Curry de pollo con leche de coco

Curry de pollo y arroz basmati

Curry de pollo y arroz basmati

Si, ya sé que hace un montón que no escribo en el blog. Empecé poniendo una receta a la semana y ahora esto se ha convertido en una receta al mes. Y no es que no cocine y no “fotodocumente” las recetas; es que luego hay que pasar las fotos al ordenador, seleccionar las mejores, ponerles un marquito, una firma y luego ponerte a redactar el “cómo se hizo”. Parece chupado y no lo es. Encima mi amiga Inés me dejó su cámara reflex Nikon D5000 y he estado experimentando a hacer fotos con su cámara y con la mía Lumix de toda la vida… Conclusión: de una misma receta tengo un montón de fotos dobles hechas con dos cámaras (así compruebo colores, luz, exposición…). Pero bueno, que por mucho que os cuente el trabajo que conlleva tener un blog culinario, no tengo excusa para no escribir más asiduamente.  Si algo te gusta, a por ello y a disfrutarlo. Por lo menos es lo que te diría cualquiera.

Esta versión de curry de pollo es muy elaborada, con muchas especias, con ingredientes que para algunos se pueden ir de presupuesto, pero que sale exquisita. Si eso para un próximo post hago una versión “bbb” (buena, bonita y barata) que se adapte a cualquier bolsillo.

Ingredientes

Ingredientes

Qué necesitamos:

  • 2 pechugas de pollo troceadas
  • 1/2 cebolla
  • 1 pimiento rojo
  • zumo de un limón o de una lima
  • 1 lata de leche de coco
  • 1 cucharada rasa de pimentón
  • 1 cucharada rasa de curry en polvo
  • 50 g de jenjibre fresco o 1 cucharadita de jenjibre seco
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita cúrcuma molida
  • 1 cucharadita colmada de cominos molidos
  • 1 trocito pequeño de canela en rama o una cucharadita escasa de canela en polvo
  • unos granos de pimienta
  • 1/2 cucharadita de cardamomo en polvo
  • una punta de cuchillo de pimienta
  • aceite de girasol o de sésamo (es lo ideal, pero si no se tiene pues el de oliva)
  • cilantro o perejíl para decorar

Para guarnición arroz basmati

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que tenemos que hacer es dejar marinando el pollo. Cogemos las pechugas de pollo, las limpiamos bien y las cortamos en trocitos más o menos regulares.

Troceamos la pechuga en trocitos más o menos iguales

Troceamos la pechuga en trocitos más o menos iguales

El marinado se preparara mezclando el zumo de limón, el pimentón, el curry y un poquito de sal.

Removemos el marinado, echamos el pollo troceado, mezclamos y lo dejamos macerar en la nevera unos veinte minutos (tiempo en el que haremos la salsa de curry).

Para hacer la salsa: ponemos en una sarten una cucharada de aceite de girasol y otra de sésamo a calentar. Si no tenéis estos aceites, podemos poner aceite de oliva. Un apunte: el aceite de sésamo tiene un sabor muy fuerte (a parte de que es muy caro…). Yo os recomiendo que si utilizáis este aceite, siempre lo combinéis con otro. En este caso lo mejor es aceite de girasol -que tiene un sabor neutro- con el de sésamo. Si combináis el de sésamo con el de oliva, tened en cuenta que el sabor del de oliva será más fuerte. Pero vamos, que en cuestión de aceites para hacer esta receta, utilicéis el que teneis en casa si no queréis comprar el de sésamo. Tampoco pasa nada; es cuestión de sabores.

Pelamos el jenjibre y lo troceamos. Con los dientes de ajos hacemos lo mismo, pero los cortamos en láminas.

Echamos el ajo y el jenjibre a la sarten. Salteamos un poquito y añadimos la ramita de canela, los granos de pimienta, el cardamomo y los cominos. Si tenéis jenjibre en polvo, pues es lo mismo. Pochamos primeramente el ajo con el jenjibre seco y luego el resto de  especias

Jenjibre y ajo

Jenjibre y ajo

Cuando el ajo está más o menos hecho, incorporamos la cúrcuma y el comino. Sofreimos todo y lo retiramos del fuego.

