Sí, compro en el LIDL ¿y qué?

Muchas personas piensan que comprar en supermercados tipo DIA, LIDL o ALDI es sinónimo de mediocridad y de estar “sin un duro” en el bolsillo. Nada más lejos de la realidad, en estos centros te puedes encontrar a una variada fauna humana comprando todo tipo de productos: desde los que van porque realmente buscan productos baratos hasta los que buscan algo en concreto que han visto anunciado.

Yo hoy quiero hablaros de mi querido LIDL, ese supermercado alemán que hace que me gaste el dinero en los alimentos más extravagantes, exóticos y por qué no decirlo, en oferta. Yo no me considero una persona caprichosa, pero el LIDL hace que me convierta en una compradora compulsiva de cualquier “chorrada” alimenticia.

Esta mañana he ido a comprar y de repente me he dado cuenta que tenía la cesta llena de cosas y que todavía no había abierto la lista de la compra. Resulta que a partir del lunes empieza una promoción de productos de China, Japón, India y de Tailandia. Y hoy ya lo tenían todo puestecito… ¡¡Y he caido como una chiquilla y he “arramplado” con un montón de productos!! Y más que me hubiera llevado pero, o me llevo dos carritos o lo llevo claro.

Productillos asiáticos

Productillos asiáticos

Si te gusta cocinar a veces puedes encontrar productos a muy buen precio con una buena calidad mucho más baratos que en los super tipo El Corte Inglés o similar. Y este ha sido el caso. Así que si os gusta la comida oriental os aconsejo que vayáis a echar un vistacillo. Tenéis de todo.

Aprovechando mi nueva cámara de fotos… he hecho unas fotitos de lo que he comprado…

 Cerveza china Tiger; a 0.49€ la unidad

Cerveza Tiger

Cerveza china Tiger

Leche de coco a 1.19€

Leche de coco

Leche de coco

Había cuatro tipos de currys: yo he cogido el Karma Curry  y el Madras Curry; cada latita a 1.69€

Currys varios

Currys varios

Pimienta de Sichuan, a 0.99€

Pimienta de Sichuan

Pimienta de Sichuan

Guindilla entera, a 0.99€

Guindilla entera

Guindilla entera

Preparados para hacer fideos estilo Bami Goreng y Szechuan cada paquete a 0.99€.

Preparado para hacer pasta

Preparado para hacer pasta

Fideos Chow Mein a 0.69€ y Fideos para Wok a 0.79€

Fideos varios

Pasta para prepara en cinco minutos Yum Yum sabor pollo cada paquete a 0.39€

Pasta ráida

Pasta rápida

Aceites de sésamo y para wok. Cada uno a 1.49€. Sin duda lo más caro, pero fundamental para este tipo de comida.

Aceite de sésamo y para wok

Preparados para hacer Chop Suey, Thai Curry y Asian Style, cada uno a 0.49€

Mixes para comida

Mixes para comida

En el anterior post os comenté que en el LIDL vendían arroz basmati. El kilo de envase normal te sale a 1.99€.

Esta bolsa de dos kilos sale a 2,99€.

Arroz basmati

Por último unas galletitas de la suerte; la cajita a 1.69€

Galletitas de la suerte

Galletitas de la suerte

 Hay muchos más productos en venta: salsa de ostras, algas nori, arroz para sushi, wasabi, salsa de soja, cervezas… Pero yo ya me planté y no compré más que lo que ponía en mi lista de la compra, usease esto:

Lista de la compra

Llegué a casa así de cargada:

Carrito a reventar

Es gracioso, porque en el transcurso de mi compra, vinieron dos señoras a hablar con el encargado preguntando por “la máquina de coser”. Resulta que hoy vendían máquinas de la marca Singer a 90€. La respuesta en ambas ocasiones fue la siguiente: “se han agotado. Esta mañana había treinta personas haciendo cola y se las han llevado todas. Si quiere una máquina tendrá que ir al LIDL en Carabanchel; allí queda alguna todavía”. Y no eran ni las once y media de la mañana…

