Carpaccio de calabacines con aceite de albahaca, queso Parmigiano y piñones.

Carpaccio de calabacines

Carpaccio de calabacines

Por fin, la receta más esperada que triunfó en Navidades. Siento el retraso, pero poco a poco me estoy poniendo al día.

La historia de esta receta se remonta a la visita de la Feria Biocultura 2014. No sé si os suena; es la feria anual de productos ecológicos y de consumo responsable. Tiene varias sedes (Madrid, Valencia, Bilbao y Barcelona). En Madrid casi siempre es en noviembre. Yo todos los años procuro ir. Aunque si os digo la verdad, cada vez me gusta menos. Está perdiendo el espíritu que tenía años atrás. Ahora es puro negocio y la parte “bio”- vida sana- se está olvidando. Nunca entenderé por qué ser alternativo (por no poner opción sana de vivir) en España es para personas con un alto nivel adquisitivo. Te gastas los cuartos sin darte cuenta. Todo es carísimo y uff, creo que se confunden muchos conceptos en el ámbito del consumo responsable. Un producto que aquí sólo encuentras en herbolarios o tiendas “bio”, en Alemania lo encuentras en cualquier supermercado y a un precio asequible… Nunca lo entenderé.

Por otro lado, es una moda el ser alternativo, ¿no?. El tomar leche de cualquier cosa que no sea vaca, cabra, oveja ahora es lo que se lleva. Hay muchas intolerancias que antes ni existían. “Ahora en vez de tomarme un yogurt normal, me tomo uno con soja, que es más sano”, puedes escuchar por ahí. El pan, que sea con semillitas y de cualquier cereal que no sea trigo…. También hay multitud de ofertas de cursos “zen”, talleres, terapias alternativas, viajes alternativos…. toda una red de servicios que se resumen en negocio. Con esto, no es que esté en desacuerdo, pero no me gusta el cariz que está tomando el universo alternativo. Yo como de todo, me he criado con leche de vaca, con trigo y demás alimentos que hoy en día según dicen pueden ser alérgicos… etc. Llevo desde el 2008 yendo a talleres y vacaciones alternativas; desde pequeña me ha atraído este mundo; un mundo que antes se relacionaba con los hippies, personas con rastas, un mundo prohibido o simplemente mal visto por una sociedad encasillada en un único modelo de vida. Y he observado durante estos años, que hay de todo un poco; personas que creen en una vida alternativa, sana, en la que se cuida al ser humano por dentro y por fuera. Y luego hay otras que se aprovechan y quieren sacar dinero. Y, también he de decirlo, hay personas que por estar a la moda, se apuntan a cualquier actividad “alternativa” para quedar bien entre sus amigos. El Fin de Año pasado estuve en Gredos, en unas vacaciones como se dice ahora “alternativas”, diferentes a lo que entendemos por normal. Sin querer escuché la conversación telefónica de una chica que decía algo así a su interlocutor: “Tía, ¿a qué no sabes dónde estoy? Estoy en Gredos en un rollo para singles alternativo al que me he apuntado. Si, mola mucho esto”. No me extraña que la “otra alternativa” se esté desvirtuando tanto…

Me estoy acordando ahora mismo de la primera mujer de Paul McCartney; se llamaba Linda, gran defensora de los animales y fotógrafa. Era vegetariana. Hay una web en inglés con sus recetas (pinchad aquí). Si os interesa mucho, una de sus hijas, Mary, tiene un libro titulado Mis recetas caseras. Cocina vegetariana para toda la familia. Os dejo un enlace por si queréis leer una crítica al libro. Yo la verdad es que lo hojeé en su día, pero más no puedo opinar.

 A lo que iba… estuve en Biocultura porque quería asistir a una conferencia titulada Comunicación no violenta, impartida por mi amiga Beatriz Blázquez. Estuvo muy bien. Y para celebrar el reeencuentro nos fuimos a cenar unos cuantos amigos a un restaurante vegetariano llamado Natural’s, situado en el Centro Comercial Dreams Palacio de Hielo (Calle Silvano 77, 28043 Madrid). Allí es dónde probé este plato. Me encantó y es facilísimo de hacer.

