Por tierras manchegas: un plato de tiznao…

Hace dos fines de semana me fui con unos amigos a Ciudad Real: nuestro objetivo era visitar el Parque Nacional de Tablas de Daimiel y reencontrarnos con parte del equipo del voluntariado medioambiental que hicimos allí en 2009. Fueron dos días de lluvia, frio, viento… pero que se compensaron con la calidez, el cariño, la amistad y la muy buena compañía de nuestros anfitriones: José Manuel, Prado, Charo, Eladia, Paco y Carmen. Siempre es un placer compartir el tiempo con ellos.

Nos alojamos en el Centro Ornitológico “El Primillar”, situado en Cañada de Calatrava. Es una casa muy bonita, que sirve tanto como alojamiento rural como para realizar actividades relacionadas con el medioambiente. Hace años que conozco este lugar, y cuando lo visité por primera vez, allá en agosto del 2009, me impresionó. Según palabras de José Manuel, su dueño, “hay personas que deciden tener hijos; yo he decidido tener el Primillar”. Con esto os quiero decir que es un sitio cuidado al detalle en todos los aspectos. Os invito a que echéis un vistazo a la página web.

Centro Ornitológico el Primillar

Centro Ornitológico el Primillar

Nuestro viaje nos dejó imágenes preciosas de unas Tablas de Daimiel rebosantes de agua. Y por qué no decirlo de visitantes “domingueros” a los que les importaba un bledo la fauna y flora que había allí. Se dedicaban a pasear por las pasarelas sin apreciar el espectáculo que se veía gracias al agua. Es una pena, pero bueno. Queda muy bien eso de decir “he estado en Tablas de Daimiel”. Y para colmo un señor repartiendo propaganda para comer en un restaurante de la zona… lamentable…

Unas imágenes de la visita:

Si algún días os decidís a visitar esta zona de Castilla La Mancha, no dudéis en ir al Primillar; estarán encantados de recibiros y seguro que os tratarán de maravilla. Lo recomiendo al 100 %. José Manuel, a parte de ser el dueño, es ornitólogo y se conoce la zona como la palma de su mano. Le podéis preguntar, proponer… seguro que os aconseja estupendamente.

Después de tanta naturaleza, ecología, aves y demás… no se me olvida la parte que nos atañe en este blog: la gastronomía. El finde en cuestión fue muy corto como para degustar los manjares que hay en tierras de Ciudad Real. Más allá del vino de la zona de Valdepeñas o el queso manchego hay otros platos que merecen la pena degustar. En este caso os quiero hablar de uno en concreto: el “tiznao”.  Tuve ocasión de probarlo en el Primillar; Eladia, la cocinera -madre de José Manuel-, nos lo hizo para comer el domingo. ¡Qué manos tiene esta señora para la cocina!. Me hubiera encantado preguntarla cien mil cosas a cerca de la comida manchega. Pero me dio un poco de vergüenza… ¡Para la próxima seguro!

Sobre la cocina manchega.

¡Qué deciros de esta cocina! Sabrosa, variada, con ingredientes naturales de la zona, ha sabido adaptarse a la climatología: en invierno mucho frío y en verano todo lo contrario. Recetas nutritivas, energéticas, económicas (algo importante)… muy relacionadas con las labores de pastores y de trabajo en el campo. Ya en el libro de El Quijote de Miguel de Cervantes se recogen muchos platos que hoy en día se siguen elaborando.

Pisto Manchego, gazpacho, migas, morteruelo, sopas de ajo, atascaburras, olla podrida, duelos y quebrantos, gachas. Postres como las flores manchegas, las hojuelas con miel, mantecadas, bizcochá manchega…

Os dejo tres recomendaciones bibliográficas:

  1. Gastronomía del Quijote: un paseo culinario por los siglos de oro. Si pincháis aquí podéis consultarlo online a través de internet. La investigación y textos están a cargo de Mª Inés Chamorro y las ilustraciones pertenecen a Jaime Nieto.
  2. La cocina del Quijote: Recetario gastronómico de Castilla La Mancha, de Lorenzo Díaz. Toledo, 1993. Servicio de Publicaciones de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha.
  3. Recetas manchegas de la Universidad de Mayores “José de Saramago”. Pinchad aquí para consultarlo on line.

Sobre el tiznao.

El tiznao es un plato típico de la provincia de Ciudad Real. El ingrediente básico es el bacalao, y se acompaña de diferentes verduritas: pimientos rojos secos, ajos, pimentón dulce y cebollas. Incluso se le puede echar patata. Básicamente se trata de una receta en la que todos los ingredientes se asan. He intentado buscar información sobre el origen de esta comida, pero no he encontrado mucho. Lo único es que antiguamente el plato se hacía en la lumbre de leña. Hoy en día se hace en el horno.

Por primera vez en el blog, la receta que propongo no la he probado a hacer todavía. Aunque está en la lista de las próximas a hacer. Si alguno/a se atreve a hacerla, que me envíe la foto y la publico. Voy a seguir la receta que han publicado otros compañeros de cocina en sus blogs Mis trucos caseros y Ancha Castilla  Allí podéis ver fotos paso a paso de cómo se hace. Si esta vez no os apetece leer, os propongo ver el plato que se hizo en el programa en España Directo, programa de RTVE. Podéis pinchar aquí.

Qué necesitamos:

  • 1.1/2 kilo de patatas
  • 400 gramos de bacalao desalado
  • 20 dientes de ajos con la cáscara
  • una cebolla grande
  • 5 pimientos rojos secos
  • ¼ de agua caliente
  • 80 gramos de aceite de oliva virgen
  • 1 toque de picante (guindilla o similar)
  • 1 pellizco de sal
  • papel de aluminio/de hornear
  • cazuela de barro o similar

Cómo lo hacemos:

Si compramos bacalao en salazón lo primero que tendremos que hacer es desalarlo. Ponemos el trozo en remojo veinticuatro horas y lo vamos cambiando de agua tres o cuatro veces según lo gordo que sea. Hay recetas en las que directamente lo asan sin desalarlo, pero yo si lo hiciera lo desalaría primero… Eso si, si lo hacéis directamente cuidado con la sal.

Cogemos una bandeja de horno y la forramos con papel de aluminio o papel de hornear. Lavamos las patatas y las colocamos en la bandeja junto con las cebollas peladas y cortadas en juliana, los pimientos secos y los ajos enteros.

Horneamos unos 50 minutos a unos 150º; los pimientos quizás haya que sacarlos antes.

Cuando estén asados, los sacamos y dejamos que se enfríen. Las patatas hay que cortarlas en trozos no muy grandes. Desmigamos el bacalao. Picamos los pimientos; a los ajos solo hay que quitarles la piel.

En una cazuela de barro se echa un chorrito de aceite y cuando esté caliente se echan las verduritas y se saltean durante tres minutos. Se añade pimentón picante o guindilla (a quién le guste) y medio vaso de agua caliente. Dejamos cocer cinco minutos más e incorporamos el bacalao. Volvemos a dejar cocer cinco minutos. Si no tenemos cazuela de barro podemos utilizar una cazuela de aluminio.

Y el plato ya está listo. Queda mejor de un día para otro. Se puede comer del tiempo y es un buen acompañamiento de tostas.

Tiznao manchego

Tiznao manchego

2 pensamientos en “Por tierras manchegas: un plato de tiznao…

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