 

Abrimos la lata de leche de coco y añadimos más o menos la mitad del contenido. Dejamos que reduzca un poquito y que los sabores se mezclen.

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Traspasamos la salsa a un vaso alto de batidora y lo trituramos con el resto del bote de leche de coco. Reservamos.

Cortamos en juliana la media cebolla, lavamos y cortamos el pimiento rojo también en juliana (cortar en tiras alargadas). Ponemos una sarten ancha y grande a calentar con un poquito de aceite. Puede ser de girasol, sésamo o de oliva, como ya he dicho anteriormente.

Pochamos pimiento rojo y cebolla

Pochamos pimiento rojo y cebolla

Pochamos lentamente las verduras y luego incorporamos el pollo.

Cuando se haya hecho bien añadimos la salsa.

Añadimos la salsa

Añadimos la salsa

 

Y dejamos reducir unos diez minutos.

Por último habría que hacer el arroz basmati u otro arroz que tengáis. A mí, para esta receta y cualquiera que tenga una salsa de curry me gusta el basmati, que es un arroz de grano largo que tiene un sabor muy suave y muy rico. Este tipo de arroz es un poco más caro de lo normal, aunque ya se está popularizando mucho en los supermercados. Yo os recomiendo que lo compréis en el LIDL, que está muy bien de precio. Mi receta para hacer el arroz blanco es muy simple: cojo un diente de ajo, lo pelo, le quito la raiz y lo pongo a dorar un poquito en un cazuela con aceite de oliva. Cuando esté dorado, echo la medida de arroz que haya calculado, por ejemplo un vaso. Lo remuevo hasta que veo que el grano está transparente. Vierto en la cazuela dos vasos de agua (siempre hay que calcular dos medidas de agua por una de arroz). Remuevo. Yo suelo añadir un trocito de cáscara de limón, un poquito de perejíl o de hierbabuena, sal y una puntita de cuchillo de cominos. Dejo que se haga a fuego medio hasta que el agua se ha consumido. Si veo que no se ha hecho del todo, le añado un chorrito de agua para que se termine de hacer.

Emplatado final:

Al arroz le podéis poner un poquito de perejíl picado por encima…

Emplatado final

Emplatado final

 

Otra visión

Otra visión

 

Espero que os haya gustado.

Muslos de pollo a la naranja

Pollo a la naranja con patatas cocidas

Pollo a la naranja con patatas cocidas

Esta es una receta muy socorrida que se puede hacer hasta en el microondas si uno quiere. La conozco desde hace años; no me acuerdo ni siquiera en dónde la leí, pero lo importante es que está rica y no cuesta mucho. Yo como siempre, hago en cantidad y luego congelo en tuppers para porder llevármelo al trabajo.

El saborcito a naranja es muy rico, con un punto acidito. Además no tiene nada de grasa puesto que el pollo se hace en su propio jugo, apenas con unas gostas de aceite.

Lo podéis acompañar de patatas cocidas, arroz, quinoa, cuscus, guisantes… etc.

Qué necesitamos:

Ingredientes

Ingredientes

  • 3 muslos de pollo
  • zumo de dos naranjas con pulpa incluida
  • zumo de un limón con pulpa incluida
  • 3 dientes de ajo
  • un chorrito de aceite
  • una cucharada de tomillo seco
  • una cucharada de romero seco (opcional)
  • una copita de Oporto
  • 2 cucharadas de mostaza
  • 1/2 cucharadita de jenjibre en polvo
  • un vaso de agua
  • un pimiento italiano (opcional)
  • un par de zanahorias de tamaño medio (opcional)
  • cuatro cebollitas francesas (son muy pequeñitas, como de guarnición, también opcional)
  • cuatro patatas de guarnición

Cómo lo hacemos:

Para que el pollo sepa a naranja lo vamos a tener que dejar macerando en una salsita hecha básicamente de zumo de naranja y limón. Por tanto, lo primero que vamos a hacer es esta marinaje…

Pelamos los tres dientes de ajo, los cortamos por la mitad y los machacamos en el mortero junto con un chorrito de aceite y la cucharada de tomillo. Si queréis un poquito más de sabor a hierbas podéis añadir una cucharada de romero seco.

