Último aporte de este año: dip de pimientos del Piquillo con atún.

Dip de pimientos del Piquillo y de atún

Dip de pimientos del Piquillo y de atún

No quiero despedir el año 2014 sin poner receta alguna. He revisado mis archivos fotográficos y tengo más fotos de comida que recetas publicadas. Uno de mis retos para el próximo año, publicarlas todas y ponerme al día con el blog. Cocino, cocino y no escribo.

Este último trimestre ha sido muy agitado para mí: nueva casa, nuevos vecinos, nuevas aventuras, nuevas experiencias, nuevos amigos montañeros… y me siento feliz y contenta. He de apretarme el cinturón al máximo hasta que me lleguen las primeras facturas de la luz, el teléfono y el gas, pero todo es llevadero.

Sobre mi trabajo, pues muy agradecida por tenerlo tal como está el panorama en España. Cada día más cosas que hacer, más responsabilidades, pero con muchas ganas y mucho optimismo. Mi empresa nunca deja de sorprenderme y, aunque mi trabajo no es de los más agradables, de todo se aprende.

A propósito de mi empresa, este año el evento que preparó mi compañera Laura para celebrar la Navidad me encantó.. Días antes solo nos enviaron un planning del día: una actividad sorpresa a media mañana, comida, tiempo libre y luego cenita y copitas. El caso es que nos vino a recoger a la oficina un autobús. No os podéis imaginar el pequeño atasco que se formó en la Gran Vía de Madrid mientras más de cuarenta personas se subían y se sentaban. Cuando todos estábamos aposentados, el autobús se puso en marcha rumbo a lo desconocido. Nadie sabía nada; a media ruta nos comunicaron por el micrófono que íbamos a un paint ball, que como muchas personas lo habian solicitado pues que este año por fin íbamos a ir. Se formó un poco de revuelo… que si los moratones, que si llevo gafas, que si estoy con tacones…. Depués de un ratito en el autobús, éste se paró y nos tuvimos que bajar en una calle. Pues bueno ¡Fue todo una mentira! No hubo paint ball ni nada por el estilo… ¡¡¡nos llevaron a una escuela de cocina!!! No me lo podia creer… con las ganas que tenía de ir a una. El nombre de la escuela es Escuela de Cocina Cayena. Podéis visitar la página web si pinchais aquí o en la foto.

Tarjeta de visita de Cayena Cocina

Tarjeta de visita de Cayena Cocina

Nos dividieron en tres grupos y todos íbamos a pasar por los tres talleres que habían montado: uno para aprender a cortar jamón, otro para preparar cócteles (Daiquiris, Mojitos, Caipirinha…) y el último de cocina. Lo llaman “Cooking Team Party”. Es decir, todo lo que aprendimos a cocinar nos lo comimos después. Fueron minitapas y comimos en plan cóctel. Nada de estar sentados. Y mientras aprendiamos todo, nos servían de beber vino, cerveza… ¡pena no haberme llevado mi cámara de fotos!.

¿Qué platos hicimos? Crema de zanahoria, yuca frita, dim sum, bocatines de roast beef, cazón en adobo, presa ibérica y tocino, croquetitas de jamón y huevo, samosas de pollo, tarta de plátanos… la verdad es que hubo comida de sobra. Y todo buenísimo. Las recetas de todos los platos las tengo… solo me falta ponerlas en práctica. El caso es que en toda la escuela había una salsa colorada acompañada de patatas y yuca frita en cuencos. La verdad es que estaba buenísima y nos quedamos con las ganas de saber lo que era. Laura nos consiguió la receta y esta Nochebuena la he hecho. Y he triunfado… a mi familia les ha encantado. Además es superfácil de hacer y con ingredientes básicos: queso crema, pimientos del Piquillo, atún de lata…

Qué es lo que necesitamos:

Ingredientes

Ingredientes

  • 250 g queso crema tipo Philadelphia
  • 50 g pimiento del Piquillo
  • 50 g de atún al natural
  • panecillos para untar
  • albahaca/perejíl para decorar

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que vamos a hacer es abrir la lata de atún y la escurrimos en un colador para quitarle todo el líquido que traiga.

Escurrumos el atún

Escurrimos el atún

Hacemos lo mismo con los pimientos; abrimos la lata, escurrimos y lo ponemos en un vaso de batidora. Yo lo puse en el complemento que tengo que es para picar.

Ponemos el pimiento en la trituradora

Ponemos el pimiento en la trituradora

Añadimos el atún y procedemos a triturar.