Qué necesitamos (para cuatro personas):

  • un calabacín grandecito
  • un puñado de piñones
  • aceite de albahaca
  • queso Parmigiano Reggiano

Cómo lo hacemos:

Lo primero que tenemos que hacer es lavar el calabacín y cortarlo en finas láminas. Lo podemos hacer de varias maneras: con un cuchillo afilado, con una máquina eléctrica de cortar (mi caso) o con un cortaverduras/rallador o mandolina que se llama ahora. Yo puse la cortadora al uno, es decir, la mínima distancia de corte. Las láminas cuanto más transparentes sean mejor.

Cortamos el calabacín

Cortamos el calabacín

 Lo ponemos en un platito.

Ponemos las rodajitas en un plato

Ponemos las rodajitas en un plato

Ahora ponemos una sarten al fuego para tostar los piñones un poquito. Hay que estar vigilando porque se tuestan en nada. Luego, los dejamos enfriar y los partimos con las manos en trocitos más pequeños.

Tostamos los piñones y los cortamos

Tostamos los piñones y los cortamos

El queso Parmigiano Reggiano lo venden en cuñas triangulares. Habría que cortarlo también en láminas muy finas, casi transparentes. Es un queso un poquito duro de partir, pero con un sabor único.

Partimos el queso en láminas

Partimos el queso en láminas

Incluso lo podemos partir todavía en más cachitos.

Más cachitos

Más cachitos

Ya faltaría emplatar. Es muy fácil. Disponemos las rodajitas de calabacín en un plato que tengamos mono. Esparcimos los piñones, el queso y por último un chorrito generoso de nuestro aceite de albahaca. Y el resutado final es este:

Preesentación

Preesentación

¡A disfrutar!

Enero se me va… una reflexión y una receta: aceite de albahaca

Hoy es el último día del primer mes del 2015. Para mí, el año no ha empezado muy bien y ando un poco bajita de ánimos. Es increíble cómo las personas nos podemos hacer tanto daño sólo utilizando las palabras… Es saber exactamente los vocablos perfectos para poder herir a una persona y hundirla. Soy filóloga y sé de lo que hablo. Puede parecer un poco tremebundo esto que digo, pero es así. Las manipulación que sufre la humanidad a través de la palabra viene ya desde muy antiguo. Es muy potente y muy desconocida.

¿Qué tiene que ver todo esto con un blog de cocina, conmigo misma? Pues todo y nada… básicamente mi estado anímico y una pequeña reflexión de lo que veo a mi alrededor. Cómo puede influir lo que verbalizamos, lo que decimos a otras personas, la importancia de la comunicación correcta (si eso existe de verdad), de cómo emitimos el mensaje, cómo lo recibimos, si hay ruido que nos impida una escucha atenta, nuestro conocimiento sobre el tema, las palabras… No pretendo hacer un ensayo ni voy a describir el concepto de comunicación, pero bueno, es lo que ahora mismo tengo en la cabeza: la vida secreta de las palabras.

Laboralmente siento que se ha acabado una etapa en mi empresa y he de empezar una nueva. Estoy muy dolida y muy triste por ello; porque no ha sido por elección mía, sino por imposición o imperativo. Muchos años dando lo mejor de mí misma para quedarme dónde estoy, en mi mismo puesto, sin poder ascender. Ahora estoy de vacaciones para poder reflexionar de cómo afrontar esta nueva situación. Puede ser una oportunidad si se mira de otra manera. Esto el tiempo lo dirá. Menos mal que tengo el apoyo de algunos compañeros de otros departamentos que me tienen en muy alta estima. Y ahí he de seguir, reconociéndome a mí misma como la mejor en mi área. Y no dejándome que otros me manipulen con palabras vacías y banales para hundirme. Seguro que me espera algo mejor.

Gracias a que mantengo muy vivas dos de mis grandes aficiones (la montaña y la cocina) aquí estoy. Con muchas ganas de seguir con mi blog, salir a andar el máximo posible a la montaña y disfrutar de mi tiempo libre, que para eso es mío… no regalando nada de ese espacio a quien no se lo merezca.