Machacamos los ajos con aceite y las hierbas

Machacamos los ajos con aceite y las hierbas

Por otro lado echamos en un bol dos cucharadas de mostaza y el jenjibre. La mostaza que utilicé fue la de toda la vida, la que echamos en los perritos calientes, la amarilla. Si tenéis alguna especial tipo de Dijon también quedaría muy bien. Removemos bien. Agregamos el zumo de limón, el de las naranjas, el vino de Oporto, los ajitos machacados, las hierbas y el vasito de agua.

Cogemos una bandeja de horno y la pintamos con un poquito de aceite. Ponemos los muslitos y los bañamos generosamente con la salsa que hemos hecho. Incluso podemos pelar una naranja extra, cortar rodajitas y ponerlas encima de los muslitos. Tapamos la bandeja con papel transparente y la metemos en la nevera como mínimo una media hora para que los muslitos cojan todo el saborcito de los cítricos.

Vamos precalentando el horno a unos 160º.

Tenemos dos opciones de continuar la receta:

  1. dejar que se hagan los muslitos sin ningún acompañamiento en el horno.
  2. hacer una guarnición a los muslitos.

Yo he probado las dos opciones; de hecho las fotos que os presento son de la primera opción. Pero después de haber probado la segunda, me quedo con ésta. Así que os explico un poco cómo seguir. El pollo sale más jugosito.

Lavamos el pimiento italiano, le quitamos las pepitas y lo troceamos en cuadraditos pequeños. Por otro lado, lavamos las zanahorias, las pelamos y las cortamos en rodajitas muy finas. Mezclamos el pimiento con las zanahorias en un bol y las reservamos. Con las cebollitas francesas sólo tenemos que pelarlas.

Después de media hora sacamos los muslitos de la nevera y repartimos la mezcla de pimiento y zanahoria por la bandeja. Disponemos las cebollitas donde quede un poquito de hueco.

Subimos el horno a unos 190º y dejamos que el pollo se vaya haciendo durante unos 45 minutos. Yo lo que voy haciendo durante la cocción es dar la vuelta a los muslitos para que se hagan bien por todos los lados. Y los voy bañanado con el mismo jugo de la bandeja.

Por último tenemos que cocer las patatitas de guarnición. Yo las hago en el microondas. Cogéis una fuente con paredes altas apta para microondas, la llenáis de agua y echáis las patatas. Ponéis el microondas a máxima potencia y lo programáis para cinco minutos. Tendréis que ir viendo si se han cocido o no. Cada microondas tiene una potencia diferente y es difícil dar con el tiempo exacto. Si no queréis cocer las patatas en microondas siempre podéis hacerlas como siempre, en cazuela y en la cocina.

El resultado es este recién sacado del horno. La verdad es que parece un poco triste sin el pimiento, la cebolla y la zanahoria. Pero de sabor, estupendo.

Resultado

Resultado

Unas fotitos más de cerca…

Y aquí emplatado con sus patatas cocidas de guarnición.

Existe una opción para hacer íntegramente la receta en el microondas… Tendríamos que utilizar una bandeja con bordes altos apta para microondas. La receta sería la misma hasta el paso de la maceración. Despúes de haber dejado el pollo que macerara, incorporaríamos las verduritas, taparíamos la bandeja con papel transparente, la agujereamos con un tenedor (para que salga el vapor) y dejamos que los muslitos se hagan en el microondas durante quince minutos a máxima potencia. Como os he comentado anteriormente el tiempo de cocción en el microondas depende de la potencia de éste.

¡Espero que os haya gustado!