Incorporamos el atún

Incorporamos el atún

Mezclamos

Mezclamos

Detalle de cómo tiene que quedar más o menos.

Detalle

Detalle

Ahora cogemos una ensaladera y echamos el queso crema.

Ponemos el queso en una ensaladera grande

Ponemos el queso en una ensaladera grande

Mezclamos el queso con la crema de pimiento y atún con la ayuda de una espátula.

Mezclamos con la ayuda de una espátula

Mezclamos con la ayuda de una espátula

¿Váis viendo el resultado?

Mezclamos

Mezclamos

Este es el resultado. Yo os sugiero que lo dejéis unas horas reposar en la nevera para que tome consistencia.

Resultado

Resultado

Y esta es mi sugerencia de presentación… Si queréis se puede decorar con una hojita de perejíl o albahaca.

Sugerencia de presentación

Sugerencia de presentación

Ampliación para que veáis la textura.

Ampliación

Ampliación

Se puede acompañar de panecillos, patatas o yuca frita… Eso ya a  vuestro gusto…

Y por este año ya no me da tiempo a escribir más recetas. Os deseo una buena entrada en este año 2015 y que todos vuestros deseos se cumplan. Prometo seguir con mi querido blog; elaborando recetas, poniendo fotitos, siguiendo con la página en facebook… cuando el tiempo me lo permita porque las ganas no se me quitan en absoluto.

Caminante son tus huellas  el camino y nada más

Caminante son tus huellas el camino y nada más

 

Con faldas a lo loco… y yo sin horno.

No me olvido de mi blog, de mis recetas, de mis libros de cocina y, como no, de quien me lea y le interese lo que escribo…

Desde agosto no he puesto ninguna receta propia, pero si he ido poniendo cosas curiosas en mi página de Facebook.  No es que desde entonces no haya cocinado nada, sino que he andado muy liada con mi mudanza.

Sí, me he mudado a un pequeño pisito y he abandonado el ruidoso barrio de Malasaña. Por ahora no tengo televisión ni microondas y ni horno. Esto último me estresa un poquito porque no sé cómo voy a sobrevivir sin este electrodoméstico… Pero está previsto que me compre uno y lo instale como sea lo más rápido posible. Visto lo visto, creo que lo dejaré para las rebajas de enero.

Por cierto, ¡cómo ha cambiado la tipología de hornos…! Me estoy volviendo un poco loquita. Antiguamente solo existían los de gas (calentaban mediante combustión de gas) y los eléctricos (mediante resistencias eléctricas). Y tenían tres posiciones: arriba, abajo o arriba y abajo. Y con eso nos apañábamos para cocinar. Los eléctricos más modernos tenían luz en su interior y también un mando para regular la temperatura. E incluso algunos tenían la función “grill”. El horno de mi madre era una modernidad hace años puesto que tiene grill y aire forzado (lo que se llama convección). Pues bien, yo quiero uno igual que el de casa, pero no es tan sencillo. Aquel horno hoy es un horno “prehistórico”.

A la hora de elegir un horno eléctrico, ahora tenemos que diferenciar principalmente si es independiente o polivalente… Es decir, para entendernos, los que vienen solos (independiente) o los que vienen con mandos integrados para la placa de cocinar (ya sea vitro, inducción…etc). Por otro lado, podemos toparnos con términos como “horno compacto, horno multifunción, horno pirolítico, horno convencional, horno de convección, microondas combi…”. Que si los tamaños, que si tiene cables pelados, que si la normativa para los electrodomésticos ahora es poner una clavija de tres puntas… Me gustaría un poco intentar aclarar toda esta terminología y rollos que nos meten para comprar un simple horno… Porque es que encima te los venden en plan “para los que no cocinan, para los que cocinan poco, para los estudiantes que se hacen pizzas y algo más, para los amateur, para los master chef de la familia”… Un cúmulo de chorradas a mi parecer.

Os expongo un resumen de vocabulario técnico por si algún día pensáis renovar el horno. Por lo menos las palabras no os sonarán raras:

Tipos de hornos eléctricos

–> Horno convencional eléctrico:

Es el horno tradicional de toda la vida. Los de tres posiciones y punto. Tienen un precio asequible, pero comparados con los hornos que hay hoy en día son los más lentos en cocción y, por ende, el consumo energético es mayor.

 –> Horno de convección:

Gracias a una resistencia eléctrica, el horno se calienta y el aire generado en el interior es expulsado por medio de un ventilador. De esta manera el calor se distribuye uniformemente por todo el horno. Calientan a mayor velocidad que uno convencional.

