Último aporte de este año: dip de pimientos del Piquillo con atún.

Dip de pimientos del Piquillo y de atún

Dip de pimientos del Piquillo y de atún

No quiero despedir el año 2014 sin poner receta alguna. He revisado mis archivos fotográficos y tengo más fotos de comida que recetas publicadas. Uno de mis retos para el próximo año, publicarlas todas y ponerme al día con el blog. Cocino, cocino y no escribo.

Este último trimestre ha sido muy agitado para mí: nueva casa, nuevos vecinos, nuevas aventuras, nuevas experiencias, nuevos amigos montañeros… y me siento feliz y contenta. He de apretarme el cinturón al máximo hasta que me lleguen las primeras facturas de la luz, el teléfono y el gas, pero todo es llevadero.

Sobre mi trabajo, pues muy agradecida por tenerlo tal como está el panorama en España. Cada día más cosas que hacer, más responsabilidades, pero con muchas ganas y mucho optimismo. Mi empresa nunca deja de sorprenderme y, aunque mi trabajo no es de los más agradables, de todo se aprende.

A propósito de mi empresa, este año el evento que preparó mi compañera Laura para celebrar la Navidad me encantó.. Días antes solo nos enviaron un planning del día: una actividad sorpresa a media mañana, comida, tiempo libre y luego cenita y copitas. El caso es que nos vino a recoger a la oficina un autobús. No os podéis imaginar el pequeño atasco que se formó en la Gran Vía de Madrid mientras más de cuarenta personas se subían y se sentaban. Cuando todos estábamos aposentados, el autobús se puso en marcha rumbo a lo desconocido. Nadie sabía nada; a media ruta nos comunicaron por el micrófono que íbamos a un paint ball, que como muchas personas lo habian solicitado pues que este año por fin íbamos a ir. Se formó un poco de revuelo… que si los moratones, que si llevo gafas, que si estoy con tacones…. Depués de un ratito en el autobús, éste se paró y nos tuvimos que bajar en una calle. Pues bueno ¡Fue todo una mentira! No hubo paint ball ni nada por el estilo… ¡¡¡nos llevaron a una escuela de cocina!!! No me lo podia creer… con las ganas que tenía de ir a una. El nombre de la escuela es Escuela de Cocina Cayena. Podéis visitar la página web si pinchais aquí o en la foto.

Tarjeta de visita de Cayena Cocina

Tarjeta de visita de Cayena Cocina

Nos dividieron en tres grupos y todos íbamos a pasar por los tres talleres que habían montado: uno para aprender a cortar jamón, otro para preparar cócteles (Daiquiris, Mojitos, Caipirinha…) y el último de cocina. Lo llaman “Cooking Team Party”. Es decir, todo lo que aprendimos a cocinar nos lo comimos después. Fueron minitapas y comimos en plan cóctel. Nada de estar sentados. Y mientras aprendiamos todo, nos servían de beber vino, cerveza… ¡pena no haberme llevado mi cámara de fotos!.

¿Qué platos hicimos? Crema de zanahoria, yuca frita, dim sum, bocatines de roast beef, cazón en adobo, presa ibérica y tocino, croquetitas de jamón y huevo, samosas de pollo, tarta de plátanos… la verdad es que hubo comida de sobra. Y todo buenísimo. Las recetas de todos los platos las tengo… solo me falta ponerlas en práctica. El caso es que en toda la escuela había una salsa colorada acompañada de patatas y yuca frita en cuencos. La verdad es que estaba buenísima y nos quedamos con las ganas de saber lo que era. Laura nos consiguió la receta y esta Nochebuena la he hecho. Y he triunfado… a mi familia les ha encantado. Además es superfácil de hacer y con ingredientes básicos: queso crema, pimientos del Piquillo, atún de lata…

Qué es lo que necesitamos:

Ingredientes

Ingredientes

  • 250 g queso crema tipo Philadelphia
  • 50 g pimiento del Piquillo
  • 50 g de atún al natural
  • panecillos para untar
  • albahaca/perejíl para decorar

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que vamos a hacer es abrir la lata de atún y la escurrimos en un colador para quitarle todo el líquido que traiga.