Un clásico: muslos de pollo a la cerveza

Muslitos de pollo a la cerveza

Muslitos de pollo a la cerveza

La receta de hoy es un clásico entre los no forofos de la cocina. ¿Por qué digo esto? Porque es una receta sencillísima de hacer y no entraña ningún misterio -y ningún peligro- para los no cocinillas. Fácil, ingredientes baratos y se puede congelar…, perfecta para uno, para dos… para toda la familia…

Lo que me gusta del pollo a la cerveza es que si preguntas a tu alrededor cada uno hacemos la receta a nuestra manera; que si cebolla, que si pimiento, que si tomates secos… Cada uno le echa lo que le apetece.

La cerveza es un ingrediente muy utilizado en la cocina. Yo a veces, si me quedo sin levadura química para hacer una masa de pizza, lo soluciono echando un chorrito de cerveza… Y la verdad es que la masa tiene un sabor especial.

Os dejo unos enlaces para que veáis otras recetas con este ingrediente:

Por cierto, y como nota curiosa, en mi barrio he descubierto una tienda exclusivamente de cervezas. Se llama Cervezorama Delicatessen Beer Shop. Os dejo el enlace para que echéis un vistazo si queréis.

Y para terminar esta introducción a la receta, os recomiendo una cervecería que se llama L’Europe, aquí en Madrid, al lado de la glorieta de Bilbao; concretamente en la calle Cardenal Cisneros, 19. Es una cervecería alemana en la que se pueden degustar muchos tipos de cervezas acompañadas de grandes bandejas de salchichas, chucrut, ensaladas… Es un sitio que está muy bien y la relación calidad precio merece la pena.

Pero vamos ya a la receta…

Franziskaner Hell

Franziskaner Hell

Esta vez quería probar a hacer los muslitos con cerveza Guinness, pero cuando fui a comprar al supermercado me tiró más la cerveza alemana. Así que me compré una botella de medio litro de Franziskaner  Hefe – Weisse Hell. Es una cerveza rubia de trigo y de cebada, con un color un poquito turbio, con mucho sabor y una graduación alcohólica del 5%.

Hay una variedad negra de la misma cerveza. Está elaborada con malta y trigo tostado. Tiene la misma graduación alcohólica que la versión rubia. Según los expertos cerveceros tiene un ligero sabor a caramelo. Yo lo que puedo decir es que está muy buena.

Qué necesitamos:

Ingredientes

Ingredientes

  • 4 muslos de pollo grandes
  • 4 dientes de ajo
  • 6 zanahorias
  • 2 pimientos italianos
  • 10 cebollitas francesas
  • 1 cucharadita de jenjibre seco
  • 2 cucharaditas de tomillo seco
  • sal, pimienta
  • un chorrito de aceite
  • un poquito de agua
  • una cerveza Franziskaner

Cómo lo preparamos:

Lo primero que vamos a hacer es lavar bien las zanahorias, pelarlas y cortarlas en rodajas finas.

Partimos la zanahoria

Partimos la zanahoria

Hacemos lo mismo con los pimientos italianos, pero éstos los cortamos en daditos.

Partimos en daditos los pimientos

Partimos en daditos los pimientos

En el supermercado se me ocurrió comprar cebollitas francesas y echarlas al pollo. Lo normal hubiera sido cortar una cebolla normal en juliana y punto. Pero las cebollitas enteras le dan un toque especial. Lavamos y pelamos las cebollitas; picamos los dientes de ajos.

Pelamos las cebollitas

Pelamos las cebollitas

Mezclamos en una ensaladera todas las verduritas, las lavamos bien y las escurrimos. Cogemos una bandeja para el horno (yo la que tengo es del IKEA), la engrasamos un poquito y distribuimos las verduritas. Salpimentamos, añadimos el tomillo, el jenjibre y un chorrito de aceite. Vamos a asarlas en el horno unos 15 minutos a unos 170º.

Echamos un chorrito de aceite y salpimentamos

Echamos un chorrito de aceite y salpimentamos

Saldrán con este aspecto.

Verduritas asadas

Verduritas asadas

Retiramos las verduras de la bandeja y ponemos a escurrirlas en un colador para que se les quite todo el aceite.