–> Horno multifunción:

Básicamente se llama así porque tienen multitud de funciones programadas. Por ejemplo, descongelar, para hacer pan, grill, para hacer pizzas.

–> Hornos de vapor:

Es un horno multifunción, pero con opción de cocinar con vapor. Necesitan agua y sirven para cocinar todo tipo de alimentos sin perder ninguna vitamina. Son carillos, pero a quién le guste la vida sana es una opción. Eso si, por lo que he leído algunos necesitan toma de agua, otros tienen un depósito que hay que rellenar…

–> Microondas combi:

Es un electrodoméstico dos en uno: es un microondas y un horno de convección. Suelen tener un tamaño entre medias de un microondas normal y un horno. A veces suele tener funciones programadas como descongelar, cocción pizzas, pollo… En estos casos, normalmente el electrodoméstico combina las ondas del micro y el aire de la convección para hacer los platos más rápidamente. Esto es un punto fuerte y a favor de estos aparatos. Pero, y esto es importante, aunque por fuera son rectangulares, la bandeja de cocción suele ser redonda. Para mí es el inconveniente que yo veo a este electrodoméstico. Yo tuve uno hace años, que, desgraciadamente me robaron de la parcela, y la verdad es que como microondas funcionaba fenomenal, pero con la función de horno no me valía cualquier molde. Ahora hay unas virguerías impresionantes, pero preparad el monedero porque son supercaros… Mi consejo es que si sois cocinillas y os cabe un horno y un micro por separado, ni lo dudéis. Otra cosa es que viváis en un minipiso, el espacio sea limitado y no uséis mucho el horno. En este caso es un instrumento ideal. Encima suelen llevar función de descongelar, cocción de pizzas…

–>Horno compacto:

Son hornos con unas dimensiones inferiores  (40 – 45 cm de altura) a la estándar. Suelen ser multifunción. Ideales para espacios pequeños. Las opiniones son diversas, pero es una opción para espacios pequeños.

¿Cómo limpiamos un superhorno hoy en día?

Otras cosas que podéis tener en cuenta a la hora de comprar un bonito horno es el tema de la limpieza. Yo siempre he limpiado mi horno con un paño húmedo y punto; también con algún producto especializado tipo espuma a base de amoníaco (madre mía, casi te intoxicabas con el flu flu). Ahora muchos hornos tienen un sistema de autolimpieza.

El sistema más conocido es la pirólisis (los hornos pirolíticos). Consiste en poner el horno a unos 500º de temperatura durante unos momentos. Con lo cual, toda la suciedad que haya, se convierte en cenizas y con una simple pasada de bayeta tenemos el horno como nuevo. Lo negativo de la pirólisis es que consume una burrada de energía.

Otros sistemas como Hydroclean (marca Teka), Aqualisis (marca Balay) … utilizan el agua y el vapor que se genera en el interior para que la suciedad se desprenda de la superficie. Cuando el horno se enfría, se pueden retirar los restos que hayan caido. Estos sistemas apenas consumen energía porque no llegan a ponerse más que a 60º.

 Tipos de apertura de puerta

Antiguamente solo había una y punto. La puerta abatible hacia abajo de toda la vida. Es lo que hoy en día se llama como “puerta convencional”. Hay que tirar de la bandeja hacia fuera para poder manipular los alimentos que estemos cocinando.

Pero actualmente tenemos hornos con puerta lateral tanto a la derecha como a la izquierda. La apertura suele llegar hasta los 180º. Según he leído, hay que nivelar muy bien el armario en el que se instale, porque si no la puerta tenderá a cerrarse sola mientras manipulamos la comida.

Otra modalidad son los hornos con puerta frontal extraíble. Ésta se desplaza suavemente hacia el exterior. Como si fuera un cajón de cocina. Personalmente estos últimos hornos los utilicé en Alemania y son supercómodos. Puedes meter los alimentos con mucha más facilidad; puedes poner dos bandejas…

Guías extraíbles…¿eso qué es?

Toda la vida hemos encajado las bandejas del horno en la cavidad apoyándonos en los salientes que había en las paredes… Ahora encontramos hornos con guía extraíbles o telescópicas. Éstas son unas barras de acero que están adheridas a las paredes y que permiten introducir y extraer la bandeja sin mayor problema. Por un lado facilita el trabajo y por otro evita quemaduras.

Puerta fría…¿eso qué es?

Actualmente la seguridad es un factor importante. Hay que evitar a toda costa quemarnos al cocinar. Al respecto hay varias propuestas que nos ofrecen los distintos modelos de hornos del mercado.