Prometí en Facebook poner la receta del Carpaccio de calabacines con aceite de albahaca, piñones y queso Parmigiano. Pero primeramente hay que hacer el aceite. Es lo que vamos a hacer hoy. Os presento dos variantes. Yo he hecho las dos y la verdad es que están muy bien. Y además este aceite tiene muchos otros usos en la cocina: para ensalada de tomates, arroz, filetes de pollo o de cerdo… etc. Si no os convencen estas versiones, en internet hay otras muchas.

ACEITE DE  ALBAHACA

Qué necesitamos para las dos variantes:

Ingredientes

  • tres ramilletes de hojas de albahaca (yo compré un paquetito en el Carrefour).
  • botella oscura de +/- 500 ml (yo reutilicé una de cerveza negra). Pero vamos un bote de cristal vale.
  • bote de cristal o de plástico para salsas/aceite.
  • 500-600 ml aceite de oliva virgen.

a) Modalidad A.

Es la más rápida y cómoda. Se hace en un plis.

Cogemos los ramilletes de albahaca, las lavamos y las secamos perfectamente. Las separamos del tallo y las ponemos en el accesorio de picar de la batidora. Si no tenéis este accesorio, pues lo hacemos en el bol que tenga la batidora.

Ponemos las hojas en

Ponemos las hojas en el accesorio de picar

Añadimos el aceite poco a poco mientras picamos.

Añaimos el aceite

Añaimos el aceite

Procedemos a picar.

Picamos

Picamos

Y el resultado es el siguiente…

Luego lo podemos poner en un bote de cristal o en bote de plástico especial para salsas, aceites. Esto se puede encontrar en cualquier tienda o “chino” de barrio. Solo hay que agitar y echar en el alimento que elijáis.

b) Modalidad B.

Es la más lenta, pues el aceite tiene que reposar aproximadamente un mes.

Hacemos lo mismo que en la opción A: cogemos los ramilletes de albahaca, las lavamos y las secamos perfectamente. Las separamos del tallo, las doblamos y las vamos introduciendo en la botella de cristal de una en una.

Doblamos la hoja

Doblamos la hoja

Introducimos las hojas

Introducimos las hojas

Añadimos el aceite a la botella:

Añadimos el aceite

Añadimos el aceite

Y cerramos la botella.

Embotellado

Embotellado

Detalle del embotellado.

Detalle

Detalle

Ahora lo tendríamos que dejar en un sitio oscuro aproximadamente un mes para que el aceite coja el sabor de la albahaca. Pasado el mes podríamos colar el aceite para quitarle las impurezas o posos que tuviera y volveríamos a embotellar. Normalmente se le quitan las hojas, pues después de la maduración, éstas se quedan muy feas.

El próximo post es el del carpaccio. En un par de días o incluso mañana lo tenéis.

Último aporte de este año: dip de pimientos del Piquillo con atún.

Dip de pimientos del Piquillo y de atún

Dip de pimientos del Piquillo y de atún

No quiero despedir el año 2014 sin poner receta alguna. He revisado mis archivos fotográficos y tengo más fotos de comida que recetas publicadas. Uno de mis retos para el próximo año, publicarlas todas y ponerme al día con el blog. Cocino, cocino y no escribo.

Este último trimestre ha sido muy agitado para mí: nueva casa, nuevos vecinos, nuevas aventuras, nuevas experiencias, nuevos amigos montañeros… y me siento feliz y contenta. He de apretarme el cinturón al máximo hasta que me lleguen las primeras facturas de la luz, el teléfono y el gas, pero todo es llevadero.

Sobre mi trabajo, pues muy agradecida por tenerlo tal como está el panorama en España. Cada día más cosas que hacer, más responsabilidades, pero con muchas ganas y mucho optimismo. Mi empresa nunca deja de sorprenderme y, aunque mi trabajo no es de los más agradables, de todo se aprende.

