Con el chocolate blanco vamos a simular una tela de araña. Esto se hace poniendo el chocolate en una manga pastelera con una boquilla con un agujerito. Yo utilicé un bote de plástico con fuelle que me compré en una tienda hace tiempo. Me costó superbarato y lo estrené…

Bote con estrías que se puede apretar

Bote con estrías que se puede apretar

Boquilla especial

Boquilla especial

Preparada para pintar

Preparada para pintar

Hice un redondel en el centro de la tarta y fui haciendo la tela como me pareció.

Dibujando la tela de araña

Dibujando la tela de araña

Y este fue el resultado final:

Resultado final

Resultado final

Una foto más de cerca….

Una ampliación

Una ampliación

¡Vaya pintaza!

Una ampliación de la tela de araña

Una ampliación de la tela de araña

Aquí ya emplatada y con el chocolate durito… había pasado toda la noche en la nevera.

Ya enfriada y emplatada

Ya enfriada y emplatada

Ñami, ñami…

Un detalle

Un detalle

Más cerquita

Más cerquita

Una porción muy jugosa…

Una porción

Una porción

La crema no me quedó muy naranja, pero dio igual. Estaba de rechupete.

Detalle del relleno

Detalle del relleno

A media mañana solo quedaba la mitad…

La tarta tardó poco en acabarse

La tarta tardó poco en acabarse

Plum Cake de calabacines de la huerta, jenjibre, cardamomo y canela

Cake de calabacín y especias

Cake de calabacín y especias

Estamos en pleno mes de agosto y las huertas están dando sus frutos de temporada: pimientos, calabacines, tomates, berenjenas, acelgas, pepinos…etc.  Y no hay nada como tener un huerto propio, aunque sea mini, mini. Este no es mi caso (snif, snif), pero tengo la suerte de tener personas a mi alrededor que sí que lo tienen; por ejemplo, los vecinos de parcela de mis padres. Como tienen execedentes de verduras se las regalan y claro, mi madre  ya no sabe qué hacer… las recetas se acaban.

Hace un par de días mi madre me dio un par de calabacines y quería probar a hacer algo diferente que no fuera crema de calabacín, calabacines con nata, calabacines plancha, calabacines rellenos, pisto… etc. En algún sitio leí que el calabacín también se podía utilizar para hacer bizcochos y se me ocurrió probar. No sabía si sería un bizcocho dulce o salado, pero me puse manos a la obra. De paso los llevé a la oficina (mis conejillos de indias culinarios) con motivo de la marcha de mi compi de departamento a Alemania.

Y como siempre… no quedaron ni las migas.

La receta que os presento es una variante de la que encontré en internet en el blog de la Cocina de Deleyn. Ella la hace ayudándose de una máquina amasadora tipo termomix, pero como yo no tengo, todo lo hice manualmente.

Ingredientes

Ingredientes

Qué necesitamos (para un molde rectangular normalito de Plum Cake; yo hice dos y simplemente doblé la cantidad):

  • 120 g nueces
  • 150 g azúcar blanquilla o moreno
  • ralladura de un limón
  • 1 sobre levadura química
  • 250 g calabacín rallado (un calabacín grandote)
  • 3 huevos a temperatura ambiente
  • 100 g mantequilla
  • 180 g harina
  • 1 cucharada de canela
  • 1 cucharadita de cardamomo
  • 1 cucharadita de jenjibre
  • 25 ml de brandy/ whisky
  • azúcar glacé
  • corazones de azúcar (mi padre me los regaló y son del LIDL)

Cómo lo hacemos:

Lo primero que tenemos que hacer es echar el azúcar en una ensaladera. Podéis utilizar azúcar blanca o azúcar moreno. Como se quiera. Y cogemos el limón, lo lavamos y rallamos la cáscara.

Rallamos cáscara de limón

Rallamos cáscara de limón

Luego añadimos los huevos y batimos bien.

Añadimos los huevos

Añadimos los huevos

Ahora nos toca rallar el calabacín. Hay que procurar quitarle todo el jugo que pueda salir. Después de escurrirlo bien, lo incorporamos a la mezcla anterior.

Rallamos el calabacín

Rallamos el calabacín

El turno de la mantequilla… ésta ha de estar tibia. Removemos con cuidado.

Incorporamos la mantequilla

Incorporamos la mantequilla

El turno a las especias: canela, cardamomo y jengibre. Removemos.

Añadimos la canela, el cardamomo y el jenjibre

Añadimos la canela, el cardamomo y el jenjibre

Por último echamos la harina y la levadura. Seguimos mezclando y removiendo.
Harina  y levadura

Harina y levadura

 Que no se nos olvide el chorrito de brandy o whisky. Ya tenemos casi lista la masa.
Masa preparada

Masa preparada

Troceamos las nueces un poquito, las enharinamos y las incorporamos a la masa. Mezclamos con cuidado. El hecho de enharinar las nueces es para que no se vayan al fondo del plum cake. Este es un truco que sirve para cualquier fruto seco o pasas que queramos incorporar a un bizcocho. Vamos precalentando el horno a 180º.
Troceamos las nueces

Troceamos las nueces

Las enharinamos

Las enharinamos

Preparamos los moldes de horno. Hay dos opciones: o engrasamos los moldes y los enhariamos o como hice yo, los forré con papel de hornear. Vertemos la masa y dejamos cocer los cakes unos cuarenta minutos a 180º.
Vertemos la masa en los moldes

Vertemos la masa en los moldes

Después de cuarenta minutos este es el resultado:
Resultado

Resultado

Ahora os los presento decorados. Simplemente los quité de los moldes y los puse en unos platos decorados con unas servilletas de papel recortadas. Espolvoreé azúcar glacé sobre ellos y unos corazones de azúcar.
Decorados

Decorados

Una foto más de cerca…
decorados

decorados

Buena pinta, ¿no? Se nota que es la mesa de la oficina…
detalle

detalle

Y aquí una porción de bizcocho.
detalle

detalle

Se acabaron en un santiamén…
d

El último trozo

Y finalmente solo quedaron corazones de azúcar…
Solo quedaron los corazoncitos

Solo quedaron los corazoncitos