Y al terminar una comida o una cena… Vasitos de tarta de queso

Yo sigo en mis trece de buscar recetas que no necesiten horno. Aprovechando que mi amigo Pablo iba a venir a cenar

Vasitos de tarta de queso

Vasitos de tarta de queso

a casa se me ocurrió buscar en internet alguna receta para elaborar un postre sencillo. A él le encanta mi tarta de zanahoria, pero claro sin horno era un poco difícil hacerla. Me acordé de la moda que hay ahora de hacer postres en vasitos, así en plan minimalista e individual, algo tipo lo que ponen en el Vips. Mi búsqueda de recetas se iba acotando: postre en vasito sin horno. Y me topé con la clásica tarta de queso en versión mini. Me leí unas cuantas recetas y bueno, de cada una fui escogiendo lo que más me gustaba hasta llegar a mi propia versión.

El resultado fue muy bueno aunque he de depurar un poquito más la receta. Me pasé con la gelatina y la crema de queso se me quedó un poco en plan ladrillo. Pero estaba comestible… muy comestible.

 

Qué necesitamos:

Cuatro vasos bajitos con boca ancha (yo los compré en una tienda de chinos).

Ingredientes

Ingredientes

Para el fondo:

  • un bote de mermelada de frambuesa, fresas o frutos del bosque. Lo ideal sería que fuera casera, pero bueno…

Para la crema de queso:

  • 200 gr. queso fresco tipo Philladelphia
  • 200 ml nata líquida
  • 100 gr. azúcar moreno
  • 2 sobres de azúcar avainillada
  • 3 hojas de gelatina (yo eché cuatro; así que para que esté más cremoso sería mejor echar tres)
  • ralladura de naranja (opcional si queréis)

Para el crunchy o granola:

  • 6 galletas tipo María o también valen las tipo Digestive
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1/2 cucharada de canela en polvo
  • 25-30 gr. mantequilla blanda

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que tenemos que hacer es poner las hojas de gelatina en un bol con agua para que se hidraten. Como os comenté yo puse cuatro y me pasé. Se me quedó la crema un poco “tiesa”. Así que os recomiendo solo poner tres hojas. Es mejor que la crema quede fácil de coger con la cuchara que no en plan bloque.

Hidratamos la gelatina

Hidratamos la gelatina

Ponemos a calentar en una cazuela el queso fresco y la nata. Tenemos que intentar que el queso se “diluya” en la nata lo más posible para que no queden grumos. Es decir, que se fundan en una crema. Luego añadimos el azúcar moreno y el azúcar avainillado. Si queréis podéis rallar un poco una cáscara de naranja y añadir a la crema para que tenga un poquito de sabor. Seguimos removiendo hasta que hierva.

Añadimos el azúcar avainillado

Añadimos el azúcar avainillado

 

Ahora el azúcar moreno

Ahora el azúcar moreno

 

Removemos y llevamos a ebullición

Removemos y llevamos a ebullición

Cuando empiece a hervir incorporamos las hojas de gelatina hidratadas. Removemos bien y no paramos hasta que se diluyan. Esto es importante, porque si no se diluye del todo podemos encontrarnos trocitos de gelatina en la crema y si os digo la verdad es muy desagradable. Me acuerdo que hace años, cuando iba al instituto, hice una tarta de mousse de chocolate. La mousse llevaba gelatina. Y no la diluí bien. Al partir la tarta me encontré con extraños trozos de “cosas semitransparentes” que afeaban la tarta. No pasó nada, pero los tropezones no eran agradables…

Añadimos gelatina

Añadimos gelatina

 

Removemos bien hasta que esté diluida

Removemos bien hasta que desaparezcan los grumos

Quitamos la crema del fuego. Ahora toca poner la mermelada en los vasitos. Más o menos se puede poner un tercio del vaso. Lo ideal sería que hiciéramos una mermelada casera, pero bueno a veces esto no es posible. Yo, la verdad, es que no lo hice. En aquel momento no tenía y tuve que comprar. Pero si os animáis se puede hacer algo simple: unas fresas, frambuesas o ciruelas (la fruta que queráis), azúcar moreno, un chorrito de limón, un poquito de manzana cortada en daditos con su piel, un poco de canela y si tenéis jenjibre pues una punta de cuchillo. Lo dejáis hervir y que reduzca un poquito y ya teneéis un fondo de tarta de queso espectacular. También se me ocurre compota de manzana…

