Una tarta todoterreno: Linzertorte a mi manera (II)

Tarta de Linz de 26 cm

Continuando el post anterior, hoy os pongo la receta que yo hago de esta tarta; mi versión es una reelaboración de todas las recetas que he encontrado en recetarios alemanes de recetas de Adviento y Navidad, y otras que he encontrado por Internet.

Os voy a proponer dos versiones: una tamaño familiar extragrande (más de 30 “racioncitas”) y otra para un molde de unos 26 cm. Lo siguiente ya son vuestras preferencias…

Tarta de Linz versión extragrande

¿Qué necesitamos?

  • 1 sobre de azúcar vainillada
  • 200 g de azúcar blanca o morena
  • 400 g de mantequilla o margarina (con mantequilla sale más fina) tibia
  • 2 huevos
  • ½ cucharadita de clavos molidos
  • ½ cucharadita de jengibre molido seco
  • 1 punta de cuchillo de cardamomo
  • 1 tableta de chocolate negro (con una de 100 g vale)
  • 2 cucharadas de canela
  • 300 g de almendras crudas o avellanas (o mitad y mitad) trituradas
  • una pizca de sal
  • 700 g de harina
  • 2 cucharadas de levadura química
  • 2 botes de mermelada de frambuesa o de frutos rojos o del bosque de 450 g.
  • 1 bandeja de aluminio de tamaño extragrande 398x335x50.
  • ½ botellita de aroma de almendras amargas o en su defecto un chupito de licor de cerezas o de Kirsch
  • Un poquito de leche
  • Moldes cortapasas

Consejitos:

  1. La mermelada marca Maribel del LIDL es muy buena; yo a veces lo que hago es hacer una mezcla de mermelada de frutos rojos, frambuesa y fresa. Si no, la que más me gusta es la de “La Vieja Fábrica”, pero es más cara. Por cierto en la página Web de esta marca hay un apartado de recetas interesante.
  2. El chocolate negro del LIDL tampoco está mal.
  3. El azúcar vainillado lo podéis encontrar también en el LIDL.
  4. La bandeja de aluminio la compré en un “chino”.

¿Cómo seguimos?

Mantequilla y azúcar

Mantequilla y azúcar

Primeramente echamos en un bol la mantequilla y el azúcar (la normal y la vainillada) y las vamos mezclando hasta obtener una pasta homogénea.

En un mortero machacamos los clavos y los incorporamos a la pasta junto con el resto de especias (cardamomo, canela y jengibre). Por otro lado cogemos la tableta de chocolate, cortamos pequeños trozos con un cuchillo y los agregamos a la pasta.

Clavos en el mortero

Clavos en el mortero

Añadimos las especias

Añadimos las especias

Chocolate en raspas

Chocolate en raspas

Echamos los dos huevos, el aroma o el chupito y la sal. Mezclamos bien con una cuchara de madera. Incorporamos las almendras trituradas y removemos bien.

Así debe quedar la masa

Así debe quedar la masa

Añadimos la harina con las dos cucharadas de levadura química. En esta fase casi que tenemos que amasar con las manos. Para que no se nos pegue la masa a las manos, nos las debemos enharinar. Formamos una bola y dejamos reposar la masa como mínimo una hora tapándola con un trapo o envolviéndola con un film transparente. Mientras podemos aprovechar a ir untando el molde con mantequilla y espolvorearlo con un poco de harina para que no se nos pegue la tarta.

Transcurrido esa hora de reposo cogemos 2/3 de la masa y vamos haciendo bolas de tamaño de dos croquetas y las aplastamos con la mano. Poco a poco vamos forrando el molde con esas bolas aplastadas. Por último hacemos varios cordones de pasta que colocamos a modo de bordes. Con un tenedor pinchamos toda la masa; así conseguimos que se haga bien y que no se quede sin hacer.

Molde forrado con la masa

Molde forrado con la masa

En una olla ponemos la mermelada y echamos un chorrito de agua o de ron o cualquier otro licor y calentamos un poquito para que se diluya un poco. Cuando haya alcanzado ese punto la vertemos en el molde.