La primera corresponde a los llamados “hornos de puerta fría”. Es una opción que algunas marcas nos ofrecen y viene de perlas si hay nenes pequeños en casa. Aunque el horno esté en funcionamiento, la puerta si la tocamos está fría y no te quemas. Siempre se respeta la temperatura que marca la normativa europea.

Hay hornos que tienen una protección térmica que no es más que poner varios cristales en la puerta del horno para que la temperatura de esta no supere unos determinados grados (suelen ser como tope 50ºC)

Otros tipos son los que bloquean la puerta automáticamente cuando están en marcha, otros que incorporar un sistema de ventilación dinámica. Así la temperatura exterior del aparato se reduce.

¿Todos los hornos miden igual?

Definitivamente no. Hay que tener muy claras las dimensiones del horno que queremos comprar y el hueco que tengamos en la cocina. Los hay de 60 cm e incluso de 90 cm. No olvidemos que siempre hay que dejar espacio para una adecuada ventilacion. Por otro lado, la capacidad interna del horno puede variar mucho. Siempre se expresa en litros. Hay minihornos y otros que pueden llegar a los sesenta litros.

¿Cuánto puede consumir un horno eléctrico?

La potencia de un horno se expresa en watios. Cuanto mayor es la potencia, antes se cocinará el alimento. Pero siempre hay que mirar la etiqueta energética para comprar un aparato que cumpla el nivel máximo de eficiencia con arreglo a la normativa de la Unión Europea. De esta manera evitaríamos consumos innecesarios. La clasificación se hace desde la letra A (siendo ésta la de mayor eficiencia) a la G (la de menor eficiencia).

¿Qué funciones queremos para nuestros horno?

La nomenclatura es extensísima e incluso cada fabricante tiene una propia. Y esto es lo que a mí me trae loquita… Hay funciones superprácticas y otras que son chorradas. Ejemplos:

  • calor superior e inferior
  • calor superior e inferior por convección (aire caliente)
  • precalentamiento rápido
  •  grill
  • hacer pan
  • cocción pizzas
  •  descongelación
  • mantener caliente

¿Qué más nos podemos encontrar…? ¡ah si! Horno con mandos escamoteables. Pues esto ni más ni menos es que el mando se mete hacia dentro y así no se puede limpiar mejor la superficie del horno.

Para terminar mi extenso post, solo he de añadir que he estado viendo los hornos del IKEA. Hay dos que tienen las mismas funciones pero con diferente precio… ¡no lo entiendo! Curiosead el horno Realistisk (199€) y el Tjänlig (249€).

Yo, mientras, sigo en mi indecisión…

Sí, compro en el LIDL ¿y qué?

Muchas personas piensan que comprar en supermercados tipo DIA, LIDL o ALDI es sinónimo de mediocridad y de estar “sin un duro” en el bolsillo. Nada más lejos de la realidad, en estos centros te puedes encontrar a una variada fauna humana comprando todo tipo de productos: desde los que van porque realmente buscan productos baratos hasta los que buscan algo en concreto que han visto anunciado.

Yo hoy quiero hablaros de mi querido LIDL, ese supermercado alemán que hace que me gaste el dinero en los alimentos más extravagantes, exóticos y por qué no decirlo, en oferta. Yo no me considero una persona caprichosa, pero el LIDL hace que me convierta en una compradora compulsiva de cualquier “chorrada” alimenticia.

Esta mañana he ido a comprar y de repente me he dado cuenta que tenía la cesta llena de cosas y que todavía no había abierto la lista de la compra. Resulta que a partir del lunes empieza una promoción de productos de China, Japón, India y de Tailandia. Y hoy ya lo tenían todo puestecito… ¡¡Y he caido como una chiquilla y he “arramplado” con un montón de productos!! Y más que me hubiera llevado pero, o me llevo dos carritos o lo llevo claro.

Productillos asiáticos

Productillos asiáticos

Si te gusta cocinar a veces puedes encontrar productos a muy buen precio con una buena calidad mucho más baratos que en los super tipo El Corte Inglés o similar. Y este ha sido el caso. Así que si os gusta la comida oriental os aconsejo que vayáis a echar un vistacillo. Tenéis de todo.

