Hoy para cenar unas hamburguesas vegetales caseras…

Hamburguesa de garbanzos

Hamburguesa de garbanzos

Cuando pensamos en hamburguesas vegetales,  se nos viene a la cabeza un plato insulso, sin sabor… Es un pensamiento clásico de una persona carnívora… ¿quién no se resiste a una buena hamburguesa de carne? Y no me refiero a las del Burger King o McDonalds…Si sois carnívoros en Madrid hay muy buenos restaurantes; si pincháis aquí podéis ver un mapa de las hamburgueserías que hay en la capital. Y en este otro un ránking con quince hamburgueserías a destacar.

A mí me gusta ir al Home Burger Bar; en Madrid tienen varios locales; la que más he probado es la hamburguesa “cabrita”, con carne ecológica de vacuno, queso de cabra, salsa de arándanos y mezcla de lechugas.

Por otro lado, de toda la vida he oído que el Don Oso, en la calle Donosos Cortés, 90, de Madrid, también hacen hamburguesas muy buenas. Un sitio pequeño y barato, de esos tradicionales, a los que hay que ir alguna vez en la vida. No hay mesas; si hay sillas altas… Os dejo un enlace para que podáis leer una crítica. No es un restaurante cinco estrellas, pero la comida es buena. Yo creo que alguna vez he entrado cuando estudiaba en la universidad, pero ahora mismo no estoy segura. En resumen: un local humilde a precios asequibles.

Volviendo al temas de las hamburguesas vegetales, podemos encontrar una gran variedad en los supermercados ecológicos. Suele ser un producto caro a mi parecer, pero bueno. Hay de muchos tipos según los ingredientes: por ejemplo las que tienen como base proteínas vegetales como el tofu o el seitán, o, en cambio, las que se hacen íntegramente con cereales (avena, trigo, arroz, quinoa…etc), legumbres (soja, garbanzos, lentejas…), hortalizas y verduras (pimientos rojos y verdes, brócoli, borraja, berenjena, calabacín, setas…), algas, frutos secos. Las hamburguesas vegetales tienen un alto contenido en fibra, vitaminas, sales minerales, son bajas en calorías y en colesterol. Es una buena alternativa y muy sana; y si las aprendemos a hacer en casa mejor que mejor.

Pero bueno, a lo que iba… hace ya muchos años se me ocurrió hacer una prueba; encontré una receta para hacer Falafel casero. Los falafels es una especialidad turca que no son más que albóndigas hechas con garbanzos, agua, cebolla picada, cilantro, perejíl y comino. Fue una época en la que apenas tenía ganas de comer y bueno intentaba alimentarme de comida casera rápida. Me compraba panes de pita y me los rellenaba de cualquier cosa y eso era lo que cenaba. Me dio por probar a hacer falafels; muchas noches me cenaba un bocadillo de falafel con lechuga, queso, tomate… pero viendo que era muy incómodo comerme un bocadillo de albóndigas, se me ocurrió en vez de hacer bolitas redondas, hacer la masa con forma de hamburguesa… y fue todo un invento.

Hoy quiero compartir mi receta. La verdad es que con poca cantidad os salen unas seis hamburguesas. Éstas se pueden congelar y posteriormente freírlas en aceite sin descongelación previa. Y si no os gustan las hamburguesas, podéis hacer albóndigas y ya tenéis unos falafels estupendos por ejemplo como entrante para una cena.

Qué necesitamos:

Ingredientes

Ingredientes

  • 250 g. garbanzos
  • 1 taza y 1/2 de agua
  • 1/2 cebolla picada finamente
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de perejil fresco
  • 1/2 cucharada de cilantro fresco (poquito, que da mucho sabor)
  • 1/2 cucharada de comino molido
  • 1/2 cucharadita de levadura química
  • aceite
  • un par de cucharadas de harina
  • una pizca de sal

Cómo se hace:

Lo primero que tenemos que hacer es poner los garbanzos a remojo. Los podemos poner una noche entera; mínimo tienen que estar unas cuatro horas.

Después del tiempo de espera, escurrimos los garbanzos y los picamos en la batidora alrededor de medio minuto.

Picamos los garbanzos

Picamos los garbanzos

Ponemos la masa en un colador y aplastamos con una cuchara para que suelte todo el agua.

Añadimos la cebolla picadita finamente, el perejil, el cilantro, el comino, la sal y el agua. Picamos con la batidora hasta que esté todo muy fino y quede como una pasta. Añadimos la levadura y una cucharada de harina.  Dejamos reposar mínimo media hora en la nevera.

Sacamos la masa y si vemos que nos ha quedado muy líquida o muy húmeda y no logramos hacer albóndigas volvemos a echar una cucharada de harina.

Masa recién sacada de la nevera

Masa recién sacada de la nevera

Hacemos albóndigas y las aplastamos con las manos para darles forma de hamburguesas. Si no vamos a hacer todas en el momento, las podemos envolver en film plástico y congelarlas.

En una sarten honda ponemos aceite de oliva a calentar; cuando esté caliente podemos freir las hamburguesas en tandas de dos en dos (depende del tamaño de la sarten); tres o cuatro minutos por cada lado. Si véis que la masa sigue estando muy húmeda y se rompe, una solución es enharinar las hamburguesas antes de freirlas. Yo al final tuve que hacerlo así.

Las sacamos y las ponemos a escurrir en papel de cocina absorbente.

Ahora toca una de dos; o montar la hamburguesa con pan, tomate, lechuga y queso o tomarlas con alguna guarnición. Yo preferí hacerme una mega hamburguesa con todos sus complementos: tomate fresco, lechuguita, loncha de queso, mayonesa y kétchup.

Hamburguesa emplatada

Hamburguesa emplatada

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Un detalle más de cerca

Solo os digo que hasta a mi hermano le gustaron las hamburguesas.

Mi próximo experimento es hacer hamburguesas de quinoa y zanahoria rallada… Ya contaré la experiencia.

Guten Appetit!

 

 

 

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