Con el tercio de la masa sobrante podemos hacer dos cosas; cordones de masa para hacer un enrejado sobre la mermelada o estirar la masa, coger un cortapasas de estrellitas, hacer estrellitas y colocarlas sobre la masa hasta que ésta esté totalmente cubierta.

Masa con estrellitas

Para finalizar cogemos un poquito de leche y untamos toda la pasta con la leche para que tenga un poco de brillo.

Encendemos el horno y lo ponemos a 175º. Esperamos un ratín a que coja temperatura (unos quince minutos). Horneamos durante 35-40 minutos.

Resultado final

Tarta de Linz versión molde 26-28 cm

¿Qué necesitamos?

  • 1 sobre de azúcar vainillada
  • 100 g de azúcar blanca o morena
  • 200 g de mantequilla o margarina (con mantequilla sale más fina) tibia
  • 1 huevo
  • 1 punta de cuchillo de clavos molidos
  • 1 punta de cuchillo de jengibre molido seco
  • 1 pellizco de cardamomo
  • ½  tableta de chocolate negro
  • 1 cucharada de canela
  • 150 g de almendras crudas o avellanas (o mitad y mitad) trituradas
  • una pizca de sal
  • 350 g de harina
  • 1 cucharada de levadura química
  • 1 bote de mermelada de frambuesa o de frutos rojos o del bosque de 450 g.
  • 1 molde de tartas de 26 cm de diámetro
  • ¼ botellita de aroma de almendras amargas o en su defecto medio chupito de licor de cerezas o de Kirsch
  • Un poquito de leche
  • Moldes cortapastas

¿Cómo seguimos?

Los pasos serían los mismos que para la tarta extragrande. Lo único es que el molde lo podríamos forrar con papel para hornear.

Tartas pequeñas (me pasé con la masa)

Tartas pequeñas (me pasé con la masa)

tartas ya hechas

Más consejillos finales:

  1. Puede que la masa os pida más harina; esto se comprueba cuando la masa se nos pega a las manos; esto se resuelve incorporando más harina poco a poco.
  2. La tarta sabe mejor si se deja reposar ya hecha un par de días.
  3. Para conseguir más brillo podemos batir un huevo con un poco de leche o nata líquida.
Detalle de la masa hecha

Detalle de la masa hecha

Una tarta todoterreno: Linzertorte, historia y receta de 1653 (I)

Receta según Johann Conrad Vogel (1830)

Receta según Johann Conrad Vogel (1830)

Es difícil encontrar una tarta que se pueda adaptar a cualquier época del año y a cualquier tipo de persona. Pero si se quiere y se insiste se puede dar con ella. Yo la he encontrado, como no, en un recetario de repostería alemana, aunque la receta original es de Austria.

 ¿Por qué una tarta todoterreno? En cualquier momento te puede surgir un compromiso tipo cumpleaños, una reunión familiar o de amigos y quieres llevar algo. Yo siempre me apunto a hacer algo de postre. Pero claro, imaginaros hacer una tarta rellena de nata y llevarla en el metro, en el coche o en la moto en pleno mes de agosto. A saber cómo llega. Digo nata, como cualquier otro relleno (crema, chantilli, natillas… etc.). Hay que tener mucho cuidado con la cocina en verano; el calor nos puede jugar una mala pasada. Resumiendo, factores externos ajenos a mí (el calor, el transporte, el tipo de evento… etc.) y factores internos (sencillez de la receta, ingredientes… etc.) me han hecho buscar una receta que se adapte a cualquier escenario que se me presente. Y la he encontrado.

 La Linzertorte es una especialidad típica austríaca; la traducción al castellano es “tarta de Linz”. Linz es una pequeña ciudad situada en la parte Alta de Austria. Esta tarta se puede encontrar en cualquier supermercado alemán o austríaco, cafeterías, pastelerías y se puede comer en cualquier momento del día. Aporta mucha energía, sabe muy bien y lo más importante, puede durar varios días hecha. De hecho, cuanto más días se deje reposar, mejor está. Los sabores se intensifican más. Y otro dato importate: no es necesario guardarla en la nevera.