Aprovechando mi nueva cámara de fotos… he hecho unas fotitos de lo que he comprado…

 Cerveza china Tiger; a 0.49€ la unidad

Cerveza Tiger

Cerveza china Tiger

Leche de coco a 1.19€

Leche de coco

Leche de coco

Había cuatro tipos de currys: yo he cogido el Karma Curry  y el Madras Curry; cada latita a 1.69€

Currys varios

Currys varios

Pimienta de Sichuan, a 0.99€

Pimienta de Sichuan

Pimienta de Sichuan

Guindilla entera, a 0.99€

Guindilla entera

Guindilla entera

Preparados para hacer fideos estilo Bami Goreng y Szechuan cada paquete a 0.99€.

Preparado para hacer pasta

Preparado para hacer pasta

Fideos Chow Mein a 0.69€ y Fideos para Wok a 0.79€

Fideos varios

Pasta para prepara en cinco minutos Yum Yum sabor pollo cada paquete a 0.39€

Pasta ráida

Pasta rápida

Aceites de sésamo y para wok. Cada uno a 1.49€. Sin duda lo más caro, pero fundamental para este tipo de comida.

Aceite de sésamo y para wok

Preparados para hacer Chop Suey, Thai Curry y Asian Style, cada uno a 0.49€

Mixes para comida

Mixes para comida

En el anterior post os comenté que en el LIDL vendían arroz basmati. El kilo de envase normal te sale a 1.99€.

Esta bolsa de dos kilos sale a 2,99€.

Arroz basmati

Por último unas galletitas de la suerte; la cajita a 1.69€

Galletitas de la suerte

Galletitas de la suerte

 Hay muchos más productos en venta: salsa de ostras, algas nori, arroz para sushi, wasabi, salsa de soja, cervezas… Pero yo ya me planté y no compré más que lo que ponía en mi lista de la compra, usease esto:

Lista de la compra

Llegué a casa así de cargada:

Carrito a reventar

Es gracioso, porque en el transcurso de mi compra, vinieron dos señoras a hablar con el encargado preguntando por “la máquina de coser”. Resulta que hoy vendían máquinas de la marca Singer a 90€. La respuesta en ambas ocasiones fue la siguiente: “se han agotado. Esta mañana había treinta personas haciendo cola y se las han llevado todas. Si quiere una máquina tendrá que ir al LIDL en Carabanchel; allí queda alguna todavía”. Y no eran ni las once y media de la mañana…

Otra anécdota que me ha sucedido fue en la cola: la señora que llevaba delante llevaba un cesto entero de bandejas de carne. Todas ellas con una pegatina de 30% de descuento. Me explicó que ella compra habitualmente todo lo que está 30% más barato y lo congela…

En resumen, el LIDL es un mundo. ¿Por qué me gusta? No solo por los precios, sino también porque tiene muchos productos que en otros comercios no existen o valen una pasta, la calidad y la oferta es buena…. Desde el punto de vista cultural es un lugar de encuentro de muchas nacionalidades, razas, religiones… Es muy curioso observar a cada uno de los compradores que deambulan por el supermercado. Me estoy acordando de una señora mayor que se ha llevado lo menos tres kilos de calabacines porque estaban en oferta. Para mis adentros me pregunto que qué va a cocinar con tanto calabacín. Seguramente la respuesta sea que la señora simplemnte ha visto la oferta y ha comprado compulsivamente. Es la cara oculta de las ofertas, que todos caemos y compramos de más… Pero bueno si no se engañara al consumidor de alguna manera, otros no podrían ni comer. Es la cadena de la sociedad del bienestar.

Para finalizar el post, voy a abrir una galletita de la suerte y ahora mismo os pongo lo que me ha salido:

“You are very ambitious; yo will achieve great things”

“Eres muy ambicioso; alcanzarás grandes cosas”

 

Ya se verá…

Curry de pollo con leche de coco

Curry de pollo y arroz basmati

Curry de pollo y arroz basmati

Si, ya sé que hace un montón que no escribo en el blog. Empecé poniendo una receta a la semana y ahora esto se ha convertido en una receta al mes. Y no es que no cocine y no “fotodocumente” las recetas; es que luego hay que pasar las fotos al ordenador, seleccionar las mejores, ponerles un marquito, una firma y luego ponerte a redactar el “cómo se hizo”. Parece chupado y no lo es. Encima mi amiga Inés me dejó su cámara reflex Nikon D5000 y he estado experimentando a hacer fotos con su cámara y con la mía Lumix de toda la vida… Conclusión: de una misma receta tengo un montón de fotos dobles hechas con dos cámaras (así compruebo colores, luz, exposición…). Pero bueno, que por mucho que os cuente el trabajo que conlleva tener un blog culinario, no tengo excusa para no escribir más asiduamente.  Si algo te gusta, a por ello y a disfrutarlo. Por lo menos es lo que te diría cualquiera.