A propósito de mi empresa, este año el evento que preparó mi compañera Laura para celebrar la Navidad me encantó.. Días antes solo nos enviaron un planning del día: una actividad sorpresa a media mañana, comida, tiempo libre y luego cenita y copitas. El caso es que nos vino a recoger a la oficina un autobús. No os podéis imaginar el pequeño atasco que se formó en la Gran Vía de Madrid mientras más de cuarenta personas se subían y se sentaban. Cuando todos estábamos aposentados, el autobús se puso en marcha rumbo a lo desconocido. Nadie sabía nada; a media ruta nos comunicaron por el micrófono que íbamos a un paint ball, que como muchas personas lo habian solicitado pues que este año por fin íbamos a ir. Se formó un poco de revuelo… que si los moratones, que si llevo gafas, que si estoy con tacones…. Depués de un ratito en el autobús, éste se paró y nos tuvimos que bajar en una calle. Pues bueno ¡Fue todo una mentira! No hubo paint ball ni nada por el estilo… ¡¡¡nos llevaron a una escuela de cocina!!! No me lo podia creer… con las ganas que tenía de ir a una. El nombre de la escuela es Escuela de Cocina Cayena. Podéis visitar la página web si pinchais aquí o en la foto.

Tarjeta de visita de Cayena Cocina

Tarjeta de visita de Cayena Cocina

Nos dividieron en tres grupos y todos íbamos a pasar por los tres talleres que habían montado: uno para aprender a cortar jamón, otro para preparar cócteles (Daiquiris, Mojitos, Caipirinha…) y el último de cocina. Lo llaman “Cooking Team Party”. Es decir, todo lo que aprendimos a cocinar nos lo comimos después. Fueron minitapas y comimos en plan cóctel. Nada de estar sentados. Y mientras aprendiamos todo, nos servían de beber vino, cerveza… ¡pena no haberme llevado mi cámara de fotos!.

¿Qué platos hicimos? Crema de zanahoria, yuca frita, dim sum, bocatines de roast beef, cazón en adobo, presa ibérica y tocino, croquetitas de jamón y huevo, samosas de pollo, tarta de plátanos… la verdad es que hubo comida de sobra. Y todo buenísimo. Las recetas de todos los platos las tengo… solo me falta ponerlas en práctica. El caso es que en toda la escuela había una salsa colorada acompañada de patatas y yuca frita en cuencos. La verdad es que estaba buenísima y nos quedamos con las ganas de saber lo que era. Laura nos consiguió la receta y esta Nochebuena la he hecho. Y he triunfado… a mi familia les ha encantado. Además es superfácil de hacer y con ingredientes básicos: queso crema, pimientos del Piquillo, atún de lata…

Qué es lo que necesitamos:

Ingredientes

Ingredientes

  • 250 g queso crema tipo Philadelphia
  • 50 g pimiento del Piquillo
  • 50 g de atún al natural
  • panecillos para untar
  • albahaca/perejíl para decorar

 

Cómo lo hacemos:

Lo primero que vamos a hacer es abrir la lata de atún y la escurrimos en un colador para quitarle todo el líquido que traiga.

Escurrumos el atún

Escurrimos el atún

Hacemos lo mismo con los pimientos; abrimos la lata, escurrimos y lo ponemos en un vaso de batidora. Yo lo puse en el complemento que tengo que es para picar.

Ponemos el pimiento en la trituradora

Ponemos el pimiento en la trituradora

Añadimos el atún y procedemos a triturar.

Incorporamos el atún

Incorporamos el atún

Mezclamos

Mezclamos

Detalle de cómo tiene que quedar más o menos.

Detalle

Detalle

Ahora cogemos una ensaladera y echamos el queso crema.

Ponemos el queso en una ensaladera grande

Ponemos el queso en una ensaladera grande

Mezclamos el queso con la crema de pimiento y atún con la ayuda de una espátula.

Mezclamos con la ayuda de una espátula

Mezclamos con la ayuda de una espátula

¿Váis viendo el resultado?

Mezclamos

Mezclamos

Este es el resultado. Yo os sugiero que lo dejéis unas horas reposar en la nevera para que tome consistencia.

Resultado

Resultado

Y esta es mi sugerencia de presentación… Si queréis se puede decorar con una hojita de perejíl o albahaca.