Tamaño del vaso

Tamaño del vaso

 

Rellenamos los vasitos

Vamos rellenando los vasitos

 

Rellenamos un tercio del vaso

Más o menos cantidad que hay que echar

Cuando tengamos ya el fondo de los vasos con la mermelada, los llenamos de la crema de queso, dejando un dedito de margen para que lo podamos decorar con la granola. Ahora los tenemos que dejar enfriar y luego los podremos meter en la nevera.

Rellenamos

Rellenamos los vasitos uno a uno

 

Vasitos rellenos

Vasitos rellenos

 

Detalle de cómo tiene que quedar

Detalle de cómo tiene que quedar

Por último toca hacer la granola. Si os imagináis la tarta de queso de toda la vida, siempre tiene una base de galletas, la crema y por último la mermelada. Nosotros estamos haciéndolo al revés. Pero en vez de hacer una “tapa” de galleta compacta, lo que vamos a hacer es a esparcirla. Machacamos las galletas con la mano, echamos la canela, el azúcar y por último la mantequilla blandita. Mezclamos todo con las manos. Si lo probáis estará buenísimo. Tiene que quedar como miga de pan.

 

Macacamos las galletas

Macacamos las galletas

 

Añadimos canela

Añadimos canela

 

Añadimos azúcar

Por último el azúcar y la mantequilla

Cuando los vasitos estén fríos y la crema tenga consistencia ponemos la granola. Guardamos los minivasitos con un poco de film plástico en la nevera hasta que los sirvamos. Recomiendo hacer las minitartitas de un día para otro o por lo menos que pasen unas horitas al frío. Estaban buenísimos.

 

Detalle del vasito

Vasitos terminados

 

Detalle

Detalle del vaso

 

Vasito

Vasitos

 

Detalle del crunchy

Detalle del crunchy

 

Ya hincado el diente

Ya hincado el diente

En otro post os voy a poner una receta de cómo hacer crema de queso casera. Os adelanto una foto de hace años. Se parece mucho a lo que os acabo de describir, pero con otro aspecto.

Tartitas de queso fresco con compota de fresas y hierbabuena

Tartitas de queso fresco con compota de fresas y hierbabuena

Una alternativa al típico melón con jamón: ensalada de naranja con virutas de jamón

Ahora en veranito casi que no apetece nada para hacer de cenar: lo más fácil es una ensalada, un tomatito aliñado,

Ensalada de naranja y jamón serrano

Ensalada de naranja y jamón serrano

algo de embutido o simplemente fruta. A veces un simple trozo de melón con jamón es de lo más socorrido. Aunque dicen que el melón por la noche es muy indigesto y la verdad es que no sé por qué. Yo a veces lo ceno.

Navegando y navegando por internet me topé con esta receta en un blog en el que decía que era lo mejor para que los niños comieran fruta: combinar jamón serrano y naranja… La combinación me pareció superrara, pero un día la probé y desde entonces más de una vez me he hecho para cenar esta ensalada. La preparación no puede ser más fácil y es que encima los ingredientes son de esos que podemos tener en casa con facilidad: naranja, jamón serrano, aceite y perejil.

Qué necesitamos (por ejemplo para tres personas):

Ingredientes

Ingredientes

  • 2 naranjas
  • jamón serrano
  • perejil fresco o seco
  • aceite de oliva buenecillo
  • cebolla (esto es opcional; la receta original la lleva, pero yo no la pongo)

 

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que hacemos es lavar las naranjas y pelarlas bien, quitándolas todo lo blanquito que tengan. Luego las tenemos que cortar en rodajas lo más finas posibles. Yo recomiendo cortarlas en el mismo plato de servir; de esta manera el juguito de la naranja no se pierde. Las colocamos en la fuente.

