Una cena sana y rápida: Calabacines con nata

Calabacines con nata

Calabacines con nata

Esta es una receta que aprendí en Alemania; creo que no tenía ni doce años cuando la vi hacer por primera vez en Kleve, el pueblecito alemán al que estuve yendo tres veranos seguidos. Mis padres me enviaban en avión a finales de junio y luego en agosto me recogían. Allí estuve viviendo con una familia alemana que lo único que sabían de España y del idioma español era “Mallorca y Butragueño”. Bueno, también tenían un disco (de los de vinilo claro), con la canción de Jeanette Por qué te vas, canción muy popular por la película Cria Cuervos, de Carlos Saura. Y me la ponían a todas horas… acabé aprendiédomela y todo. Ahora cuando la oigo ufff, a veces la quito y otras me pongo a canturrearla. Pero bueno, a lo que iba. De la estancia con la familia Ex (así se apellidaban) aprendí muchas cosas. Yo una niña de ciudad en un pueblo perdido del norte de Alemania…

Tengo más de una anécdota en cuanto a hacer la compra. A veces me decían: “Nos vamos a comprar fresar” y yo, la urbanita madrileña, me pensaba que íbamos a ir a un supermercado y qué va, cogíamos el coche, nos íbamos a un prado lleno de plantas de fresas, me daban una cesta de mimbre y me decían “a la a coger fresas hasta que la cesta esté llena”. Luego la cesta se pesaba y para casa… Y, yo una niña de once años, alucinaba.

Así me pasó cuando había que comprar leche, que íbamos a la vaquería, o cuando íbamos a comprar verdura, que también íbamos al huerto del vecino a recoger verdura fresca… Para mí todo esto era una novedad.

Otra cosa que hacíamos era mermeladas… Y para eso cogíamos las bicicletas y nos íbamos a dar una vuelta al bosque; recolectábamos arándanos rojos y morados, frambuesas, moras… Luego comprábamos un azúcar especial para hacer mermeladas y las hacíamos en la cocina…

La verdad es que la familia Ex era muy hippie. Regentaban una especie de casa de vacaciones o de reposo, o lo que ahora entendemos por Casa Rural y daban alojamiento a particulares y a grupos. Y hoy la siguen teniendo. Si pincháis aquí, os llevará a su web. Era una casa preciosa, con un laguito pequeño artificial que tenía una trucha gigante. Y el entorno era maravilloso: bosques, verde…. vamos que de esta experiencia me viene que yo quiera vivir en el campo… Y también tener una casa de reposo o vacacional.

A veces había grupos; otras familias o parejas. Normalmente contrataban media pensión y había que cocinar el desayuno y la cena. Y esto se hacía de forma totalmente artesanal; y yo ahí estaba ayudando en la cocina a Sabine, la madre, que era quien cocinaba. Me acuerdo de alguna vez haber tenido que cocinar Pfannekuchen (tortitas) para treinta personas. La cocina era inmensa; pero no era de tipo restaurante, sino que era una cocina como la que cualquier persona puede tener en su casa. La única diferencia con una normal era el tamaño, el que tuviera más de una placa de cocina,  una mesa inmensa (para ocho personas)… incluso tenía un pozo de agua dentro de ella pero que estaba tapado. En una mesa tenían un molinillo de granos de trigo y cuando necesitaban harina, cogían los granos de un paquete y los molían en el momento. Luego también recuerdo que todo el techo estaba lleno de flores secas puestas al revés. Me enamoré de esa cocina. Algún día tendré una así.

Gastronómicamente hablando me volví a España con más de una receta, con muchos nombres de frutas del bosque aprendidos en alemán y que algunos ni existen aquí… Hoy quiero contaros la receta de los calabacines con nata, que es facilísima de hacer y está muy rica.

Qué se necesita (para una persona):

  • 1 calabacín mediano
  • 1 cuacharada de mantequilla
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
  • 1 brick de nata líquida para cocinar de 200 ml.
  • pan (para mojar la salsa)

Cómo lo hacemos:

Lavamos muy bien el calabacín y cortamos rodajitas de unos dos centímetros.

Calabacines cortados

Calabacines cortados

Cogemos una sartén grandecita y echamos una cucharada de mantequilla y la cucharadita de aceite de oliva. Esto hará que no se nos queme la mantequilla. Calentamos la sarten a fuego medio y cuando la mantequilla esté derretida, echamos las rodajas de calabacín. Ahora hay que dejarlas que se hagan lentamente hasta que tengan un aspecto transparente. Ojo, cuidado que si el fuego está muy alto se pueden quemar.

Calabacines con mantequilla

Calabacines con mantequilla

Hechos los calabacines, abrimos el brick de nata y lo vertemos por encima. Se puede echar todo el brick o la mitad (depende de si queramos más salsa o no). Salpimentamos a nuestro gusto y dejamos que se haga un poquito más para que la nata reduzca. Los calabacines estarán hechos cuando la salsa haya espesado un poquito.

Echamos nata, pimienta negra y sa

Echamos nata, pimienta negra y sal

Como veis en la foto de abajo yo combiné mi cena con un trozo de pan de centeno (es que la salsita está de vicio) y una ensalada de lechuga y tomate…

Una cena veraniega

Una cena veraniega

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