Esta versión de curry de pollo es muy elaborada, con muchas especias, con ingredientes que para algunos se pueden ir de presupuesto, pero que sale exquisita. Si eso para un próximo post hago una versión “bbb” (buena, bonita y barata) que se adapte a cualquier bolsillo.

Ingredientes

Ingredientes

Qué necesitamos:

  • 2 pechugas de pollo troceadas
  • 1/2 cebolla
  • 1 pimiento rojo
  • zumo de un limón o de una lima
  • 1 lata de leche de coco
  • 1 cucharada rasa de pimentón
  • 1 cucharada rasa de curry en polvo
  • 50 g de jenjibre fresco o 1 cucharadita de jenjibre seco
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita cúrcuma molida
  • 1 cucharadita colmada de cominos molidos
  • 1 trocito pequeño de canela en rama o una cucharadita escasa de canela en polvo
  • unos granos de pimienta
  • 1/2 cucharadita de cardamomo en polvo
  • una punta de cuchillo de pimienta
  • aceite de girasol o de sésamo (es lo ideal, pero si no se tiene pues el de oliva)
  • cilantro o perejíl para decorar

Para guarnición arroz basmati

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que tenemos que hacer es dejar marinando el pollo. Cogemos las pechugas de pollo, las limpiamos bien y las cortamos en trocitos más o menos regulares.

Troceamos la pechuga en trocitos más o menos iguales

Troceamos la pechuga en trocitos más o menos iguales

El marinado se preparara mezclando el zumo de limón, el pimentón, el curry y un poquito de sal.

Removemos el marinado, echamos el pollo troceado, mezclamos y lo dejamos macerar en la nevera unos veinte minutos (tiempo en el que haremos la salsa de curry).

Para hacer la salsa: ponemos en una sarten una cucharada de aceite de girasol y otra de sésamo a calentar. Si no tenéis estos aceites, podemos poner aceite de oliva. Un apunte: el aceite de sésamo tiene un sabor muy fuerte (a parte de que es muy caro…). Yo os recomiendo que si utilizáis este aceite, siempre lo combinéis con otro. En este caso lo mejor es aceite de girasol -que tiene un sabor neutro- con el de sésamo. Si combináis el de sésamo con el de oliva, tened en cuenta que el sabor del de oliva será más fuerte. Pero vamos, que en cuestión de aceites para hacer esta receta, utilicéis el que teneis en casa si no queréis comprar el de sésamo. Tampoco pasa nada; es cuestión de sabores.

Pelamos el jenjibre y lo troceamos. Con los dientes de ajos hacemos lo mismo, pero los cortamos en láminas.

Echamos el ajo y el jenjibre a la sarten. Salteamos un poquito y añadimos la ramita de canela, los granos de pimienta, el cardamomo y los cominos. Si tenéis jenjibre en polvo, pues es lo mismo. Pochamos primeramente el ajo con el jenjibre seco y luego el resto de  especias

Jenjibre y ajo

Jenjibre y ajo

Cuando el ajo está más o menos hecho, incorporamos la cúrcuma y el comino. Sofreimos todo y lo retiramos del fuego.

 

Abrimos la lata de leche de coco y añadimos más o menos la mitad del contenido. Dejamos que reduzca un poquito y que los sabores se mezclen.

15

Traspasamos la salsa a un vaso alto de batidora y lo trituramos con el resto del bote de leche de coco. Reservamos.

Cortamos en juliana la media cebolla, lavamos y cortamos el pimiento rojo también en juliana (cortar en tiras alargadas). Ponemos una sarten ancha y grande a calentar con un poquito de aceite. Puede ser de girasol, sésamo o de oliva, como ya he dicho anteriormente.

Pochamos pimiento rojo y cebolla

Pochamos pimiento rojo y cebolla

Pochamos lentamente las verduras y luego incorporamos el pollo.

Cuando se haya hecho bien añadimos la salsa.

Añadimos la salsa

Añadimos la salsa

 

Y dejamos reducir unos diez minutos.