Pelamos las naranjas y las cortamos en rodajas muy finas

Pelamos las naranjas y las cortamos en rodajas muy finas

Cortamos trocitos de jamón serrano. Si el jamoncito es bueno, mejor que mejor, pero cualquiera vale. Lo vamos poniendo sobre la naranja. Si os gusta la cebollita cruda podéis ponerla antes del jamón. La capa sería naranja-cebolla-jamón.

Si tenemos perejil fresco lo lavamos, lo picamos y lo esparcimos por encima del jamón. Si no tenemos, pues ponemos del seco. Por último un buen chorro de aceite de oliva y ya está. Lo mejor es dejar reposar la ensalada unos diez minutillos para que el sabor de la naranja, el jamón y el aceite se entremezclen. Está muy buena.

Ensalada terminada

Ensalada terminada

Una foto más de cerca

Una foto más de cerca

 

Bollitos de Josefina o Pestiños de azúcar y canela

Pestiños de canela y azúcar

Pestiños de canela y azúcar

El fin de semana pasado había quedado en ir a visitar a mis amigos Alex y Mª José a su parcela. Y a mí siempre me gusta llevarles un detallito de los míos, algo que haya hecho yo. Me puse a pensar en algo que pudiera hacer; las dos condiciones esta vez eran: algo que se pudiera hacer sin horno y se pudiera transportar en la moto. ¡Cada vez me complico más la vida! Pero siempre encuentro algo…

Hacía unos días que me había puesto a ordenar mi cuaderno de recetas. Me lo regaló mi excompañera Ruth hace un montón de años. En vez de un cuaderno parecía una carpeta; toda receta que me gusta, la recorto y la meto entre las hojas.

MI cuaderno de recetas

MI cuaderno de recetas

Así que estuve de limpieza y me topé con un papel escrito por mí a bolígrafo que ponía: “bollitos que hace Josefina”, con fecha del diez de noviembre de 2003.

Receta

Receta

Estos bollitos -que hasta hoy no sabía ni cómo se llamaban- los había probado en casa de mi abuelo Mariano. Josefina, su compañera, mi “abuelastra” como a veces la presento a mis amigos, los solía hacer y a mí me encantaban. Así que supongo que algún día le pregunté cómo se hacían los famosos bollitos y lo apunté en aquel papel.

Dando vueltas sobré qué llevar a mis amigos, se me ocurrió volver a hacer los pestiños. Recordaba que salían muchos con la receta original. Y decidí reducir las cantidades a la mitad… ¡Y menos mal! ¡Cómo cunde la masa…!

Yo lo que conocía por pestiños eran unos bollitos de masa frita rebozados en miel. Pero he investigado y la opción que yo he hecho también es posible y se llama igual.

Qué es lo que necesitamos:

Ingredientes

Ingredientes

  • 1/2 taza de zumo de naranja recién hecho
  • 1/2 taza de vino blanco
  • 1 taza de aceite de oliva virgen frito
  • harina de trigo (la que absorba)
  • azúcar
  • canela
  • papel de cocina absorbente
  • rodillo

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que tenemos que hacer es freir el aceite de oliva. Hay personas que aromatizan este aceite friendo en él cáscara de naranja o de limón, una ramita de canela e incluso semillas de anís. Yo la verdad es que no eché nada. Hay que estar atentos a que nos se nos queme el aceite. Dejamos enfriar.

Vaso de aceite

Vaso de aceite

Mientras se enfría podemos hacer la mezcla de azúcar y canela. Ponemos azúcar en un cuenco y echamos canela a gusto de cada uno. Mezclamos bien.

Mezclamos azúcar y canela

Mezclamos azúcar y canela

Hacemos el zumo de naranja.

Hacemos el zumo de naranja

Hacemos el zumo de naranja

Cogemos una ensaladera grande. Ponemos el zumo e incorporamos el vaso de vino blanco. La verdad es que yo utilicé una botella de vino que tenía de la boda de mi prima Arancha. Lo siento prima, era el que tenía más a mano para la receta.