Otra anécdota que me ha sucedido fue en la cola: la señora que llevaba delante llevaba un cesto entero de bandejas de carne. Todas ellas con una pegatina de 30% de descuento. Me explicó que ella compra habitualmente todo lo que está 30% más barato y lo congela…

En resumen, el LIDL es un mundo. ¿Por qué me gusta? No solo por los precios, sino también porque tiene muchos productos que en otros comercios no existen o valen una pasta, la calidad y la oferta es buena…. Desde el punto de vista cultural es un lugar de encuentro de muchas nacionalidades, razas, religiones… Es muy curioso observar a cada uno de los compradores que deambulan por el supermercado. Me estoy acordando de una señora mayor que se ha llevado lo menos tres kilos de calabacines porque estaban en oferta. Para mis adentros me pregunto que qué va a cocinar con tanto calabacín. Seguramente la respuesta sea que la señora simplemnte ha visto la oferta y ha comprado compulsivamente. Es la cara oculta de las ofertas, que todos caemos y compramos de más… Pero bueno si no se engañara al consumidor de alguna manera, otros no podrían ni comer. Es la cadena de la sociedad del bienestar.

Para finalizar el post, voy a abrir una galletita de la suerte y ahora mismo os pongo lo que me ha salido:

“You are very ambitious; yo will achieve great things”

“Eres muy ambicioso; alcanzarás grandes cosas”

 

Ya se verá…

Curry de pollo con leche de coco

Curry de pollo y arroz basmati

Curry de pollo y arroz basmati

Si, ya sé que hace un montón que no escribo en el blog. Empecé poniendo una receta a la semana y ahora esto se ha convertido en una receta al mes. Y no es que no cocine y no “fotodocumente” las recetas; es que luego hay que pasar las fotos al ordenador, seleccionar las mejores, ponerles un marquito, una firma y luego ponerte a redactar el “cómo se hizo”. Parece chupado y no lo es. Encima mi amiga Inés me dejó su cámara reflex Nikon D5000 y he estado experimentando a hacer fotos con su cámara y con la mía Lumix de toda la vida… Conclusión: de una misma receta tengo un montón de fotos dobles hechas con dos cámaras (así compruebo colores, luz, exposición…). Pero bueno, que por mucho que os cuente el trabajo que conlleva tener un blog culinario, no tengo excusa para no escribir más asiduamente.  Si algo te gusta, a por ello y a disfrutarlo. Por lo menos es lo que te diría cualquiera.

Esta versión de curry de pollo es muy elaborada, con muchas especias, con ingredientes que para algunos se pueden ir de presupuesto, pero que sale exquisita. Si eso para un próximo post hago una versión “bbb” (buena, bonita y barata) que se adapte a cualquier bolsillo.

Ingredientes

Ingredientes

Qué necesitamos:

  • 2 pechugas de pollo troceadas
  • 1/2 cebolla
  • 1 pimiento rojo
  • zumo de un limón o de una lima
  • 1 lata de leche de coco
  • 1 cucharada rasa de pimentón
  • 1 cucharada rasa de curry en polvo
  • 50 g de jenjibre fresco o 1 cucharadita de jenjibre seco
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita cúrcuma molida
  • 1 cucharadita colmada de cominos molidos
  • 1 trocito pequeño de canela en rama o una cucharadita escasa de canela en polvo
  • unos granos de pimienta
  • 1/2 cucharadita de cardamomo en polvo
  • una punta de cuchillo de pimienta
  • aceite de girasol o de sésamo (es lo ideal, pero si no se tiene pues el de oliva)
  • cilantro o perejíl para decorar

Para guarnición arroz basmati

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que tenemos que hacer es dejar marinando el pollo. Cogemos las pechugas de pollo, las limpiamos bien y las cortamos en trocitos más o menos regulares.