Ahora vamos a por la carne…

Sacamos los muslos de pollo y los limpiamos bien. Aunque los compremos ya limpios, por hacer una segunda inspección no pasa nada. Salpimentamos el pollo, añadimos si queremos un poquito más de tomillo y le hacemos unos cortes. En la misma bandeja en la que hemos asado las verduritas, echamos un poquito de aceite y ponemos los muslitos de pollo de manera que quepan los cuatro. Los asamos en el horno unos 15 minutillos a 170º.

Limpiamos el pollo y salpimentamos

Limpiamos el pollo y salpimentamos

Pasados los quince minutillos, sacamos la bandeja del horno y procedemos a dar la vuelta a los muslitos para que se hagan por este lado. Asamos unos 15 minutillos más a 170º.

Damos la vuelta a los muslitos

Damos la vuelta a los muslitos

Los volvemos a sacar, les volvemos a dar la vuelta  y ahora echamos la botella de cerveza. Reservamos un poquito por si la salsa se evaporara y hubiera que añadir más tarde un poquito más.

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Rociamos el pollo con la cerveza

Distribuimos las verduritas por la bandeja y lo volvemos a meter en el horno esta vez por una media hora a 170º.

xxx

Echamos las verduritas en la bandeja

Y el plato queda así. Para saber si el pollo se ha hecho yo os sugiero que lo pinchéis un poquito con un tenedor o un cuchillo. El aspecto del pollo ha de ser crujientito. Y gracias a la salsa no estará nada seco.

xxx

Pollo recién hecho

Otro panorama de la bandeja…

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Otro ángulo de la bandeja

La verdad es que me quedó exquisito. Mirad de cerca el pimientito y la zanahoria…

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Ñami, ñami

Las cebollitas quedaron tiernas y jugositas…

Ampliación de las cebollitas francesas

Ampliación de las cebollitas francesas

Espero que os haya gustado la receta. Esta semana caerá algún muslito de los que congelé.

Una receta hindú: muslitos de pollo con especias tandoori

Muslitos de pollo tandoori

Muslitos de pollo tandoori

Hace un par de semanas no sé por qué me vino a la mente una receta que preparaba mucho cuando vivía en mi piso de alquiler: Pollo tandoori. Saqué mi caja de especies y allí estaba mi bote de tandoori traído directamente de Inglaterra hace ¿ocho años? (madre mía, ¡como pasa el tiempo!). Dudé de si tirarlo o no porque según la etiqueta estaba caducado. El bote es de plástico y estaba herméticamente cerrado; y seguía oliendo bien… asi que quise arriesgarme y decidí hacer una prueba.

Salí de casa con la idea de comprar muslitos de pollo en el supermercado y acabé comprándolos al lado de casa, en una carnicería-pollería de las de toda la vida. Fue un poco extraña la situación; me decidí a comprarlos en un pequeño comercio porque iba hasta arriba de bolsas y si me metía en el super me iban a decir que no podía pasar. Y me planté en una tienda en la calle Espíritu Santo. Sábado por la mañana; hasta arriba de gente. Entré, pedí mi turno (¡qué sensación!: hacía siglos que no “pedía la vez” en ninguna tienda). Mientras esperaba, observé todo el género que tenían expuesto, lo que las personas pedían y cómo era la relación cliente-carnicero. Y me sorprendió muchísimo. Me encantó. Recordé cuando iba con mi madre de pequeña a la galería de alimentación Galymer en la calle Fuencarral y al Mercado de la calle Barceló y los tenderos te atendían amablemente y te daban consejos. Comprábamos embutido fresco, verduras y frutas. Siempre volvíamos con el carro hasta arriba. Al llegar a casa yo siempre le pedía a mi madre envolver el embutido en papel de aluminio. Tenía una razón: me encantaba comerme una loncha de cada cosa que comprábamos. El embutido recién cortado para mí era un placer.