Añadimos el vaso de vino

Añadimos el vaso de vino

Y por último el aceite.

Añadimos el aceite frito

Removemos todos los ingredientes líquidos.

Removemos

Removemos

Por último vamos añadiendo harina poco a poco y vamos amasando hasta obtener una pasta homogénea que se despegue de nuestras manos.

Incorporamos harina

Incorporamos harina

Cogemos una tabla, la enharinamos. Tomamos una porción de masa y estiramos hasta conseguir el grosor que queramos. Unos dos mm. Cortamos en tiras.

Estiramos masa

Estiramos masa

Ponemos a calentar una sartén con aceite de oliva limpio en cantidad. Yo eché unas cáscaras de naranja para saber cuándo estaba el aceite caliente.

Vamos friendo la masa por tandas. Veréis que en cuanto ponéis la masa en la sartén, ésta sube para arriba. Dejamos freir un par de minutos por cada lado.

Cuando estén, los pasamos a una bandeja con papel de cocina absorbente para quitar el exceso de aceite. Antes de que se enfríen los rebozamos con la mezcla de azúcar y canela, y los ponemos en otra bandeja. Así hasta terminar toda la masa…

Pasamos por la mezcla de azúcar y canela

Pasamos por la mezcla de azúcar y canela

Bandeja con los pestiños listos

Bandeja con los pestiños listos

20-resultado.

¡Salieron espectaculares! Eso sí, son una bomba calórica.

Plato terminado... ¡Vaya montaña!

Plato terminado… ¡Vaya montaña!

Mi crema veraniega preferida (y que el samorejo/gazpacho me perdone): Vichyssoise

Vichyssoise o crema de puerros

Vichyssoise o crema de puerros

Pues sí, que me perdone nuestro salmorejo o nuestro gazpacho, pero es que me encanta la crema fría de puerros, también conocida como Vichyssoise. Es tan fácil de hacer como nuestras cremitas nacionales. Vale, hay que cocinar un poquito más, pero está buenísima. Aquí os dejo mi versión.

Hay que tener en cuenta que se trata de una crema fría, por tanto yo os recomiendo que la hagáis de un día para otro.

Qué necesitamos (para dos – tres personas):

  • 4 puerros

    Ingredientes

    Ingredientes

  • 1 cebolla grande
  • 4 patatas medianas
  • 3 vasos de caldo de verduras/leche (*leer la receta)
  • 1 brick de nata de cocinar (200 ml)
  • perejil
  • pimienta negra
  • nuez moscada
  • sal de hierbas o sal normal
  • mantequilla
  • aceite

Cómo lo hacemos:

Lo primero que tenemos que hacer es pelar las patatas, lavarlas y cortarlas en láminas. Las reservamos.

Lavamos las patatas, las pelamos y las cortamos en láminas

Lavamos las patatas, las pelamos y las cortamos en láminas

Ponemos a calentar una cazuela con un buen trozo de mantequilla. Cortamos la cebollita finamente y la sofreímos lentamente en la mantequilla.

Ponemos a derretir la mantequilla

Ponemos a derretir la mantequilla

Pochamos la cebolla

Pochamos la cebolla

Cogemos los puerros, los cortamos en rodajas finas y los lavamos bien con agua. Los echamos a la cazuela con la cebolla y lo dejamos pochar lentamente unos quince minutos.

Lavamos los puerros y los cortamos en rodajas

Lavamos los puerros y los cortamos en rodajas

Incorporamos el puerro a la cazuela con la cebollita

Incorporamos el puerro a la cazuela con la cebollita

Añadimos las patatas en láminas y seguimos rehogando un poquito más hasta que la patata se deshaga.

Añadimos la patata cortada en láminas

Añadimos la patata cortada en láminas

Pocedemos a echar el caldo. Aquí hay varias opciones; depende un poco de vuestra elección:

A) si queréis echar solo caldo.