Tarta según receta de 1735

Tarta según receta de 1735

 Según he leído en Internet, es una de las recetas más antiguas del mundo; parece que apareció por primera vez en un recetario de cocina de 1696 que se conserva en la Wiener Stadt und Landesbibliothek. Pero según Waltraud Faissner, directora de la Biblioteca del Landesmuseum de la Alta Austria y autora de varios libros temáticos sobre esta tarta, hay una receta todavía más antigua del año 1653 con el título “Linzer Turdten zu machen” en un libro de cocina manuscrito de la condesa Anna Margarita Sagramosa de Krain que se encuentra en el archivo de la Abadía de Admont.

Un poco de información sobre la Biblioteca del Landesmuseum de la Alta Austria.

Si no lo sabéis, otra de mis aficiones es la bibliografía material, fuentes bibliográficas, el libro antiguo, manuscritos… etc. De hecho empecé mi doctorado en el área de Bibliografía Retrospectiva en Humanidades, pero lo abandoné sin llegar a hacer el examen de suficiencia investigadora (DEA). Algún día recuperaré el tiempo y me pondré al día. Por esta curiosidad mía, he ahondado un poquito más en esta biblioteca y creo que merece dedicarla aunque sea unas cuantas palabras más.

Gerührter Linzertorte, receta de 1807

Gerührter Linzertorte, receta de 1807

La Biblioteca del Landesmuseum posee una colección de ochenta y siete libros de cocina manuscritos fechados desde 1646 hasta el siglo XX y una importante suma de libros impresos de la misma temática desde 1552 hasta nuestros días. Los recetarios manuscritos se pueden consultar en la Web “Allerhandt neue Kocherey” – Datenbank historischer Kochrezepte; muchos de ellos están escaneados y convertidos en archivos pdf listos para descargar. Para cualquier interesado en el mundo de los libros antiguos y de los manuscritos esta página es maravillosa. Respecto a los libros impresos se pueden consultar como en cualquier catálogo online.

Linzertorte

Varios modelos de Linzertorte

En la página Web de la Biblioteca hay una sección dedicada exclusivamente a esta tarta (incluso en el propio museo hay una pequeña exposición a propósito), con una historia en años de dicho pastel, estadísticas de los ingredientes básicos, tipos de rellenos, temperatura del horno y una receta del “mes” histórica.

Como podréis comprobar, es una receta con mucha “historia”. Ahora, la receta más antigua. Yo nunca la he hecho de esta manera, pero bueno a lo mejor me lanzo un día a probar…

La receta de 1653

Linzerische Torte auf anderen Art

Linzerische Torte auf anderen Art

Qué necesitamos:

  • 140 g almendras crudas
  • 100 g mantequilla
  • 100 g mantequilla derretida
  • 2 huevos
  • 2 yemas de huevo
  • 140 g azúcar
  • 300 g harina
  • Especias (se supone que clavos molidos y canela)
  • Mermelada de melocotón o de membrillo

Cómo se hace:

Lo primero que debemos hacer es triturar las almendras crudas. Después incorporamos las dos mantequillas y removemos.

Cogemos los dos huevos y las dos yemas, y los vamos echando uno a uno a la anterior masa. Por último añadimos el azúcar y el harina y mezclamos. La masa tiene que quedar ni muy dura ni muy blanda.

Engrasamos un molde y lo forramos con un 2/3 de la masa y lo rellenamos con la mermelada. El tercio de pasta que queda la mezclamos con las especias y hacemos pequeños cordones; los dejamos reposar una hora (de esta manera los sabores se potencian más). Transcurrido este tiempo, cogemos los cordones y los vamos poniendo encima de la mermelada formando una rejilla.

Cocinar a 175 grados una hora. Dejar un par de días y luego comer.

Tarta terminada con el enrejado de pasta

Tarta terminada con el enrejado de pasta

Como siempre, hay una leyenda adscrita a esta tarta. Se cuenta que Sissi, la emperatriz Elizabeth, adorada por el pueblo austríaco, solía coleccionar recetas de esta tarta ya que su sabor la “volvía loca”.

En una próxima entrada pondré mi receta, la que yo hago.