Antiguo mercado de Barceló

Antiguo mercado de Barceló

Pero bueno, volviendo a la carnicería… Cuando me tocó el turno pedí mis muslitos de pollo que elegí personalmente y me los prepararon en una bandejita de poliestireno. Ya de paso compré unas chuletitas de Sajonia (me encantan) cortadas con el grosor que quería. Salí de allí más satisfecha que nada… Y me pregunté a mí misma que por qué siempre compraba la carne y los embutidos en el super. Me vino la vena reivindicadora del pequeño comercio. Supongo -y esto es una reflexión personal- que la vida “moderna” te lleva a comprar todo en bandejitas en el super por comodidad. Creo que a partir de ahora iré más a las tiendas de barrio. Elijo lo que quiero y estoy apoyando a los pequeños comercios.

Y después de la charleta de “abuela” os cuento algo más del “tandoori”.

Especias tandoori

Especias tandoori

El tandoori es una mezcla de varias especias (cilantro, comino, canela, chile, pimienta de Cayena, jenjibre, cardamomo, pimienta negra, pimentón, guindilla en polvo…etc) típica de la India y Pakistán. Dependiendo de la zona geográfica en la que se elabore puede llevar más o menos ingredientes. Se utiliza para adobar carne y deja un sabor un poquito picante y un color rojo anaranjado.  El nombre proviene de la palabra tandoor (que significa horno de barro). Según he leído el horno tandoor tradicional era de arcilla, con forma cilíndrica, era rotatorio y utilizaba carbón vegetal para cocer los alimentos. Tradicionalmente la carne se cocinaba en este tipo de horno. Actualmente existen hornos tandoor eléctricos, aunque se puede utilizar parrilla u horno convencional. Si queréis saber algo más de este tipo de horno pinchad aquí.

La pregunta que os haréis es dónde adquirir esta especie. Yo me la traje de Inglaterra. He echado un vistazo en internet y hay muchas tiendas de venta de especias on line y ahí la podéis encontrar. Investigaré en Madrid a ver qué encuentro. Supongo que en la zona de la Latina habrá tiendas de productos hindúes en la que lo vendan.
Horno tandoor tradicional

Horno tandoor tradicional

Esta es una receta que se puede hacer con cualquier tipo de carne o incluso con pescado. Ya es echarle imaginación e ir probando.  Y también se puede hacer tanto en horno convencional de casa como en la barbacoa. Una única advertencia: se os puede quedar un olor a restaurante indio en toda la casa que tarda en desaparecer (pero a mí me encanta); así que aconsejo abrir ventanas.

Ingredientes

Ingredientes

Qué necesitamos (para seis muslitos de pollo):

  • 2 cucharadas de mezcla de especias tandoori
  • 6 muslitos de pollo
  • 1 yogurt natural
  • el zumo de medio limón

Cómo lo preparamos:

Lo primero que tenemos que hacer es la marinada. Echamos en un bol dos cucharadas colmadas de especias tandoori, el yogurt natural y el zumo de medio limón. Las especias tandoori pican un poco, así que no hay que pasarse mucho.

Especias tandoori, yogurt natural y limón

Especias tandoori, yogurt natural y limón

Removemos con una cuchara hasta que todos los ingredientes se hayan mezclado y tengamos una pasta de color rojo fuerte.

Adobo listo

Adobo listo

Cogemos los muslitos de pollo y los pinchamos con un tenedor. Otra opción es hacer unos pequeños cortes en la carne. Con esto lo que se pretende es que el sabor de las especias penetre lo más posible.

Pinchamos los muslitos con un tenedor

Pinchamos los muslitos con un tenedor

Con una brocha de cocina vamos untando la pasta de tandoori por todo el muslito y los vamos dejando en una bandeja de horno.

Embadurnando el pollo

Embadurnando el pollo

Tiene que quedar bien cubierto por todos los lados.

En la bandejita listos para reposar

En la bandejita listos para reposar

Después tapamos la fuente con un papel de plástico y lo dejamos reposar una media hora. Lo mejor es preparar esta receta por la noche y dejar marinar el pollo toda la noche para hacerlo al día siguiente. Pero yo he sido siempre un poco impaciente y como mucho lo he dejado una hora para comérmelos en el mismo día.