Una de tres, o tenéis el caldo de cocer otras verduras, lo compráis hecho (yo nunca lo he comprado) o calentáis agua y disolvéis un tercio de pastilla de caldo de verduras).

B) si queréis echar caldo y leche.

Esta opción consiste en utilizar mitad de caldo y mitad de leche. Yo es la que prefiero. En este caso os recomiendo que echéis primero el caldo, dejéis que hierva un poco todo, lo quitéis del fuego, dejéis que enfríe y luego echar la leche.

C) si queréis echar solo leche.

Para tener una crema muy suave.

Yo siempre echo leche de vaca, pero si queréis probar con alguna leche vegetal… Se me ocurre leche de almendras… Podéis experimentar…

Como os he comentado yo me quedo con la opción B. Dejamos hervir todo unos diez minutitos.

Añadimos caldo

Añadimos caldo

Lo quitamos del fuego. Dejamos reposar un poquito. Incorporamos la leche y procedemos a triturar con la batidora. Nos quedará una crema espesita que aligeraremos con la nata. Seguimos reomiviendo.

Trituramos

Trituramos

Añadimos nata

Añadimos nata

Salpimentamos y añadimos un toque de nuez moscada.

Salpimentamos y añadimos nuez moscada

Salpimentamos y añadimos nuez moscada

Ahora lo podemos dejar en la nevera unas horas antes de servir para que así esté muy fresquita la crema. Para emplatar lo servimos en un plato hondo o en un bol, decorándolo con perejil picado y un chorrito de aceite de oliva virgen.

Plato finalizado

Plato finalizado

Espero que os guste tanto como a mí.

Un aperitivo veraniego: pinchos de tomate cherry, queso fresco, anchoas y pepinillos

Brochetas de tomatito, pepinillo, queso fresco y anchoa

Brochetas de tomatito, pepinillo, queso fresco y anchoa

La verdad es que este pinchito se me ocurrió para la cena de Nochebuena… Si, ya hace tiempo, pero es que salieron tan buenos y la foto tan bonita… Sólo hice la foto final. Del “cómo se hizo” no hay nada.

Hoy me he acordado de este entrante. Entre el calor que hace, la temporada de terracitas, el que por la noche no apetece hacer mucho de cenar… me ha parecido interesante “sacar a la luz” estos pinchos..

Qué es lo que necesitamos.

  • tomatitos cherry
  • anchoas en lata o botecito de cristal
  • pepinillos agridulces
  • queso fresco (aquí podéis decantaros por comprar tarrinas de queso o blister de porciones individuales, bolitas de mozzarella, queso feta… etc)
  • sal de hierbas o sal común
  • aceite
  • hojas de albahaca
  • palillos grandes

Cómo lo hacemos.

Pues es muy fácil.

Cogemos los tomatitos, los lavamos y los partimos los tomatitos en dos partes. Nos van a servir para empezar la minibrocheta y acabarla.

Por otro lado los pepinillos también los partimos en trocitos.

Si compramos queso fresco hay que hacer cuadraditos más o menos grandecitos para que al clavar el palillo no se rompan. A mí se me rompieron unos cuantos. Hay que tener un poquito de maña. Así que recomiendo bolitas de mozzarella o de queso feta.

Las anchoas las podemos partir por la mitad para que nos cundan un poquito más.

Ya tenemos todo cortadito así que podemos comenzar a montar la brochetita. Primero una mitad de tomate, luego un trocito de pepinillo, el queso, la anchoa y cerramos con la otra mitad de tomate. Los pinchitos los vamos disponiendo en un platito grande.

Como aderezo, un aceite rápido de albahaca: ponemos en un vaso alto de batir las hojas de albahaca y el aceite. Mezclamos con la batidora un par de minutos. Cogemos una cucharita pequeña y vamos echando este aceite sobre las brochetas. Salamos a gusto ¡y ya listo!

No es una gran receta, pero para un aperitivito es algo práctico…  Tengo en mente próximamente explicar mi versión de la crema de puerro o Vichissoy y una crema de melón fresquita. Y entre mis próximos experimentos hacer mantequilla casera y el gazpacho de remolacha.