Algunas recetillas navideñas de El Comidista

Hoy he echado un vistazo al blog gastronómico del periódico El País. Se llama El Comidista. Su autor es Mikel López Iturriaga. Perdonadme mi ignorancia, pero no sé quién es. Según la breve reseña que podemos leer en el blog, es “relativamente conocido como autor del blog gastronómico Ondakín. Ha trabajado como periodista musical y de otras cosas en Canal +, El País, Ya.com o ADN, y aprendió algo de cocina en la Escuela Hofmann. Hoy se considera más un advenedizo que un experto.”

El blog Ondakin lo dejo para investigar otro día, pero por si lo queréis ver os dejo el enlace. Podéis pinchad aquí. En estos momentos es una página sin entradas nuevas puesto que según se lee, desde julio de 2010 ésta ha pasado a ser El Comidista.

Aquí dejo una selección de las recetas navideñas que más me han gustado. ¡Por una Navidad gastronómicamente diferente! Las he agrupado en varias categorías:

Entrantes

Primeros

Segundos
No estoy a favor de los segundos platos. Creo que unos buenos entrantes y un primero son suficientes para una buena comida o cena. Estamos tan acostumbrados a los segundos platos de carne y pescado que a mí ya me aburren un poco. Normalmente en las cenas navideñas si llegas a esta “fase” de la comida, ya comes por gula y no por tener hambre.

Postres

¡A cocinar se ha dicho!

Galletas de especias tipo Spekulatius

Spekulatius caseros

Spekulatius caseros

Hace tiempo que mi madre me dio a probar unas galletas que había hecho con una máquina que se compró en el outlet de Lidl. Si, estas tiendas existen y se llaman Factory Discount. En ellas se venden toda la mercancía no perecedera que ha quedado en stock (ropa, máquinas de todo tipo, panificadoras, batidoras… todo lo que podemos etiquetar “de bazar”). Yo tengo unas cuantas cosas para la moto bastante majas y compradas a buen precio. Eso si, antes de comprar cualquier cosa hay que revisarla que esté bien porque a veces las cajas están abiertas. En Madrid hay unos cuantos centros.

La máquina en cuestión es muy pequeñita, es como una sandwichera eléctrica con dos hojas; tiene un selector para graduar la temperatura y se pueden hacer hasta ocho galletitas a la vez. O sea, que hay que armarse de paciencia. En las instrucciones hay un par de recetas para hacer galletas de diferentes tipos.

Tenía yo la curiosidad de probar el “artefacto” y hace unas tres semanas les pedí a mis padres que me la prestaran. Escogí una de las recetas y, como no, la adapté a mi estilo porque quería hacer galletas tipo Spekulatius. Son típicas en la repostería alemana navideña y se suelen hacer para el seis de Diciembre, día de la festividad de san Nicolás (Nikolaus). Estas galletas se suelen hornear en moldes de formas variadas. La diferencia de cualquier otra galleta es que llevan muchas especies: canela, cardamomo, clavos, nuez moscada… etc.). Ahora mismo las podéis encontrar hechas en muchos supermercados, por ejemplo en el Lidl o incluso en la tienda de alimentación del Ikea.

Así que, aprovechando que tenía un sobre de especias para hacer Spekulatius (comprado en Alemania) y con la máquina en mi poder me decidí a pasar una tarde amena haciendo galletitas.

Ingredientes (para unas 100 galletitas):

Ingredientes

Ingredientes

  • 250 g mantequilla a temperatura ambiente
  • 400 g azúcar
  • 2 sobres de azúcar avainillada
  • 130 g de nueces molidas o almendras molidas
  • 500 g harina de trigo
  • 4 huevos
  • 1 chupito de ron
  • 1 sobre de especias para hacer Spekulatius (como aquí es difícil encontrar esta mezcla la podéis hacer vosotros mismos con dos cucharadas colmadas de canela, una cucharadita de cardamomo, media cucharadita de nuez moscada, media cucharadita de jengibre, media cucharadita de cilantro seco, ralladura de un limón y de una naranja)
  • Azúcar glas y canela.