Escurrumos el atún

Escurrimos el atún

Hacemos lo mismo con los pimientos; abrimos la lata, escurrimos y lo ponemos en un vaso de batidora. Yo lo puse en el complemento que tengo que es para picar.

Ponemos el pimiento en la trituradora

Ponemos el pimiento en la trituradora

Añadimos el atún y procedemos a triturar.

Incorporamos el atún

Incorporamos el atún

Mezclamos

Mezclamos

Detalle de cómo tiene que quedar más o menos.

Detalle

Detalle

Ahora cogemos una ensaladera y echamos el queso crema.

Ponemos el queso en una ensaladera grande

Ponemos el queso en una ensaladera grande

Mezclamos el queso con la crema de pimiento y atún con la ayuda de una espátula.

Mezclamos con la ayuda de una espátula

Mezclamos con la ayuda de una espátula

¿Váis viendo el resultado?

Mezclamos

Mezclamos

Este es el resultado. Yo os sugiero que lo dejéis unas horas reposar en la nevera para que tome consistencia.

Resultado

Resultado

Y esta es mi sugerencia de presentación… Si queréis se puede decorar con una hojita de perejíl o albahaca.

Sugerencia de presentación

Sugerencia de presentación

Ampliación para que veáis la textura.

Ampliación

Ampliación

Se puede acompañar de panecillos, patatas o yuca frita… Eso ya a  vuestro gusto…

Y por este año ya no me da tiempo a escribir más recetas. Os deseo una buena entrada en este año 2015 y que todos vuestros deseos se cumplan. Prometo seguir con mi querido blog; elaborando recetas, poniendo fotitos, siguiendo con la página en facebook… cuando el tiempo me lo permita porque las ganas no se me quitan en absoluto.

Caminante son tus huellas  el camino y nada más

Caminante son tus huellas el camino y nada más

 

Con faldas a lo loco… y yo sin horno.

No me olvido de mi blog, de mis recetas, de mis libros de cocina y, como no, de quien me lea y le interese lo que escribo…

Desde agosto no he puesto ninguna receta propia, pero si he ido poniendo cosas curiosas en mi página de Facebook.  No es que desde entonces no haya cocinado nada, sino que he andado muy liada con mi mudanza.

Sí, me he mudado a un pequeño pisito y he abandonado el ruidoso barrio de Malasaña. Por ahora no tengo televisión ni microondas y ni horno. Esto último me estresa un poquito porque no sé cómo voy a sobrevivir sin este electrodoméstico… Pero está previsto que me compre uno y lo instale como sea lo más rápido posible. Visto lo visto, creo que lo dejaré para las rebajas de enero.

Por cierto, ¡cómo ha cambiado la tipología de hornos…! Me estoy volviendo un poco loquita. Antiguamente solo existían los de gas (calentaban mediante combustión de gas) y los eléctricos (mediante resistencias eléctricas). Y tenían tres posiciones: arriba, abajo o arriba y abajo. Y con eso nos apañábamos para cocinar. Los eléctricos más modernos tenían luz en su interior y también un mando para regular la temperatura. E incluso algunos tenían la función “grill”. El horno de mi madre era una modernidad hace años puesto que tiene grill y aire forzado (lo que se llama convección). Pues bien, yo quiero uno igual que el de casa, pero no es tan sencillo. Aquel horno hoy es un horno “prehistórico”.

A la hora de elegir un horno eléctrico, ahora tenemos que diferenciar principalmente si es independiente o polivalente… Es decir, para entendernos, los que vienen solos (independiente) o los que vienen con mandos integrados para la placa de cocinar (ya sea vitro, inducción…etc). Por otro lado, podemos toparnos con términos como “horno compacto, horno multifunción, horno pirolítico, horno convencional, horno de convección, microondas combi…”. Que si los tamaños, que si tiene cables pelados, que si la normativa para los electrodomésticos ahora es poner una clavija de tres puntas… Me gustaría un poco intentar aclarar toda esta terminología y rollos que nos meten para comprar un simple horno… Porque es que encima te los venden en plan “para los que no cocinan, para los que cocinan poco, para los estudiantes que se hacen pizzas y algo más, para los amateur, para los master chef de la familia”… Un cúmulo de chorradas a mi parecer.