Sugerencia de presentación

Sugerencia de presentación

Ampliación para que veáis la textura.

Ampliación

Ampliación

Se puede acompañar de panecillos, patatas o yuca frita… Eso ya a  vuestro gusto…

Y por este año ya no me da tiempo a escribir más recetas. Os deseo una buena entrada en este año 2015 y que todos vuestros deseos se cumplan. Prometo seguir con mi querido blog; elaborando recetas, poniendo fotitos, siguiendo con la página en facebook… cuando el tiempo me lo permita porque las ganas no se me quitan en absoluto.

Caminante son tus huellas  el camino y nada más

Caminante son tus huellas el camino y nada más

 

Con faldas a lo loco… y yo sin horno.

No me olvido de mi blog, de mis recetas, de mis libros de cocina y, como no, de quien me lea y le interese lo que escribo…

Desde agosto no he puesto ninguna receta propia, pero si he ido poniendo cosas curiosas en mi página de Facebook.  No es que desde entonces no haya cocinado nada, sino que he andado muy liada con mi mudanza.

Sí, me he mudado a un pequeño pisito y he abandonado el ruidoso barrio de Malasaña. Por ahora no tengo televisión ni microondas y ni horno. Esto último me estresa un poquito porque no sé cómo voy a sobrevivir sin este electrodoméstico… Pero está previsto que me compre uno y lo instale como sea lo más rápido posible. Visto lo visto, creo que lo dejaré para las rebajas de enero.

Por cierto, ¡cómo ha cambiado la tipología de hornos…! Me estoy volviendo un poco loquita. Antiguamente solo existían los de gas (calentaban mediante combustión de gas) y los eléctricos (mediante resistencias eléctricas). Y tenían tres posiciones: arriba, abajo o arriba y abajo. Y con eso nos apañábamos para cocinar. Los eléctricos más modernos tenían luz en su interior y también un mando para regular la temperatura. E incluso algunos tenían la función “grill”. El horno de mi madre era una modernidad hace años puesto que tiene grill y aire forzado (lo que se llama convección). Pues bien, yo quiero uno igual que el de casa, pero no es tan sencillo. Aquel horno hoy es un horno “prehistórico”.

A la hora de elegir un horno eléctrico, ahora tenemos que diferenciar principalmente si es independiente o polivalente… Es decir, para entendernos, los que vienen solos (independiente) o los que vienen con mandos integrados para la placa de cocinar (ya sea vitro, inducción…etc). Por otro lado, podemos toparnos con términos como “horno compacto, horno multifunción, horno pirolítico, horno convencional, horno de convección, microondas combi…”. Que si los tamaños, que si tiene cables pelados, que si la normativa para los electrodomésticos ahora es poner una clavija de tres puntas… Me gustaría un poco intentar aclarar toda esta terminología y rollos que nos meten para comprar un simple horno… Porque es que encima te los venden en plan “para los que no cocinan, para los que cocinan poco, para los estudiantes que se hacen pizzas y algo más, para los amateur, para los master chef de la familia”… Un cúmulo de chorradas a mi parecer.

Os expongo un resumen de vocabulario técnico por si algún día pensáis renovar el horno. Por lo menos las palabras no os sonarán raras:

Tipos de hornos eléctricos

–> Horno convencional eléctrico:

Es el horno tradicional de toda la vida. Los de tres posiciones y punto. Tienen un precio asequible, pero comparados con los hornos que hay hoy en día son los más lentos en cocción y, por ende, el consumo energético es mayor.

 –> Horno de convección:

Gracias a una resistencia eléctrica, el horno se calienta y el aire generado en el interior es expulsado por medio de un ventilador. De esta manera el calor se distribuye uniformemente por todo el horno. Calientan a mayor velocidad que uno convencional.

–> Horno multifunción:

Básicamente se llama así porque tienen multitud de funciones programadas. Por ejemplo, descongelar, para hacer pan, grill, para hacer pizzas.