Troceamos la pechuga en trocitos más o menos iguales

Troceamos la pechuga en trocitos más o menos iguales

El marinado se preparara mezclando el zumo de limón, el pimentón, el curry y un poquito de sal.

Removemos el marinado, echamos el pollo troceado, mezclamos y lo dejamos macerar en la nevera unos veinte minutos (tiempo en el que haremos la salsa de curry).

Para hacer la salsa: ponemos en una sarten una cucharada de aceite de girasol y otra de sésamo a calentar. Si no tenéis estos aceites, podemos poner aceite de oliva. Un apunte: el aceite de sésamo tiene un sabor muy fuerte (a parte de que es muy caro…). Yo os recomiendo que si utilizáis este aceite, siempre lo combinéis con otro. En este caso lo mejor es aceite de girasol -que tiene un sabor neutro- con el de sésamo. Si combináis el de sésamo con el de oliva, tened en cuenta que el sabor del de oliva será más fuerte. Pero vamos, que en cuestión de aceites para hacer esta receta, utilicéis el que teneis en casa si no queréis comprar el de sésamo. Tampoco pasa nada; es cuestión de sabores.

Pelamos el jenjibre y lo troceamos. Con los dientes de ajos hacemos lo mismo, pero los cortamos en láminas.

Echamos el ajo y el jenjibre a la sarten. Salteamos un poquito y añadimos la ramita de canela, los granos de pimienta, el cardamomo y los cominos. Si tenéis jenjibre en polvo, pues es lo mismo. Pochamos primeramente el ajo con el jenjibre seco y luego el resto de  especias

Jenjibre y ajo

Jenjibre y ajo

Cuando el ajo está más o menos hecho, incorporamos la cúrcuma y el comino. Sofreimos todo y lo retiramos del fuego.

 

Abrimos la lata de leche de coco y añadimos más o menos la mitad del contenido. Dejamos que reduzca un poquito y que los sabores se mezclen.

15

Traspasamos la salsa a un vaso alto de batidora y lo trituramos con el resto del bote de leche de coco. Reservamos.

Cortamos en juliana la media cebolla, lavamos y cortamos el pimiento rojo también en juliana (cortar en tiras alargadas). Ponemos una sarten ancha y grande a calentar con un poquito de aceite. Puede ser de girasol, sésamo o de oliva, como ya he dicho anteriormente.

Pochamos pimiento rojo y cebolla

Pochamos pimiento rojo y cebolla

Pochamos lentamente las verduras y luego incorporamos el pollo.

Cuando se haya hecho bien añadimos la salsa.

Añadimos la salsa

Añadimos la salsa

 

Y dejamos reducir unos diez minutos.

Por último habría que hacer el arroz basmati u otro arroz que tengáis. A mí, para esta receta y cualquiera que tenga una salsa de curry me gusta el basmati, que es un arroz de grano largo que tiene un sabor muy suave y muy rico. Este tipo de arroz es un poco más caro de lo normal, aunque ya se está popularizando mucho en los supermercados. Yo os recomiendo que lo compréis en el LIDL, que está muy bien de precio. Mi receta para hacer el arroz blanco es muy simple: cojo un diente de ajo, lo pelo, le quito la raiz y lo pongo a dorar un poquito en un cazuela con aceite de oliva. Cuando esté dorado, echo la medida de arroz que haya calculado, por ejemplo un vaso. Lo remuevo hasta que veo que el grano está transparente. Vierto en la cazuela dos vasos de agua (siempre hay que calcular dos medidas de agua por una de arroz). Remuevo. Yo suelo añadir un trocito de cáscara de limón, un poquito de perejíl o de hierbabuena, sal y una puntita de cuchillo de cominos. Dejo que se haga a fuego medio hasta que el agua se ha consumido. Si veo que no se ha hecho del todo, le añado un chorrito de agua para que se termine de hacer.

Emplatado final:

Al arroz le podéis poner un poquito de perejíl picado por encima…

Emplatado final

Emplatado final

 

Otra visión

Otra visión

 

Espero que os haya gustado.