Modo de hacer:

En primer lugar mezclamos la mantequilla y el azúcar. Después incorporamos los huevos ligeramente batidos y seguimos mezclando hasta que tengamos una masa homogénea. Para ello nos podemos ayudar de la batidora.

Mezclamos azúcar y mantequilla

Mezclamos azúcar y mantequilla

Incorporamos los huevos

Incorporamos los huevos

Batimos la masa

Batimos la masa

Echamos las especias, las nueces y el chupito de ron. Seguimos removiendo con una paleta y finalmente le toca el turno a la harina. Es momento de meter “las manos en la masa” y mezclarlo todo de esta manera. La masa tiene que quedar con una consistencia como para poder hacer albóndigas. Dejamos reposar la masa un par de horas para que se potencie el sabor de las especies.

Echamos la harina

Echamos la harina

Conectamos la máquina y la ponemos al nivel cuatro. La máquina te avisa cuando está caliente. Ponemos las bolitas/albóndigas en cada molde de galleta (ved las fotos), cerrar y esperar dos minutos. En cuanto veamos que están hechas las sacamos y como salen todas de una vez, las cortamos antes de que se enfríen. Las ponemos en una bandeja; así vamos repitiendo hasta que se acabe la masa. Una vez frias, cogemos un poquito de azúcar glasé y un poco de canela (al gusto), lo ponemos en un bol y lo mezclamos. Con la ayuda de un colador espolvoreamos esta mezcla por encima de las galletas.

Bolitas de masa

Bolitas de masa

Ponemos las bolitas de masa en la máquina

Ponemos las bolitas de masa en la máquina

Galletas recién hechas

Galletas recién hechas

Galletas recién hechas

Galletas en la bandejita

Opción no maquinita:

Como muchos seguro que no tenéis esta maquinita, esta misma receta se puede hacer en horno. Se haría igual, sólo que a la masa habría que incorporarla un poco más de harina para poder estirarla en una superficie y que no se adhiriera a ella. Luego habría que cortar las galletas con moldes de pastas. Forramos la bandeja del horno con papel de hornear, las colocamos y las dejamos unos quince minutos a una temperatura de 180º. Luego habría que espolvorearlas con canela y azúcar glas.

¡Y a comer!

Galletitas con el azúcar glas y la canela

Galletitas con el azúcar glas y la canela

Hace un mes que tengo el blog…

Ya ha hecho un mes de la creación del blog y estoy muy contenta con el resultado. He creado también una página en Facebook y otra en Twitter. Os doy las gracias a todos por la buena acogida y por los ánimos que me estáis dando.

Se me siguen acumulando recetas, ideas, comentarios… pero no tengo el tiempo suficiente para ponerme delante del ordenador y escribir. Y llevo un mes un poco pachucha con un constipado que no se me acaba de ir. Por mucha aspirina, mucho zumito de naranja, muchas gotitas de equinácea la cosa no mejora… Hay que darle tiempo al cuerpo para que se recupere de forma natural.

Según la medicina naturista un resfriado es un proceso de limpieza por medio del cual eliminados toxinas del cuerpo; cuando la persona se encuentra bien a nivel emocional y psicológico, el sistema inmunológico es más fuerte. Se supone que de un constipado se sale reforzado en todos los niveles… Tendré que esperar, no ser impaciente y ver esto como algo superpositivo.

Por lo demás, en el facebook estoy colgando enlaces de cosas que me gustan, recetas leídas en otros blogs, fotos “gastronómicas” chulas… Alguna la quiero pasar al blog, pero tendrá que esperar… Así que os recomiendo que si estáis también en FB echéis de vez en cuando una miradita a la página.

Espero que hoy me dé tiempo a redactar alguna receta que he hecho en estas dos últimas semanas para poderla compartir. También tengo en mente las recetas de galletas navideñas y más cositas… Me he de organizar mejor el tiempo y así poder llevar el blog más al día… A veces me siento obligada a escribir y esto es algo que no quiero experimentar, poque al final me agobio. El blog lo he creado por placer y no como una obligación más de mi vida… asi que a tranquilizarse y a escribir cuando el momento sea el propicio.

¡Gracias!