Una imagen más de cerca

Una imagen más de cerca

Después de dejar macerar el pollo, encendemos el horno a 180º y lo horneamos unos cuarenta minutos. Cada cierto tiempo (unos quince minutos)  hay que dar la vuelta a los muslitos para que se hagan bien por todos los lados. Hay quien va echando más salsa cada cierto tiempo. Yo no les eché nada más. Cuando veamos que el pollo está crujientito y la salsa se ha secado, lo sacamos del horno y estará listo para comer.

Resultado final

Resultado final

Muslito en primer plano

Muslito en primer plano

Otra vista

Otra vista

Y una tercera ampliación

Y una tercera ampliación

Si os apetece se puede hacer como guarnición un arroz thai salvaje o un arroz basmati.

Dedico esta receta a mis amigos Alex y MJ porque al hacerla me he acordado mucho de las barbacoas que hacían en su casa y porque estoy segura de que el pollo tandoori les gustaría un montón (bueno, a lo mejor me equivoco, pero me da que no). El marinado tandoori da un toque exótico y picante a la carne. Me estaba imaginado hacer esta receta en su barbacoa y se me caía la baba. No os preocupéis que os voy a conseguir la mezcla de especias para la próxima quedada que hagamos.

Fajitas de pollo al estilo mejicano

Hoy, aprovechando que es sábado y se ha presentado mi hermano a comer decidí hacer esta receta. Doy las gracias a César, que nada más abrir el blog, me envió esta aportación gastronómica y, tal como le prometí, hoy ve la luz. Aunque, he de decirlo, la he variado un poquito adaptándola a mis gustos y a lo que tenía por casa.

 Esta semana, a propósito de las galletitas al curry, un compañero de trabajo me preguntó que si tenía una gran despensa en mi casa como para ponerme a cocinar sin tener que comprar… Siempre miro los ingredientes que tengo y si me falta alguno, intento cambiarlo por otro que tenga y sienta que le pueda venir bien a la receta. Esto de intercambiar ingredientes no es nada fácil, lo advierto. Es fruto de la experiencia y de haber cocinado mucho. Con esto quiero decir que si uno es principiante, se atenga a lo que dice la receta y se deje de “inventos”.

La cocina es creatividad y por eso, con un mínimo de conocimientos (no hay que ir a una escuela de cocina para aprender truquis básicos), cualquier receta se puede tuneara gusto de cada uno. Haced caso a otras personas que les guste la cocina: madres, padres, hermanos/as, abuelos, tías/os, amigos/as… incluso a ese camarero del bar más cutre… todos te pueden aportar algo. Luego solo tienes que ponerte a cocinar…

Tagliatele de remolacha

 A mí me gusta la cocina tradicional, la del plato lleno, y no esa cocina de vanguardia en la que se ve un plato enorme y en el centro un “burruño” de comida. No me gustan los nombres exóticos de platos que luego resultan ser cosas muy sencillas decoradas con perejil, crema de vinagre de Módena o cualquier otra chorrada. Y tampoco me gusta la comida que se hace en plan laboratorio, como en el Bulli. Sé que me arriesgo mucho criticando a este santuario de la cocina española. He leído por ahí que fue uno de los mejores restaurantes del mundo; ahora permanece cerrado y se ha reconvertido en una fundación… Dicen que su cocinero, Ferrán Adriá, es el padre de la gastronomía molecular… ¡vaya título, parece más un científico que un cocinero!

Pero vamos con la receta de fajitas mejicanas.

Ingredientes

Ingredientes:

  • 300 gr. de pollo (pechuga fileteada, por ejemplo).
  • un bote de champiñones laminados; si tuvierais frescos mejor que mejor; en ese caso habría que echar la mitad de una bandeja normal de supermercado. El champi fresco reduce mucho cuando se cocina.
  • un trozo de chorizo (cantimpalo o similar). Yo he echado dos trocitos de uno que pica y otro que no.
  • 75 gr. bacón picado en taquitos.
  • un tomate.
  • un pimiento verde.
  • un pimiento rojo (yo compré uno amarillo).
  • una cebolla.
  • unas cuantas hojas de lechuga.
  • queso rallado.
  • un diente de ajo picadito.
  • perejil fresco (o en su defecto seco).
  • sal (yo soy fan de la sal de hierbas y es la que suelo echar a todas las recetas).
  • vino blanco o cerveza.
  • dos cucharadas de salsa Ketchup.
  • dos cucharadas de salsa barbacoa (si no tenéis ninguna de estas salsas, se puede sustituir por un tomate cortado a daditos o cuatro cucharadas de tomate natural de bote).
  • sazonador en polvo para fajitas (Old el Paso o similar; yo el que tengo es de la marca del Lidl).
  • un paquete de tortillas de trigo (Old el Paso o similares; las del Lidl no están mal).