Por último habría que hacer el arroz basmati u otro arroz que tengáis. A mí, para esta receta y cualquiera que tenga una salsa de curry me gusta el basmati, que es un arroz de grano largo que tiene un sabor muy suave y muy rico. Este tipo de arroz es un poco más caro de lo normal, aunque ya se está popularizando mucho en los supermercados. Yo os recomiendo que lo compréis en el LIDL, que está muy bien de precio. Mi receta para hacer el arroz blanco es muy simple: cojo un diente de ajo, lo pelo, le quito la raiz y lo pongo a dorar un poquito en un cazuela con aceite de oliva. Cuando esté dorado, echo la medida de arroz que haya calculado, por ejemplo un vaso. Lo remuevo hasta que veo que el grano está transparente. Vierto en la cazuela dos vasos de agua (siempre hay que calcular dos medidas de agua por una de arroz). Remuevo. Yo suelo añadir un trocito de cáscara de limón, un poquito de perejíl o de hierbabuena, sal y una puntita de cuchillo de cominos. Dejo que se haga a fuego medio hasta que el agua se ha consumido. Si veo que no se ha hecho del todo, le añado un chorrito de agua para que se termine de hacer.

Emplatado final:

Al arroz le podéis poner un poquito de perejíl picado por encima…

Emplatado final

Emplatado final

 

Otra visión

Otra visión

 

Espero que os haya gustado.

Apfel Streuselkuchen o mi versión crunchy de tarta de manzana

Apfel Streuselkuchen

Apfel Streuselkuchen

Hace tres semanas fue mi cumpleaños y para celebrarlo en la oficina se me vino a la cabeza hacer una de mis tartas favoritas: Apfel Streuselkuchen o en cristiano “Tarta de compota de manzanza crunchy” (la verdad es que no sé muy bien cómo traducirlo pero así queda bien).

Mi primer reto fue encontrar el libro en el que estaba la receta: un libro de cocina alemana que me compré hace casi veinte años en uno de mis viajes a Berlín. Sabía que lo tenía guardado en alguna caja de cartón que todavía no he desembalado de mi mudanza… Al final no me hizo falta rebuscar entre las cajas; recordé que esta misma receta se la había enviado por mail a mis amigos Alex y MJ hace ejem, ejem unos trece años (los buenos correos y las buenas amistades no desaparecen a pesar de los años). Así que adapté cantidades a ese pedazo molde que me regaló mi madre el año pasado y asunto arreglado.

Me encanta el sabor de la manzana con la canela y la masa crunchy de por encima… Para merendar con un buen té o un buen cafecito está deliciosa. Mi recomendación es hacerla de un día para otro. Así los sabores y la masa reposarán y estará más buena…

Qué necesitamos:

Los ingredientes están pensados para un molde rectangular de 38 x 25 x 7 cm (L x A x P). Si queréis hacer una versión más pequeña tipo molde circular tamaño normal (20-25 cm) os pongo en letrita roja las medidas.

Para la masa base:

  • 450 gr. de harina de trigo                             (150 g)

    Ingredientes masa base

    Ingredientes masa base

  • 300 gr. azúcar                                                 (100 g)
  • 2 sobre de azúcar avainillada                      (1 sobre)
  • 3 huevos                                                          (1 huevo)
  • 300 gr de mantequilla o margarina          (100 g)
  • un sobre de levadura química                     (1 cucharadita rasa)
  • una pizca de sal                                             (una pizca de sal)

Para el relleno:

  • 2 kg y 1/2 de manzanas por ejemplo reineta       (1 kg y 1/2 manzanas)
  • 150 gr de azúcar                                                         (75 g)

    Ingredientes de la compota

    Ingredientes de la compota

  • 125 gr. de mantequilla o margarina                       (75 g)
  • una cucharada y media de canela molida             (dos cucharaditas)
  • el zumo de un limón y medio                                  (zumo de medio limón)
  • un chorrito de brandy o vermú                                (un chorrito escaso)
  • agua (opcional)

Para el Streusel o la masa crunchy:

  • 450 gr harina                                                      (150 g)
  • 30 gr. azúcar                                                        (10 g)
  • 1 sobre y medio de azúcar avainillada            (1 sobre)
  • 300 de mantequilla o margarina                     (100 g)
  • una cucharadita de canela (opcional)             (1/2 cucharadita)

Para decorar un poquito de azúcar glas

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que vamos a hacer es la compota de manzana. La receta la tenéis ya en otro post que publiqué. La podéis recuperar pinchando aquí. De todas maneras hago un breve repaso en fotos.

Lo primero que vamos a hacer es exprimir los limones para tener el zumito ya preparado. Lavamos las manzanas, las pelamos y hacemos daditos. Os aviso que pelar dos kilos de manzanas lleva su tiempo. A la par que hacemos esto, cogemos una olla grande, ponemos la mantequilla a calentar lentamente a fuego bajo. A medida que vamos cortando las manzanas vamos echándolas a la olla. Si vemos que se nos empiezan a poner un poco negritas (se empiezan a oxidar) las rociamos con un poquito de zumo de limón.