–> Hornos de vapor:

Es un horno multifunción, pero con opción de cocinar con vapor. Necesitan agua y sirven para cocinar todo tipo de alimentos sin perder ninguna vitamina. Son carillos, pero a quién le guste la vida sana es una opción. Eso si, por lo que he leído algunos necesitan toma de agua, otros tienen un depósito que hay que rellenar…

–> Microondas combi:

Es un electrodoméstico dos en uno: es un microondas y un horno de convección. Suelen tener un tamaño entre medias de un microondas normal y un horno. A veces suele tener funciones programadas como descongelar, cocción pizzas, pollo… En estos casos, normalmente el electrodoméstico combina las ondas del micro y el aire de la convección para hacer los platos más rápidamente. Esto es un punto fuerte y a favor de estos aparatos. Pero, y esto es importante, aunque por fuera son rectangulares, la bandeja de cocción suele ser redonda. Para mí es el inconveniente que yo veo a este electrodoméstico. Yo tuve uno hace años, que, desgraciadamente me robaron de la parcela, y la verdad es que como microondas funcionaba fenomenal, pero con la función de horno no me valía cualquier molde. Ahora hay unas virguerías impresionantes, pero preparad el monedero porque son supercaros… Mi consejo es que si sois cocinillas y os cabe un horno y un micro por separado, ni lo dudéis. Otra cosa es que viváis en un minipiso, el espacio sea limitado y no uséis mucho el horno. En este caso es un instrumento ideal. Encima suelen llevar función de descongelar, cocción de pizzas…

–>Horno compacto:

Son hornos con unas dimensiones inferiores  (40 – 45 cm de altura) a la estándar. Suelen ser multifunción. Ideales para espacios pequeños. Las opiniones son diversas, pero es una opción para espacios pequeños.

¿Cómo limpiamos un superhorno hoy en día?

Otras cosas que podéis tener en cuenta a la hora de comprar un bonito horno es el tema de la limpieza. Yo siempre he limpiado mi horno con un paño húmedo y punto; también con algún producto especializado tipo espuma a base de amoníaco (madre mía, casi te intoxicabas con el flu flu). Ahora muchos hornos tienen un sistema de autolimpieza.

El sistema más conocido es la pirólisis (los hornos pirolíticos). Consiste en poner el horno a unos 500º de temperatura durante unos momentos. Con lo cual, toda la suciedad que haya, se convierte en cenizas y con una simple pasada de bayeta tenemos el horno como nuevo. Lo negativo de la pirólisis es que consume una burrada de energía.

Otros sistemas como Hydroclean (marca Teka), Aqualisis (marca Balay) … utilizan el agua y el vapor que se genera en el interior para que la suciedad se desprenda de la superficie. Cuando el horno se enfría, se pueden retirar los restos que hayan caido. Estos sistemas apenas consumen energía porque no llegan a ponerse más que a 60º.

 Tipos de apertura de puerta

Antiguamente solo había una y punto. La puerta abatible hacia abajo de toda la vida. Es lo que hoy en día se llama como “puerta convencional”. Hay que tirar de la bandeja hacia fuera para poder manipular los alimentos que estemos cocinando.

Pero actualmente tenemos hornos con puerta lateral tanto a la derecha como a la izquierda. La apertura suele llegar hasta los 180º. Según he leído, hay que nivelar muy bien el armario en el que se instale, porque si no la puerta tenderá a cerrarse sola mientras manipulamos la comida.

Otra modalidad son los hornos con puerta frontal extraíble. Ésta se desplaza suavemente hacia el exterior. Como si fuera un cajón de cocina. Personalmente estos últimos hornos los utilicé en Alemania y son supercómodos. Puedes meter los alimentos con mucha más facilidad; puedes poner dos bandejas…

Guías extraíbles…¿eso qué es?

Toda la vida hemos encajado las bandejas del horno en la cavidad apoyándonos en los salientes que había en las paredes… Ahora encontramos hornos con guía extraíbles o telescópicas. Éstas son unas barras de acero que están adheridas a las paredes y que permiten introducir y extraer la bandeja sin mayor problema. Por un lado facilita el trabajo y por otro evita quemaduras.

Puerta fría…¿eso qué es?