Preparación:

Esta es una receta que tiene varias partes y por tanto se van a cocinar varios ingredientes por separado.

—– Pollo y guarnición.

Pollo y choricito haciéndose

Se cogen las pechugas de pollo y se cortan en tiras más o menos de cinco centímetros. Las ponemos en un bol; echamos un poco de sazonador en polvo para fajitas y lo dejamos macerando un poquito mientras cortamos los siguientes ingredientes.

Abrimos la lata de champiñón, los lavamos en el grifo y los picamos muy finos. Si tenéis champis frescos, se coge el champi, se corta el tallo un poquito (desechamos la parte que tiene tierra) y se filetea. Los limpiáis muy bien en agua corriente y luego se pican.

En una sartén con aceite bien caliente se fríe el pollo; vamos incorporando el champiñón y el bacón. Lo sazonamos con sal, ajo picadito y perejil a gusto de cada uno. Yo le vuelvo a echar un poquito más de sazonador de fajitas. Cuando veamos que ya está más o menos echo, le añadimos el vino o la cerveza. Yo he echado la mitad de una cerveza de lata. Una cosita, cuando se utiliza cerveza en la cocina para salsas cuando la vertemos en la cazuela o sartén lo primero que aparece son las burbujitas de la espuma y parece que se va a salir todo. No hay que preocuparse, que en un minuto el gas ha desaparecido. Hay que dejar reducir la salsa hasta que casi no haya nada. En ese momento es cuando yo le echo las cucharadas de Ketchup y salsa barbacoa. En la receta que me envió César no había nada de esto, pero cuando estaba cocinando el pollo, noté que al reducirse la salsa, todo se quedaba un poco seco. Y se me ocurrió remediarlo con salsa de tomate.

Pollo con la cervecita

La guarnición se compone de chorizo y lechuga. Se seleccionan varias hojas de lechuga, se cortan en tiras y se lavan con agua fría. Se escurren bien y se ponen en un bol o plato hondo.  Cortamos el chorizo en taquitos y lo salteamos en una sartén. Cuando se haya hecho un poquito lo reservamos en un cuenquito.

—- Sofrito de verduras.

Pollo, chorizo y verdurita

Cortamos un tomate (tamaño medio), medio pimiento verde, medio pimiento amarillo y una cebolla y lo troceamos en tiras gruesas de unos cuatro/cinco centímetros. A este tipo de troceo o técnica de corte se le llama “juliana”. Calentamos aceite en una sartén y sofreímos la verdura hasta que estén más o menos echas. Se sazonan con un poquito de sal y de sazonador de fajitas. Yo las he dejado un poco tiernas, como tipo verduras de wok, un poco crujientes. Las ponemos en un plato.

Las tortillas se deben calentar en el microondas o en una sartén. Se puede mirar las instrucciones del paquete y seguirlas tranquilamente.

El queso rallado se puede poner en un cuenquecito.

Presentación:

Presentación del pollo con bacón y champiñones.

Sugerencia de presentación de verduritas

En la mesa se disponen los cuenquecitos de los tacos de chorizo, lechuga y queso rallado. Las verduras se ponen en una fuente alargada y la carne en otra un poco más honda. Las tortillas se pueden envolver en un trapo para que no se enfríen o si tenéis un portatortillas como los que ponen en los restaurantes mejicanos también vale.

Finalmente cada uno se va componiendo su fajita como quiere… ¡yo me comí tres!

Taquitos de choricito frito