Cuando ya tengamos todas las manzanas en la olla incorporamos el resto del zumo de limón, el chorrito de vermú blanco (yo es lo que tenía en ese momento) y el azúcar previamente mezclada con la canela. Y dejamos que se vaya haciendo lentamente la compota unos veinte minutos a fuego medio bajo. Removemos de vez en cuando. Las manzanas tienen que reducir mucho; incluso se desharán quedando como una pastita. Bueno también podéis ayudaros de una cuchara de madera para machacar los trozos grandes que hayan quedado. Dejamos que se enfríe.

Compota terminada

Compota terminada

Otra foto más de cerquita

Otra foto más de cerquita

Para la masa molde.

Cogemos un bol grande y mezclamos la harina y la levadura.

Mezclamos harina y levadura

Mezclamos harina y levadura

Hacemos un hueco en medio y echamos el azúcar, la mantequilla (tiene que estar del tiempo), los huevos y la sal.

Amasamos con las manos hasta que quede una masa pegajosa, pero que no se deshaga.

Amasamos con las manos

Amasamos con las manos

Si vemos que se nos pega demasiado a las manos podemos arreglarlo incorporando un poquito más de harina. Formamos una bola, la envolvemos en papel de plástico y la dejamos reposar en la nevera unos diez – quince minutos. Más que una bola, yo hice un churro gigante.

Mientras esperamos a que se enfríe la masa, seguimos con nuestra compota. Yo lo que hago es que cuando está ya hecha, la cuelo para quitar todo el jugo que sueltan las manzanas y así no empapuzar la masa. Si nosotros ponemos un relleno muy líquido encima de una masa, ésta no subirá nada y nos quedará chiclosa.

Escurrimos la compota

Escurrimos la compota

Seguimos con la masa. La sacamos de la nevera y cortamos dos tercios de la masa. El tercio que queda lo metemos otra vez en la nevera. Cogemos un rodillo de cocina y estiramos la masa entre dos folios de papel de cocina y la vamos dando formita rectangular. Esto es superpráctico. Si véis que la masa se adhiere mucho al papel y que no se despega bien podéis echar un poquito más de harina. Vamos encendiendo el horno a unos 180º.

Cogemos dos tercios de la masa

Cogemos dos tercios de la masa

El molde que utilicé fue uno que me regalaron mis padres que es de un tamaño de 38 x 25 x 7 cm. La base sobresale un poquito y se puede utilizar como bandeja de horno…. Sencillamente me encanta porque es superpráctico. El molde lo unté con un poquito de aceite y lo forré con papel de cocina.

Ponemos la masa en el molde sin hacer los bordes todavía. La pinchamos y la vamos a hornear unos 15 minutillos. Este es para mi un paso fundamental… Antes, las bases de tartas rellenas me quedaban crudas porque directamente metía todo en el horno a hacerse a la vez. Pero desde que horneo previamente la base, la verdad es que las tartas me quedan muy buenas.

Cuando ya se ha hecho la base, vamos a dejarla que se enfríe y en este tiempo aprovechamos para hacer el Streusel o Crunchy.

Mezclamos la harina, el azúcar y la mantequilla con las manos. Si os gusta la canelita, le podéis añadir una cucharadita extra.

En este caso la masa no tiene que quedar compacta sino suelta como si fuera miga de pan. Si vemos que se nos queda muy apelmazada podemos añadir más harina para poder lograr ese efecto de miga.

Ya vamos terminando la tarta. El horno sigue encendido ¿vale?

Sacamos la masa que nos quedaba en la nevera. Con ella tenemos que hacer un borde a la masa base. Podemos hacer cordeles con la masa, aplastarlos y colocarlos en el molde. Cuando lo hemos terminado, rellenamos la tarta con la compota. La distribuimos bien; incluso podemos aplastar algún trocito que nos quede grande.

Por último espolvoreamos con el Streusel o Crunchy hasta tapar todo el relleno.

Bueno, pues solo queda meter la tarta en el horno unos treinta minutos a 200º o hasta que veáis que la parte de arriba se ha hecho (está oscurita y tostadita)…. La casa olerá estupendamente.

Tarta lista para entrar en el horno

Tarta lista para entrar en el horno

El remate final cuando está hecha es cubrirla con un poco de azúcar glacé. ¡Y listo!

Para desayunar o merendar es perfecta…

Porción emplatada

Porción emplatada

Otra porción...

Otra porción…

A las dos de la tarde casi no quedaba nada…