Actualmente la seguridad es un factor importante. Hay que evitar a toda costa quemarnos al cocinar. Al respecto hay varias propuestas que nos ofrecen los distintos modelos de hornos del mercado.

La primera corresponde a los llamados “hornos de puerta fría”. Es una opción que algunas marcas nos ofrecen y viene de perlas si hay nenes pequeños en casa. Aunque el horno esté en funcionamiento, la puerta si la tocamos está fría y no te quemas. Siempre se respeta la temperatura que marca la normativa europea.

Hay hornos que tienen una protección térmica que no es más que poner varios cristales en la puerta del horno para que la temperatura de esta no supere unos determinados grados (suelen ser como tope 50ºC)

Otros tipos son los que bloquean la puerta automáticamente cuando están en marcha, otros que incorporar un sistema de ventilación dinámica. Así la temperatura exterior del aparato se reduce.

¿Todos los hornos miden igual?

Definitivamente no. Hay que tener muy claras las dimensiones del horno que queremos comprar y el hueco que tengamos en la cocina. Los hay de 60 cm e incluso de 90 cm. No olvidemos que siempre hay que dejar espacio para una adecuada ventilacion. Por otro lado, la capacidad interna del horno puede variar mucho. Siempre se expresa en litros. Hay minihornos y otros que pueden llegar a los sesenta litros.

¿Cuánto puede consumir un horno eléctrico?

La potencia de un horno se expresa en watios. Cuanto mayor es la potencia, antes se cocinará el alimento. Pero siempre hay que mirar la etiqueta energética para comprar un aparato que cumpla el nivel máximo de eficiencia con arreglo a la normativa de la Unión Europea. De esta manera evitaríamos consumos innecesarios. La clasificación se hace desde la letra A (siendo ésta la de mayor eficiencia) a la G (la de menor eficiencia).

¿Qué funciones queremos para nuestros horno?

La nomenclatura es extensísima e incluso cada fabricante tiene una propia. Y esto es lo que a mí me trae loquita… Hay funciones superprácticas y otras que son chorradas. Ejemplos:

  • calor superior e inferior
  • calor superior e inferior por convección (aire caliente)
  • precalentamiento rápido
  •  grill
  • hacer pan
  • cocción pizzas
  •  descongelación
  • mantener caliente

¿Qué más nos podemos encontrar…? ¡ah si! Horno con mandos escamoteables. Pues esto ni más ni menos es que el mando se mete hacia dentro y así no se puede limpiar mejor la superficie del horno.

Para terminar mi extenso post, solo he de añadir que he estado viendo los hornos del IKEA. Hay dos que tienen las mismas funciones pero con diferente precio… ¡no lo entiendo! Curiosead el horno Realistisk (199€) y el Tjänlig (249€).

Yo, mientras, sigo en mi indecisión…

Sí, compro en el LIDL ¿y qué?

Muchas personas piensan que comprar en supermercados tipo DIA, LIDL o ALDI es sinónimo de mediocridad y de estar “sin un duro” en el bolsillo. Nada más lejos de la realidad, en estos centros te puedes encontrar a una variada fauna humana comprando todo tipo de productos: desde los que van porque realmente buscan productos baratos hasta los que buscan algo en concreto que han visto anunciado.

Yo hoy quiero hablaros de mi querido LIDL, ese supermercado alemán que hace que me gaste el dinero en los alimentos más extravagantes, exóticos y por qué no decirlo, en oferta. Yo no me considero una persona caprichosa, pero el LIDL hace que me convierta en una compradora compulsiva de cualquier “chorrada” alimenticia.

Esta mañana he ido a comprar y de repente me he dado cuenta que tenía la cesta llena de cosas y que todavía no había abierto la lista de la compra. Resulta que a partir del lunes empieza una promoción de productos de China, Japón, India y de Tailandia. Y hoy ya lo tenían todo puestecito… ¡¡Y he caido como una chiquilla y he “arramplado” con un montón de productos!! Y más que me hubiera llevado pero, o me llevo dos carritos o lo llevo claro.