Os expongo un resumen de vocabulario técnico por si algún día pensáis renovar el horno. Por lo menos las palabras no os sonarán raras:

Tipos de hornos eléctricos

–> Horno convencional eléctrico:

Es el horno tradicional de toda la vida. Los de tres posiciones y punto. Tienen un precio asequible, pero comparados con los hornos que hay hoy en día son los más lentos en cocción y, por ende, el consumo energético es mayor.

 –> Horno de convección:

Gracias a una resistencia eléctrica, el horno se calienta y el aire generado en el interior es expulsado por medio de un ventilador. De esta manera el calor se distribuye uniformemente por todo el horno. Calientan a mayor velocidad que uno convencional.

–> Horno multifunción:

Básicamente se llama así porque tienen multitud de funciones programadas. Por ejemplo, descongelar, para hacer pan, grill, para hacer pizzas.

–> Hornos de vapor:

Es un horno multifunción, pero con opción de cocinar con vapor. Necesitan agua y sirven para cocinar todo tipo de alimentos sin perder ninguna vitamina. Son carillos, pero a quién le guste la vida sana es una opción. Eso si, por lo que he leído algunos necesitan toma de agua, otros tienen un depósito que hay que rellenar…

–> Microondas combi:

Es un electrodoméstico dos en uno: es un microondas y un horno de convección. Suelen tener un tamaño entre medias de un microondas normal y un horno. A veces suele tener funciones programadas como descongelar, cocción pizzas, pollo… En estos casos, normalmente el electrodoméstico combina las ondas del micro y el aire de la convección para hacer los platos más rápidamente. Esto es un punto fuerte y a favor de estos aparatos. Pero, y esto es importante, aunque por fuera son rectangulares, la bandeja de cocción suele ser redonda. Para mí es el inconveniente que yo veo a este electrodoméstico. Yo tuve uno hace años, que, desgraciadamente me robaron de la parcela, y la verdad es que como microondas funcionaba fenomenal, pero con la función de horno no me valía cualquier molde. Ahora hay unas virguerías impresionantes, pero preparad el monedero porque son supercaros… Mi consejo es que si sois cocinillas y os cabe un horno y un micro por separado, ni lo dudéis. Otra cosa es que viváis en un minipiso, el espacio sea limitado y no uséis mucho el horno. En este caso es un instrumento ideal. Encima suelen llevar función de descongelar, cocción de pizzas…

–>Horno compacto:

Son hornos con unas dimensiones inferiores  (40 – 45 cm de altura) a la estándar. Suelen ser multifunción. Ideales para espacios pequeños. Las opiniones son diversas, pero es una opción para espacios pequeños.

¿Cómo limpiamos un superhorno hoy en día?

Otras cosas que podéis tener en cuenta a la hora de comprar un bonito horno es el tema de la limpieza. Yo siempre he limpiado mi horno con un paño húmedo y punto; también con algún producto especializado tipo espuma a base de amoníaco (madre mía, casi te intoxicabas con el flu flu). Ahora muchos hornos tienen un sistema de autolimpieza.

El sistema más conocido es la pirólisis (los hornos pirolíticos). Consiste en poner el horno a unos 500º de temperatura durante unos momentos. Con lo cual, toda la suciedad que haya, se convierte en cenizas y con una simple pasada de bayeta tenemos el horno como nuevo. Lo negativo de la pirólisis es que consume una burrada de energía.

Otros sistemas como Hydroclean (marca Teka), Aqualisis (marca Balay) … utilizan el agua y el vapor que se genera en el interior para que la suciedad se desprenda de la superficie. Cuando el horno se enfría, se pueden retirar los restos que hayan caido. Estos sistemas apenas consumen energía porque no llegan a ponerse más que a 60º.