Productillos asiáticos

Productillos asiáticos

Si te gusta cocinar a veces puedes encontrar productos a muy buen precio con una buena calidad mucho más baratos que en los super tipo El Corte Inglés o similar. Y este ha sido el caso. Así que si os gusta la comida oriental os aconsejo que vayáis a echar un vistacillo. Tenéis de todo.

Aprovechando mi nueva cámara de fotos… he hecho unas fotitos de lo que he comprado…

 Cerveza china Tiger; a 0.49€ la unidad

Cerveza Tiger

Cerveza china Tiger

Leche de coco a 1.19€

Leche de coco

Leche de coco

Había cuatro tipos de currys: yo he cogido el Karma Curry  y el Madras Curry; cada latita a 1.69€

Currys varios

Currys varios

Pimienta de Sichuan, a 0.99€

Pimienta de Sichuan

Pimienta de Sichuan

Guindilla entera, a 0.99€

Guindilla entera

Guindilla entera

Preparados para hacer fideos estilo Bami Goreng y Szechuan cada paquete a 0.99€.

Preparado para hacer pasta

Preparado para hacer pasta

Fideos Chow Mein a 0.69€ y Fideos para Wok a 0.79€

Fideos varios

Pasta para prepara en cinco minutos Yum Yum sabor pollo cada paquete a 0.39€

Pasta ráida

Pasta rápida

Aceites de sésamo y para wok. Cada uno a 1.49€. Sin duda lo más caro, pero fundamental para este tipo de comida.

Aceite de sésamo y para wok

Preparados para hacer Chop Suey, Thai Curry y Asian Style, cada uno a 0.49€

Mixes para comida

Mixes para comida

En el anterior post os comenté que en el LIDL vendían arroz basmati. El kilo de envase normal te sale a 1.99€.

Esta bolsa de dos kilos sale a 2,99€.

Arroz basmati

Por último unas galletitas de la suerte; la cajita a 1.69€

Galletitas de la suerte

Galletitas de la suerte

 Hay muchos más productos en venta: salsa de ostras, algas nori, arroz para sushi, wasabi, salsa de soja, cervezas… Pero yo ya me planté y no compré más que lo que ponía en mi lista de la compra, usease esto:

Lista de la compra

Llegué a casa así de cargada:

Carrito a reventar

Es gracioso, porque en el transcurso de mi compra, vinieron dos señoras a hablar con el encargado preguntando por “la máquina de coser”. Resulta que hoy vendían máquinas de la marca Singer a 90€. La respuesta en ambas ocasiones fue la siguiente: “se han agotado. Esta mañana había treinta personas haciendo cola y se las han llevado todas. Si quiere una máquina tendrá que ir al LIDL en Carabanchel; allí queda alguna todavía”. Y no eran ni las once y media de la mañana…

Otra anécdota que me ha sucedido fue en la cola: la señora que llevaba delante llevaba un cesto entero de bandejas de carne. Todas ellas con una pegatina de 30% de descuento. Me explicó que ella compra habitualmente todo lo que está 30% más barato y lo congela…

En resumen, el LIDL es un mundo. ¿Por qué me gusta? No solo por los precios, sino también porque tiene muchos productos que en otros comercios no existen o valen una pasta, la calidad y la oferta es buena…. Desde el punto de vista cultural es un lugar de encuentro de muchas nacionalidades, razas, religiones… Es muy curioso observar a cada uno de los compradores que deambulan por el supermercado. Me estoy acordando de una señora mayor que se ha llevado lo menos tres kilos de calabacines porque estaban en oferta. Para mis adentros me pregunto que qué va a cocinar con tanto calabacín. Seguramente la respuesta sea que la señora simplemnte ha visto la oferta y ha comprado compulsivamente. Es la cara oculta de las ofertas, que todos caemos y compramos de más… Pero bueno si no se engañara al consumidor de alguna manera, otros no podrían ni comer. Es la cadena de la sociedad del bienestar.

Para finalizar el post, voy a abrir una galletita de la suerte y ahora mismo os pongo lo que me ha salido:

“You are very ambitious; yo will achieve great things”

“Eres muy ambicioso; alcanzarás grandes cosas”

 

Ya se verá…