 Tipos de apertura de puerta

Antiguamente solo había una y punto. La puerta abatible hacia abajo de toda la vida. Es lo que hoy en día se llama como “puerta convencional”. Hay que tirar de la bandeja hacia fuera para poder manipular los alimentos que estemos cocinando.

Pero actualmente tenemos hornos con puerta lateral tanto a la derecha como a la izquierda. La apertura suele llegar hasta los 180º. Según he leído, hay que nivelar muy bien el armario en el que se instale, porque si no la puerta tenderá a cerrarse sola mientras manipulamos la comida.

Otra modalidad son los hornos con puerta frontal extraíble. Ésta se desplaza suavemente hacia el exterior. Como si fuera un cajón de cocina. Personalmente estos últimos hornos los utilicé en Alemania y son supercómodos. Puedes meter los alimentos con mucha más facilidad; puedes poner dos bandejas…

Guías extraíbles…¿eso qué es?

Toda la vida hemos encajado las bandejas del horno en la cavidad apoyándonos en los salientes que había en las paredes… Ahora encontramos hornos con guía extraíbles o telescópicas. Éstas son unas barras de acero que están adheridas a las paredes y que permiten introducir y extraer la bandeja sin mayor problema. Por un lado facilita el trabajo y por otro evita quemaduras.

Puerta fría…¿eso qué es?

Actualmente la seguridad es un factor importante. Hay que evitar a toda costa quemarnos al cocinar. Al respecto hay varias propuestas que nos ofrecen los distintos modelos de hornos del mercado.

La primera corresponde a los llamados “hornos de puerta fría”. Es una opción que algunas marcas nos ofrecen y viene de perlas si hay nenes pequeños en casa. Aunque el horno esté en funcionamiento, la puerta si la tocamos está fría y no te quemas. Siempre se respeta la temperatura que marca la normativa europea.

Hay hornos que tienen una protección térmica que no es más que poner varios cristales en la puerta del horno para que la temperatura de esta no supere unos determinados grados (suelen ser como tope 50ºC)

Otros tipos son los que bloquean la puerta automáticamente cuando están en marcha, otros que incorporar un sistema de ventilación dinámica. Así la temperatura exterior del aparato se reduce.

¿Todos los hornos miden igual?

Definitivamente no. Hay que tener muy claras las dimensiones del horno que queremos comprar y el hueco que tengamos en la cocina. Los hay de 60 cm e incluso de 90 cm. No olvidemos que siempre hay que dejar espacio para una adecuada ventilacion. Por otro lado, la capacidad interna del horno puede variar mucho. Siempre se expresa en litros. Hay minihornos y otros que pueden llegar a los sesenta litros.

¿Cuánto puede consumir un horno eléctrico?

La potencia de un horno se expresa en watios. Cuanto mayor es la potencia, antes se cocinará el alimento. Pero siempre hay que mirar la etiqueta energética para comprar un aparato que cumpla el nivel máximo de eficiencia con arreglo a la normativa de la Unión Europea. De esta manera evitaríamos consumos innecesarios. La clasificación se hace desde la letra A (siendo ésta la de mayor eficiencia) a la G (la de menor eficiencia).

¿Qué funciones queremos para nuestros horno?

La nomenclatura es extensísima e incluso cada fabricante tiene una propia. Y esto es lo que a mí me trae loquita… Hay funciones superprácticas y otras que son chorradas. Ejemplos:

  • calor superior e inferior
  • calor superior e inferior por convección (aire caliente)
  • precalentamiento rápido
  •  grill
  • hacer pan
  • cocción pizzas
  •  descongelación
  • mantener caliente

¿Qué más nos podemos encontrar…? ¡ah si! Horno con mandos escamoteables. Pues esto ni más ni menos es que el mando se mete hacia dentro y así no se puede limpiar mejor la superficie del horno.

Para terminar mi extenso post, solo he de añadir que he estado viendo los hornos del IKEA. Hay dos que tienen las mismas funciones pero con diferente precio… ¡no lo entiendo! Curiosead el horno Realistisk (199€) y el Tjänlig (249€).

Yo, mientras, sigo en mi indecisión…